Tuesday, February 14

Tortícolis

"Psst, psst, ¡Would!"
CreeeeEEeeeec, creeec. (silencio). .... Creec "¡Qué!"
Jajajaja.

Esto es lo que he tenido que aguantar desde finales de la semana pasada hasta hoy.

Una noche te acuestas a las 2 de la mañana con una ligera quemazón entre el cuello y el trapecio mientras termina de descargarse el último disco de Junco, y al día siguiente para levantar la cabeza de la almohada la tienes que coger entre las dos manos porque tu cuello te duele como si hubieses jugado a ser la niña del Exorcista.

Desde el jueves estuve con una tortícolis que, además de ser una palabra con gracia, me provocaba mareos en cuanto intentaba forzar un poco. Y desde el jueves, lo único que tenía a mi alrededor eran julandronas que se ponían a mi espalda y me chistaban para mearse de la risa cuando me giraba en plan Nicole Kidman en Las Horas, ya sabéis, esa escena en las escaleras, y luego me quedaba tieso como Christoper Reeve y mirándoles con ojillos vivos. El plato se enfría y ya preparo mi venganza.

El problema me duró mucho porque no me gusta tomar medicamentos ni aplicarme pomadas, es lo que tiene ser un hombre de las cavernas, pero como a pesar de todo el sábado ya me noté algo recuperado, cogí un par de mantas y marché a Valladolid a ver a una amiga que ha ido allí a trabajar.

Nos juntamos 10 amigos, y después de estar toda la tarde y parte de la noche tomando vinos (allí es más difícil pedir un tinto que una hamburguesa en el Hollywood), subimos a su casa para repartirnos las dos camas que tenía. Debido a mi lesión y a múltiples codazos en las costillas acabé en el suelo clavándome todos los huesos. Ilusionado cuando conseguí que se callasen todos y pensé que por fin iba a poder dormir, empezó un tic en la pierna.

Tic, tic, tic. Tic, tic, tic. ¿Molesto? Sí, pero lo justo hasta que acabó en tirón, que se volvió molesto de pelotas.

El domingo me levanté con resaca, dolor de cuello, de riñones, con un tirón en el gemelo y moratones en las costillas. El "siempre hay alguien que está peor" me hacía pensar en un tipo que caminase desnudo por la calle a la salida de misa de 11, con un serrucho en la cabeza, y haciendo la digestión de una sopa de ajo con chorizo de Pamplona.

Hoy ya estoy mejor, pero para otra vez me endrogo, que lo del dolor de cuello se me hizo insoportable. De todas maneras, ¿algún remedio casero para las tortícolis ahora que esto se está convirtiendo en la botica de la abuela? Es que lo de la inyección botulínica no termina de convencerme.

Friday, February 10

Vuelta por Berlín (y II)

[...]

Llegué a Alexanderplatz con la sonrisa de alguien que tres minutos antes ha sido padre y acelerado como alguien que tres minutos después va a tener un hijo. Todo por el tercio de café que me acababa de beber y por el frío que hacía, que me vuelve hiperactivo.

Neptuno y Ayuntamiento RojoLa plaza está en la zona central del Berlín oriental y a día de hoy es como un solar porque durante la segunda guerra mundial las bombas arrasaron con todo. Al parecer, antes había bullido con frenesí, pero ahora ha quedado en un terrenito la mar de tentador para levantar rascacielos que es lo que parece que van a hacer. En los alrededores hay que ver el Reloj del Mundo, la antena de televisión, y el ayuntamiento rojo, que es rojo no por comunista, que lo fue, sino por el color del ladrillo.

Volví a sacar la guía para recordar el itinerario, pero esta vez sin quitarme los guantes para no helarme las manos. Pensé que ya que había llegado hasta allí caminando, ir a Checkpoint Charlie tampoco significaría un temeridad y me puse en marcha.

Una vez allí, estuve viendo la réplica del puesto fronterizo entre el sector estadounidense y el ruso. Es curioso y hay que verlo, pero si puedes entrar en la casa-museo para verla, mejor. Yo solo pasé para calentarme los pies, las orejas y las manos.

Placa Checkpoint CharlieDesde Checkpoint Charlie seguí, cual Dorothy hacia Oz, el camino de ladrillos en el suelo que recuerdan que por allí pasaba el muro. Buscaba Potsdamerplatz y el Sony Center, pero de camino me encontré con un trozo de muro construido junto a la exposición al aire libre La Topografía del Terror, que se encuentra en los sótanos de donde estuvo el cuartel general de la Gestapo y junto al hueco que ha dejado la casa de Himmler. Después de ver fotos y cemento, creo que, efectivamente, lo que hay allí es terror, terror del que aún hoy hace salir corriendo.

En la Potsdamerplatz está el nuevo corazón de Berlín. Hay grandes edificios de negocios, y un centro comercial, el Sony Center, realmente espectacular. Dando un paseo por su interior acabé en la tienda del museo de cine, donde compré un poster de Metropolis, la película de Fritz Lang, y otro de Vértigo, con la idea colgarlos de una pared cuando tenga casa. (Risas y aplausos, por favor).

El día anterior me había dejado por ver el monumento dedicado a la Unión Soviética por los 300.000 soldados que murieron durante la guerra. La escultura del soldado me pareció muy soviética y muy del estilo de los carteles de propaganda comunista. Me gustó.

Sin embargo antes de eso, de camino y a menos de 100 metros de la puerta de Brandeburgo, encontré el Monumento a los judíos asesinados de Europa, que es un terreno ondulado con monolitos grises de diferentes alturas hasta dos metros.

Es visitable y de nuevo, igual que en La Topografía del Terror, me hizo sentir. Me impresionó, y aunque parezca ñoño, encontré sentido a ver un carrito de niño paseando entre tanto bloque de cemento que recuerda la muerte.

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Para terminar, fui volando hacia el hotel, recogí la maleta, subí a un taxi en el que me vi obligado a practicar mi alemán y, también volando, llegué a Madrid, a la T4. Como, aunque me devolvieron la maleta llena de mierda, no la extraviaron, creo que puedo decir orgulloso: “Yo sobreviví a la inauguración de la T4”.

Estoy seguro que dentro de unos años habrá convenciones donde todos los que lo logramos nos reuniremos para celebrarlo. Hasta entonces seguiré jugando.

Thursday, February 9

Vuelta por Berlín (I)

Hacía frío en Berlín, sí, mucho frío. No es una cosa normal que yo me encebolle y me ponga dos pares de calcetines, una camiseta, otra, un jersey de cuello vuelto, la cazadora, un gorro, unos guantes, y la capucha, pero lo hice porque sabía que si no no sobreviviría.

De los 4 días y medio que estuve allí, únicamente pude disfrutar de la ciudad el sábado por la noche y el domingo. Bueno, disfrutar disfruté todos los días porque Berlín tiene marcha para aburrir, con todos los restaurantes llenos y montones de gente tomando copas de miércoles a domingo.

Precisamente el domingo me levanté sin prisas, cogí las dos guías que tenía de la ciudad, y tumbado en la cama todavía con el pijama y las zapatillas puestas, preparé en una hora un itinerario de lo que debía ver y cómo iba a llegar.

Salí del hotel sin desayunar a pesar de que allí Pantagruel habría quedado saciado y yo soy muy de tragar. Eché a andar ysubí por Friedrichstrasse, donde estaba mi hotel, y bajé por Unter den Linden, la avenida más elegante del Berlín prusiano y a la que Marlene Dietrich cantaba "Mientras los tilos florezcan en Unter den Linden, Berlín seguirá siendo Berlín". Bien por Marlene y por mi guía de El País-Aguilar que me lo cuenta todo.

Después de tres días en taxi ya me había dado cuenta de que Berlín es grande y de que tiene demasidas obras, tantas que no extrañé Madrid en absoluto. Zanjas y más zanjas, por Dios, ¿qué tipo de enladrillamiento cerebral les ha dado a los alcaldes del mundo?

Sorteando vallas llegué a Bebelplatz. El lugar donde los nazis hicieron la quema de libros en 1933 el día que lo vi estaba marcado con una cruz en la nieve.

Continué hasta la isla de los museos. No entré en ninguno, pero nadie que vaya puede dejar de pasar a verlos.

Allí debí haber cogido un tren hasta Alexanderplatz, pero como me veía animado continué caminando hasta que estuve desorientado y con los dedos tiesos por andar consultando el mapa. Decidí hacer un alto en el camino a tomar un café y entrar en calor, y por segunda vez en el viaje me preguntaron si el café que quería era "black coffee", que digo yo que si esta gente lo tiene también verde y rojo como el té y su antiguo gobierno.

Al final me trajeron un taza que equivalía a tres cafés solos, y que una vez vertida sobre el estómago vacío se convirtió en tal inyección de estimulina que salí a la calle hecho una fiera y con ganas de arrancar parquímetros.

[...]

Tuesday, February 7

Berlín freak

Alimentaré la leyenda de que estoy más para allá que en este mundo, y para alimentar, con lo sanote que soy yo, ¡¿qué mejor que unas verduritas, coño?!
Resulta que coincidiendo con mi visita había una feria de frutillas de la tierra, y como soy verde por dentro y la cabra tira p'al monte, me pasé el sábado a ver qué se hervía por allí. Ilustraré los comentarios con unas fotos:

Esa mañana estaba cayendo una nevada bíblica. Me acojoné un poco porque con el follón de nieve y de gente que estaba llegando a esa misma hora, había un atasco de taxis de casi un kilómetro, y para solucionarlo había un policía alemán hablando por megafonía en rrarro. A mí las voces me sonaban y me acojoné, para qué mentir, y es que Spielberg es un cabrón.

Al llegar me encuentro esta banana, también bíblica y tropical. Me hizo gracia ver al plátano todo cubierto de nieve, soy así de tontito.


Bananen

Fui recibido por unas señoritas muy frescas: la mujer zanahoria y la niña rábano, que iban acompañadas de la moza Rondel Oro que se ha pasado todas las Navidades comiendo turrón.


RadichioZanahorien

Ese cachito de cadera que dejaba ver la niña rábano me tuvo loco hasta que volví a salir a la calle a ponerme bajo cero.

Persiguiendo a estas tres me crucé con los hombres tomate. Estuve un tiempo persiguiéndoles porque estaban muy chistosos con esos cabezones, pero iban a toda pastilla por los pasillos, tanto que pensé que me tropezaría y acabaríamos los tres en el suelo hechos gazpacho.


Tomaten

Claro, que no me extraña que corriesen, con esas humillantes mallas que les dejaban culocagao yo también habría huído como perseguido por la Minipimer.

También fue divertido ver cómo se echaban un partido unos tipos con brazos de lechugas y piernas de zanahoria contra otros de coles y puerros. El concepto de decir a las defensas que muerdan, en este caso puede salir, pero lo que yo haría sería desmontarlos y prepararme un cocido con ellos.


Fussbal 1


Fussbal 2



Mareado de dar tanta vuelta detrás de los cabezudos, de ver cómo la gente hacía cola para tirarse una foto con Miss Costa Rica, a quien habían llevado a la feria porque también estaba muy fresca, y de ver cómo las amas de casa alemanas iban a la feria con los carros de la compra para arrasar con todo los stands, me fui a despedir de mi amiga la Kartoffel y su colega el Apfel. Los dos se mostraron muy contentos de verme. ¿Véis cómo a mí también me quieren las frutas?


Frau Kartoffel

Luego poco más, salvo que acabé comiéndome unas salchichas y un codillo porque estaba hasta el moño de tanto verde.

Saturday, February 4

Neuen Post erstellen

No me entero de nada de lo que dice Blogger porque me habla en raro z con un acento muz marcado. Eso, que estoz escribiendo con los dedos agarrotados en posiciäon "no me robes las säabanas", z que me han cambiado la y z la z de lugar. Conio, (enie, enhe, enye, Alt+214... nada que no sale), me acabo de dar cuenta de que los acentos tambiäen estäan cambiados z que no puedo abrir una exclamaciäon. Rarro, rarro.

Al grano: la experiencia de hoz. Esta manana, cuando me he levantado hacäia un fräio del carajo z estaba nevando a muerte. Blanco sobre blanco, ademas.

He ido a trabajar en un taxi cafäe con leche, como son todos aqui, z luego por la tarde za me he cansado de tanto curro z me he escaqueado como ladräon de golosinas.

Lo primero que he hecho ha sido ir a comerme un par de piyyas porque no habia desazunado z estaba empeyando a tener curiosidad estomacal. Cuando le he pedido el ticket al camarero me ha dicho que solo podäia darme el del cafäe, porque el otro za lo habia tirado. Le he dicho que no se preocupase porque eran solo 6 euros z el tio, todo preocupado, me ha venido con uno arrugado z reciäen rescatado de la basura que marcaba 25. Zo no voz a decir si he sido honrado o tonto, pero todavia no me arrepiento no haberlo cogido. A ver cuando se me deshiele el cerebro.

Despuäes he ido a dar un paseo en segmentos de 50 metros. Afortunadamente esto esta lleno de libreräias, yapaterias, z galeräias comerciales. Sin embargo, he tenido que alejarme un poco de la yona comercial para ir a la puerta de Brandenburgo z he sentido el fräio. Creo que me he roto un par de dedos de los pies porque he dado un sprint para no quedarme parado en un semaforo z que tuviesen que venir mis padres a recogerme z llevarme debajo del brayo como a un maniqui, z los dedos estaban totalmente rigidos. En ese momento de sprint he sentido mucho dolor, ahora no tanto, pero creo que es por el frio. En cuanto se me quite el color morado me toco a ver si duelen.

De momento voz a bajar a la piscina climatiyada a ponerme a tono Mediterraneo, z quien sabe si a darme un masaje, que el otro dia el tipo cachas que los da se metio en los vestuarios para darme el folleto z explicarme los horarios mientras mis calyoncillos se enfriaban en el suelo, z zo creo que se le tiene que dar bien.

Curioso: Esta manana estaba con una ayafata z le he dicho. "Oye, te he traido la chocolatina del avion por si te la quieres comer, que yo no soy muy goloso y no me la voy a llevar a Madrid". Z ella ha contestado "Vale, luego te la como".

Tuesday, January 31

Berlín (Alemania)

Esta semana voy a Berlín. Es lo que tiene mi trabajo, que de vez en cuando sales de paseo a que te de el aire.

Estoy preocupado porque sé que va a hacer frío. Mi hermana, que vive en Alemania, me ha dicho que lo va a hacer y yo la creo. También me ha enviado una página de Internet para que lo consulte porque ella piensa que no la creo mucho. La página es esta:

Wetter Deutschland

Se puede ver bien cómo el frente frío o borrasca está ahí. No sé si va o si viene, pero está ahí, rozando Berlín. Es la mancha azul.

También se puede ver, abajo a la izquierda, a Mallorca como Lander alemán oficial. No pienso que hiciera falta, pero es que esta gente es muy seria y muy formal. Creo que es el Lander nº 14, por cierto.

En esa misma página he podido ver el pronóstico del tiempo hasta el sábado, que si mal no recuerdo es Samstag en alemán. Montag, Dienstag, Mittwoch, Donnerstag, Freitag, Samstag y Sonntag.... sí, sábado es Samstag. Y el pronóstico es éste:

Wetter Berlin

Aquí también se ve claramente que me voy a pelar de frío y no voy a ver un rayo de sol, así que o me dedico a hacer calceta en la habitación del hotel mirando cómo nieva a través de la ventana, o acabo encerrado en el buffet poniéndome ciego a salchichas blancas y mostaza dulce para acumular calorías y poder enfrentarme al frío de allí.

He pensado que voy a necesitar mucha ropa de abrigo y una maleta bien grande para poder llevarlo todo, también un bañador, que me he enterado que el hotel tiene gimnasio, sauna y piscina cubierta. Dwalks se ha ofrecido a dejarme la suya, en la que entra de pie y hace el numerito de Houdini si se la cando por fuera. Todavía lo estoy pensando. Lo de pedirle la maleta, digo, no lo del numerito.

Si me acuerdo, traeré un pretzel para compartir, que he oído que eso une mucho.

Por cierto, ¿sabe alguien cómo puedo quitarme el olor a sardinas asadas de los dedos?


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Esta es una versión, que el original ya está muy escuchado.

Sunday, January 29

1:17

Piensa en lo siguiente:

Llevas 5 años trabajando en la misma empresa. En el último año y medio la plantilla se ha reducido y el trabajo se ha repartido entre los que quedáis, con lo que muchos días te has tenido que quedar trabajando hasta las nueve y media y algún fin de semana te has llevado el trabajo a casa.

Recientemente han contratado a un compañero para suplir las ausencias. No sabe inglés, por lo que además de coordinarle el trabajo te toca hacer sus llamadas internacionales, escribirle los correos al extranjero y revisarle los documentos internacionales que genera. Él tiene tu mismo puesto y cobra el doble que tú, que por otra parte posees el sueldo más bajo de todos los que tienen tu misma categoría.

Tu jefe se reúne contigo para decirte que, ahora que las cosas han cambiado, si en un mes no has puesto al día lo que se ha acumulado en el año y medio, la culpa será tuya y tu subida del sueldo no existirá.

En este momento probablemente hiervas, pero...

[PLAY (out loud)]

0:00 - Te muerdes con fuerza el labio inferior y le miras levantando los ojos pero no la cabeza. Comienzas a pensar en los sábados que no te has tomado unas copas con los amigos porque tenías que trabajar, en los días que no has ido al gimnasio porque has llegado a casa a las diez y media y destrozado de los nervios, y en lo mucho que ha durado tu paciencia.

Levantas la barbilla y le miras a la cara, apoyas las manos en los brazos de la silla, echas tu cuerpo hacia delante, te levantas y sales.

0:46 - Pasas al lado de tu jefe, que te mira desde su silla. Caminas entre las mesas de tus compañeros, a quienes no te hace falta echar una ojeada para saber que todos teclean letras y números en sus ordenadores, igual que tú. Llegas ante la puerta del despacho de tu director, y sin pararte un segundo para coger aire, entras.

1:02 - Abres de golpe el muro y antes de que pueda decir nada le gritas que quieres tu pasta, la que te mereces, la que te llevas ganando desde hace 5 años. Se lo dices varias veces, quieres que sepa que la quieres ya. Él no entiende de exigencias, él no entiende de personas. Le ves que va a abrir la boca para dar una excusa, una más de las que ya puedes soportar.

1:17 - Das un portazo que tiemblan los cristales de su despacho justo antes de que su primera palabra haya llegado a tus oídos. Te acercas a tu silla mientras todos tus compañeros te miran, recoges la chaqueta y te la echas al hombro. Ellos no teclean mientras te observan. Tú ya tampoco lo harás porque vas camino de las escaleras que dan al exterior del edificio. Sabes que no es una victoria, pero sabes que tampoco es una derrota.

Sales a la calle y caminas pensando en todo lo que ha ocurrido. Crees ver cómo la gente con la que te cruzas se vuelve a mirarte a su paso, crees ver que algunos se dirigen a ti, crees oír sus voces diciéndote algo que no entiendes porque tú ahora no escuchas. Tú ahora sólo caminas y piensas, tú ahora sólo caminas y sientes.

------------- EL EXPERIMENTO ---------

Da a PLAY y piensa en la secuencia mientras escuchas a todo el volumen que puedan soportar tus tímpanos, y luego me cuentas si en el minuto 1 y 17 segundos se te han puesto los pelos de punta.

Yo llevo más de 30 escuchas y aún no me ha fallado ni una.


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Thursday, January 26

No me mires, no me mires, no me no me no me mires


Estás muy nerviosa, mujer, y muy deprimida porque tu vida va muy deprisa, porque tu casa es del banco, porque España se desintegra y porque la abuela fuma (en la puta calle). Este estrés y pena envejecen tu piel, que se arruga y pierde brillo, mucho brillo.

Todos somos tan falsos que no queremos que nadie sepa la pena que damos, y tú optas por aplicarte con los dedos sobre las ojeras una base de beige rosado. Nada de tonos furiosos que lograrían que se notase demasiado que quieres ocultar algo y acabarían llamándote mentirosa por la calle.

También te gusta destacar tus rasgos juveniles, aquellos que tuviste con 15 años, pero ahora sin granos. Coges una brocha bien gordota de pelo de marta y te das corrector. ¡Hay que ver lo bien que sabes que para esto hay que usar una brocha de profesional y no las que vienen con los cosméticos porque son demasiado pequeñas y acentúan demasiado!

Ponte poca base. Así. Iguaaaal.... Igual te ves mucho, pero no, pero mira, con los focos lo que se ve es otra cosa. Los focos te comen mucha luz. A veces te ves muy cargada, pero lo que se ve es otra cosa. (1)

Ya que estamos, una vez corregidos los defectos de las ojeras y el envejecimiento, ¿por qué no te pones guapa? Saca el rimmel y el alargador de pestañas y aplícate el False Lash Effect a conciencia, sin miedo, que parezca que lo tuyo son abanicos y no lo de Locomía.

Escoge una brocha angular para las cejas y date una buena sombra que logre una mirada profunda. No, más profunda aún. ¿Sabes lo que es un agujero de gusano?

Retoma la brocha de pelo de marta o una algo más pequeña y date colorete. Un poquito solo, no te vayas a pasar. Venga, un poco más, que vea que eres lozana y estás fresca como una manzana. Que los hombres al verte piensen que eres una mujer sana y deseen procrear contigo.

Y ahora para finalizar saca el lápiz de labios, o no, mira, mejor saca un pincel que te permita dibujar el contorno a trazos de genio, al detalle, como si fueses prerrafaelista. Flis, flas. Ya casi estás.

Échate laca. A la mierda el ozono. Marca tu estilo propio.

Ahora sí has terminado. ¿Te acuerdas de cuando me dijiste que exceptuando los caballitos pony y las tiendas de animales, no hay nada más triste que los payasos tristes? Mírate y dime qué ves.

Tienes razón, quizá exagero, pero ¿sabes? Soy un ultra de lo natural y no me gusta nada el maquillaje. Además, ya has oído lo que dicen los expertos: "Huye del maquillaje excesivo y decántate por un poco de colorete y polvos que aportarán gran luminosidad a tu piel."

Oye, hace mucho que tú y yo no follamos, ¿no crees?

(1) Puntualísimo de Chico y Chica.

Monday, January 23

El comprómata (IV)


Que El Comprómata tenga tantas secuelas supone un coñazo para quien me lee, pero para mí es una pesadilla peor que las de Freddy, quien por cierto debe estar de enhorabuena porque tiene sucesor en Evo Morales a la hora de poner de moda los jerseys de rayas.

En el capítulo de ayer de la serie El Comprómata, contaba cómo adquiría un móvil muy por encima de mis necesidades porque era plateado, era de Sony y era mejor que el de cualquier persona en un radio de plusmarca de lanzamiento de salivazo. Hoy, ya son cuatro los compañeros de trabajo que tienen el mismo cacharro comprado a mitad de precio y ellos tan contentos.

Luego vino el iPod, la cámara de fotos y ahora el portátil. Siempre mejor, más nuevo y más caro, es el lema Olímpico de mis "devices". Y también son siempre los mismos sentimientos, los sudores por la noche y los gritos en la oscuridad, una y otra vez. Soy el protagonista de "11 Hombres sin piedad", secuela en la que Sidney Lumet se ha cargado al informe en minoría. Caras serias y dedos acusadores me señalan y gritan, uno a uno: ¡CULPABLE!

Soy estúpido, soy débil y no me flagelo lo suficiente.

Esta mañana, sólo frente al ordenador, navegando por la red, he caído en DELL. Tienen una página bonica los de DELL, muy bonica. Tienen una página bonica los de DELL, muy bonica. Tienen una página bonica los de DELL, muy bonica. No por mucho madrugar amanece más temprano. No por mucho madrugar amanece más temprano...

Y ahí me he quedado, balanceándome adelante y atrás en la silla, mirando el botón de confirmar pedido, y con el dedo extendido sobre el Intro hasta que un impulso físico y mental superior, como si no hubiese sido mi mano la que apretase la tecla, ha decidido que me gastase la panoja como si no hubiese Dios, un Dios justiciero que me hará pasar hambre y tormentos por mi debilidad.

REDRUM, REDRUM, REDRUM. ¿Tenéis a mano el teléfono de un psicólogo o de un informático?
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Ah, se me olvidaba, antes de que alguno más memee, aquí, en los comments, están mis manías. Los derechos están cedidos a quien soporta el blog.

Friday, January 20

La princesa está triste. ¿Qué tendrá la princesa?

Desayuno en la oficina un café de máquina y un 20 Minutos en el que leo horrorizado que la señorita Scarlett Johansson, varias veces ensalzada en este blog, se enfadó con su compañero de reparto de Match Point, este no sé quien es y no lo voy a buscar en Google, porque tenía la intolerable actitud de mirarle las tetas. El actor ya se ha excusado diciendo que le resultaba imposible mirarla a los ojos, y a estas alturas supongo que ya serán otra vez amigos.

Ante el excusable fallo humano del personaje, que al final he averiguado que se llama Jonathan Rhys Meyers, me había surgido la idea de hablar de los esguinces cervicales y las cabezas gachas que provocan presencias como la de Scarlett, pero una vez más he sido hechizado y he presentado armas ante los encantos de la diva. Hoy veremos, pues, la abreviada vida de la señorita Scarlett:

Érase una vez una chica muy mona que muy joven se hizo famosa como actriz y se puso unas tetas enormes.

FIN.

Reunido con Garci he extraído unos fotogramas de la película:

1. Aquí aún no era nadie importante. Mona pero sin llamar la atención, podría ser la vecina del tercero a la que has pensado dejarle una nota en el buzón.



2. Aquí ya sí. Este es el primer fotograma de Lost in Translation. Inocencia pura de color rosa, ¿no es enternecedor?



3. La fama cuesta, dicen, y debe doler, porque muchos famosos cuando la tienen se retuercen en posturas antinaturales. Es algo así como el reúma, pero los que saben prefieren llamarlo "posados".



4. Las cosas marchan bien un tiempo hasta que a Ojos Saltones Johansson, ahora ya de mirada alta y pechos como misiles furibundos, el afán de notoriedad y el ego se le van de las manos...



5. Y caen en manos de los periodistas. No perderse la cara de los presentadores al ver a su compañero tocarle las tetas a Scarlett. Ella no pierde la sonrisa y probablemente por ello acaban otorgándole el premio al Globo de Oro a su manipulada teta izquierda (ver foto).



La desproporción al poder, oiga.

Tuesday, January 17

Anónimos y punto

Hola me llamo Would.

Primero de todo quiero que conozcáis las reglas que regirán esta reunión:

1. Lo que en este foro se hable en este foro queda;

2. Nadie está obligado a usar su nombre real;

3. Nadie podrá reírse de los casos expuestos; y

4. La bolsa de papel marrón es opcional.

Por lo tanto, José Antonio Martínez ya te puedes quitar la placa del Corte Inglés; Pedro, ayudaría que hoy tratases de disimular lo tremendamente estúpido que eres; y ya para todos, si luego queréis las actas podéis acceder a ellas pinchando en este enlace, y sobre la mesa encontratéis las bolsas de papel con y sin agujeros para los ojos.

¿OK? Pues para romper el hielo, empezaré yo:

"Mi caso supongo que es similar al de los que estáis aquí. No hace más de dos meses que tengo ADSL en casa y uno desde que he descubierto el eMule.

Desde entonces ya han sido más de diez los días en que me he acostado entre semana más tarde de las 2 de la mañana, y más de cuatro los viernes o sábados en que a la vuelta de tomar unas copas, a las 5 o 6 de la mañana, me he enchufado para que me entrase sueño.

El primer día busqué los discos de Franz Ferdinand y Antony And The Johnsons. El segundo los de David Grumel, Blockhead, Beezewax y Arcade Fire. El tercer día me bajé a Celia Blanco y Nacho Vidal.

Tengo un portátil con 10 Gb de capacidad y en el que quedan 500MB libres. La habilidad malabar adquirida para gestionar ese espacio ha hecho que haya recibido ofertas para elaborar los Presupuestos Generales del Estado para 2007 y para recoger setas en Albacete, aunque esto último no termino de entenderlo.

Actualmente estoy luchando contra mi adicción pasito a pasito y creo que lo estoy logrando."

Ahora, si queréis, es cuando podéis decir eso de ¡Hola Would, te queremos! y empezar a contar vuestras miserias.

Saturday, January 14

Grrrrr

Hay objetos que se meten en nuestras vidas de manera innecesaria y que una vez dentro se vuelven imprescindibles. Véanse el lavavajillas, los móviles y las novias.

Hoy querría hablar de los móviles, de cómo no llevarlo encima puede hacer que conduzca 70 kilómetros para ir a jugar al fútbol a Aluche, y al no encontrar el campo y estar una hora dando vueltas como un idiota para ver si la suerte me hacía llegar, fuese a casa de Berlín para no encontrarla allí. De cómo desde casa de Berlín y con la cabeza caliente he ido a casa de Milio para pedirle asilo y me he quedado tirado en la calle.

Pero como aún tengo la vista nublada por mi mala memoria, por mi mala suerte y mi mala hostia, prefiero dejarlo ya. Y por supuesto, porque es mejor no llegar al punto en que preguntéis si también me olvido la novia en casa.

Con el lavavajillas, que cada uno que se monte la película que quiera.

Wednesday, January 11

Mi hermano E.

Tengo un hermano. Bueno, tengo tres y somos cuatro, pero dos de ellos ya no viven en casa de mis padres y no los cuento para el día a día.

El que queda en casa es un loco de la bici, que es un tipo de locura mucho más sana que el del tipo que acabo de encontrar buscando en Yahoo "galería mi perro se folló a mi hermana". -Ándate con ojo muchacho, que el perro es un animal de instintos y lo mismo le da a la carne que al pescado y te hace un apaño bueno.-

Volviendo a mi hermano, lo suyo con la bici viene de lejos. Lo mío también lo hacía hasta que él se cayó y estuvo a punto de partirse la mandíbula. Mi afición hizo fus cuando vi que por esa caída E. perdió un cacho de oreja y pasó un mes comiendo papillas con pajita.

Yo era de los de ciclismo de casquería, "Si me he dejado los riñones para subir, por mis huevos que bajo a toda pastilla", y acababa siempre por los suelos y con las sábanas pegadas al culo por las noches, con lo que escuece. Así fue cómo llegué a la conclusión de que yo siempre había sido muy bueno jugando a la pelota y que vendiendo la bici podría comprarme tres balones, una bolsa de kikos y unos flashes de cola.

A día de hoy, mi hermano, dos años y medio mayor que yo, está suscrito a dos revistas de bicis; sale a Marruecos, Pirineos y próximamente Rumanía a saciar su sed de caminos; renueva su macchina casi cada año; y me tiene el eMule colapsado bajando programitas de GPS, Mapas y rutas.

Y no era esto a lo que venía yo hoy por aquí, pero me he dado cuenta de que iba a contar una anécdota que me ha pasado con él y que al no conocerle no se iba a entender nada. Como siempre, vamos, pero en familia.

Otro día, quizás.

Tuesday, January 10

Equívocos y equívocas

La noche está llena de equívocos y de gente equivocada. Por ejemplo, ahí va uno que liga con una chica mona, se enrolla con ella, se pegan la paliza y llega el momento de la despedida.

"¿Me das tu teléfono para quedar otra vez?" - Que no hombre, que no, que eso no va así. Que si quisiese quedar otra vez ya te lo habría dado ella.- "Sí, sí, claro. Apunta: 62X XXX XXX" -Pero bueno, ¿y tú qué estás haciendo? Si no quieres volver a verle porque te ha pegado un polvo lamentable no le des un número falso, joder.-

Lo dicho, equívocos y gente equivocada. Luego viene el mozo que se emperra y los inocentes que acaban pagándolo.

"Mira, mira, me han enviado un SMS de amor", me escribe Berlín tan campante.

"¿A ver qué dice? [...] Mmm, reconozco que es más sutil que eso de "Te voy a dar con todo lo gordo" o "Tenemos que montar un trío" que te estuvieron enviando un tiempo, pero ¿qué significado tiene: "si cada vez que pensara en ti una estrella se apagara no hubiera que brillara te amo"?

Entiéndeme, que no me parece mal que salgas a ligar por ahí, pero que des tu teléfono a cursis agramáticos es cruzar el límite de la fidelidad y del buen gusto. Y no me vengas con eso de que yo no soy romántico."

"Bueno, la verdad es que así, sin tildes, sin puntos, sin comas, y con palabras desaparecidas, yo también lo he tenido que leer un par de veces para entender algo. ¿Y si lo ordenamos de otra manera? Mira, ¿qué te parece "Si cada vez que no hubiera una estrella que brillara en ti pensara te amo se apagara".

"No, no, no. Mira esto, "Pensara que no te amo si se apagara en ti una estrella que hubiera cada vez brillara".

"Ayyyyyy, qué bonito!!!! Bueno, te dejo. Me voy corriendo a comprar orejas de ratón a Caramelos Paco !!! Adióssssss".

Sunday, January 8

It's not unsual

Me duele la garganta.

Tengo un caparazón de roscón con nata sobre lo que un tiempo fueron mis abdominales. Bueno de roscón y de lo que para muchos viene a ser "esa porquería que se pone encima del bollo", la fruta escarchada. ¿Que de qué está hecho? No lo sé, pero a mí me gusta y me como la que dejan los demás, igual que hago con los bordes de las pizzas.

Se acaban los roscones, se acaban los Reyes y llegan las rebajas. No quería yo hablar de las rebajas, pero es que esta mañana me he acercado a ver a mi amiga que trabaja en Zara para ver qué tal le iba, y me ha dicho que si podía llamar al 112. Bueno, no tanto, pero sí me ha tenido que dejar porque había dos mujeres que estaban a punto de arrancarse los pelos de las cabezas por una blusa. Bueno, no tanto, pero... ¡Bah, es igual!

Paso de las rebajas, de sus colas de 40 minutos para pasar por caja y de sus chollomierdas. Que no digo que no haya algo interesante en las tiendas, pero a mí no me merece la pena estar haciendo el idiota en fila como tampoco me merece hacerlo para entrar en un pub.

Así, desrebajado y con la faja de roscón, he ido esta tarde a una fiesta en casa de un amigo. Nos hemos juntado, hemos calentado las voces con unos licores y nos hemos puesto a cantar al karaoke de la Play, que no sabía yo que eso era tan así.

A pesar de que el juego éste de la Play trae en su mayoría unos españolismos que odio, he logrado rescatar un clásico de ayer y hoy, he agarrado el micro azul, le he pasado a Milio el rojo, y nos hemos puesto a cantar y bailar con una coreografía carltoniana de la que lamentablemente hay pruebas:

"Uno
Uno, dos, tres
It’s not unusual to be loved by anyone
It’s not unusual to have fun with anyone
[...]
Uooh-oh-oh-oh-oh
UoouOoooh
Uoooh"

¿Cruzo la pasarela?

Thursday, January 5

Se nos va la Patri

Buf, qué resaca más mala llevo hoy puesta. Palpitaciones lentas y fuertes que me dejan casi sin aliento, ojos duros y juraría que en fase de crecimiento, y pelo con tendencia antinatural a alborotarse.

Esto último traía ayer por la noche un poco loco a Dwalks. Tanto que durante los primeros quince segundos en que nos vimos no apartó su vista de mi cabeza, y luego, intermitentemente levantaba los ojos para volver a mirarme y ladeaba la cabeza hasta que le dije que me estaba poniendo nervioso. "¡Jué chaval! Si te queda guay pero entiéndeme, con tu pelo para conseguir ese peinado de moderno de mierda has tenido que gastar gomina suficiente para detener el movimiento de la Tierra, ¿no?" En fin.

Siempre he renegado un poco de las fiestas sorpresa porque creo que no es necesario hacerle creer a alguien que va a pasar la noche teniendo que buscar las parejas de los calcetines que se han perdido en la lavadora a lo largo de tres generaciones para que luego se encuentre con sus amigos recibiéndole con globos, aplausos, y alaridos.

Sin embargo ayer cambié un poco de opinión porque fue justamente lo que le hicimos a una compañera de trabajo que transita hacia una vida mejor, y con sólo ver la cara que se le puso y el abanico de colores por el que pasó, decidí que de mayor yo no quiero otra cosa que morir delante de mis amigos mientras sujetan una tarta de cumpleaños y le dicen a la striper que por favor los calzoncillos me los deje puestos.

Cenamos en un restaurante de Malasaña que lleva el grupo del Bazaar, Baltazar, etc., etc. Esta gente que franquiciando parecen los de McDonalds. Allí Dwalks y yo hicimos nuestro numerito "que salgo del armario-que me quedo dentro-que me pillo los dedos haciendo el idiota con la puerta". Por lo que vi ayer, cada vez hace más gracia y con un par de miraditas tiernas, y unos pestañeos nos metemos al público en el bolsillo.

Después de la cena fuimos al Penta, templo de La Movida madrileña y que está tan acabado como ésta. Ahora lo transgresor es escuchar la Cope y allí pinchan lo de siempre. Tomamos un par de copas, le deseamos lo mejor a Patricia porque se lo merece, y nos cogimos un taxi para casa.

Esta mañana me ha costado madrugar, y aunque para despedirme de mi compañera me había aprendido algo muy triste y que me hiciese llorar, al final con todo el sueño y la resaca se me ha olvidado la letra de la canción de Marco.

Me queda el consuelo de saber que los Reyes Magos se enteran de todo, no tendrán dudas de que yo tenía la mejor de las intenciones y me dejarán un montón de regalos esta noche.

Suerte también a los que habéis sido malos.

Tuesday, January 3

Clinc, clinc. Ya está puesto el contador a cero. O no.

[Flashback - Imágenes en blanco y negro]

Hace más de dos años celebraba la boda de mi mejor amigo. El primero de todos los que se han ido casando estos años y que han sacudido, uno tras otro, puñetazos en mi confianza de tener capacidad para seguir la corriente.

Uno se pone guapo para estas ocasiones. Saca del armario el traje de los domingos, lo cepilla un poquito, elige una camisa bonita, una corbata a juego, unos zapatos que brillen y se pone unos gemelos. Sí, unos gemelos, ¿qué pasa?

Coges el coche, vas donde se celebran la ceremonia y el banquete, brindas por los novios. Brindas por los padrinos. Porque se besen unos a otros. Por que lo hagan con lengua. Bailas la conga, Paquito el Chocolatero, Follow the Leader y brindas por ello. Todo muy normalizado, todo muy de boda.

Luego, menos generalizable, es que cojo el coche y me para la guardia civil. "Buenas noches, agente". Soplo. 0,6. "Aparque usted el coche ahí". Aparco, apago el motor y bajo del coche. Vuelvo a entrar. Apago las luces y bajo. Me asomo a la furgoneta. Soplo. 0,6. Doy muy educadamente el coñazo al guardia. Soplo. 0,56. El guardia muy educadamente me multa con 600 euros, me quita el carnet 1 mes y me hace el favor de mi vida.

[Fundido en negro - Imágenes en color y voz en off]

Ya han pasado más de 2 años desde que me multaron, con lo que una nueva infracción de estas no tendría el agravante de ser reiterada.

Sin embargo, a día de hoy, tengo la absoluta certeza de que eso no volverá a ocurrir. Primero porque la sensación de vergüenza que pasé hizo que, cogiese o no el coche, no bebiese ni una cerveza los dos primeros meses; que el primer año no probara una gota de alcohol si sabía que iba a conducir en las cuatro horas siguientes; y finalmente, que haya descubierto que la cerveza sin alcohol funciona.

Desgraciadamente, con la lección aprendida, la vida se encargó de confirmarme que conducir habiendo tomado un par de copas es una de las mayores gilipolleces que pueden hacerse.

Esta nochevieja saqué el coche, y antes de que diesen las 2 de la mañana ya había visto 4 accidentes.

Conducir borracho ni es gracioso ni es una prueba de habilidad. ¿A alguien se le escapa que hay maneras mejores de pasar una noche que, en el mejor de los casos, estar esperando una grúa?

Saturday, December 31

Nochevieja

"Hola a todos,

Os propongo ir a una fiesta de fin de año en el Palacio de Congresos de Madrid con 47.000 personas inscritas, 2.560.000 go-gós, 2.000.000.000.0000 watios de sonido, 145 barras, churros, chocolate y bocata de queso a media noche.

El precio es de 80 euros y entre los asistentes van a sortear un jamón.

Una parte de la recaudación irá destinada a la asociación DJ's sin Fronteras.

¿os interesa o ya tenéis plan?" Propuso un amigo esta semana.

Lamentablemente yo ya tenía plan. O algo así, porque aún estábamos por decidir si después de cenar con nuestras familias saldríamos directamente por Huertas a tomar unas copas o pasaríamos primero por casa de alguien para hacer unos brindis.

"A ver, yo prefiero salir directamente porque lo de atufarnos en una casa no me parece el plan y además yo me apalanco a la de una y se que de allí me proyecto a mi casa", había dicho yo. "Además, si votamos los que estamos hoy currando, estamos empate a dos, y si cuento a Berlín, aunque sea pequeña y solo sume medio punto, ganamos por 2,5 vs. 2".

"Con los dedos de la mano, con los dedos de los pies, con la polla y los cojones sumo 23", recibo por contestación de Milio.

"Vale, pues vamos a tu casa. ¿Hora?"

"Et labora".

Y así estoy, a día 31 y sin saber qué voy a hacer esta noche, ni dónde, ni cuándo.

¡Feliz Nochevieja!

Thursday, December 29

Zona de fumadores



Es hora de elegir tabaco sí / tabaco no. Evidentemente mi página no llega a los 100m2 y debo decidir.

A un lado de la balanza están los no fumadores. Gente que lleva un tiempo alborotada reclamando que se respete la libertad de sus pulmones. Que llevan años conviviendo con los fumadores y sus humos en oficinas, transportes y bares, y que han vuelto a casa con la garganta irritada, los ojos rojos y la ropa maloliente.

En el otro lado de la balanza tenemos a los fumadores. Reprimidos adictos a matarse. Dependientes mentalmente del pitillo pero libres físicamente de sus adicciones. Impositores en ambientes cerrados al menos hasta mañana.

No sé, no sé.

Hoy hemos salido a comer un grupo grande del trabajo, y mientras Dwalks y otro compañero se fumaban muy bien un pitillo y comentaban que fumárselo solo les aliviaba la tensión generada por el propio deseo de hacerlo, yo que nunca he fumado, trataba de comprenderles y me paraba a pensar que, análogamente, a mí las ganas de follar me provocan una tensión mental solamente aliviable follando.

Lo he estado pensando un rato y no, no, no. Que no.

Vamos que no. Que a mí eso no me parece justo. Así que a fumar, que yo aquí no quiero tensiones.

Tuesday, December 27

Gafotas

Desde pequeño tengo un ojo vago. Sí, jiji, jaja, pero es una putada que con 8 años casi me reviente un pómulo por disparar con la escopeta de caza de mi tío tratando de apuntar con el ojo “bueno”.

Eso es así y ahora ando combinando 5 dioptrías con no sé qué otra historia en el ojo derecho.

Afortunadamente el izquierdo me funciona con 0,5 dioptrías y salvo ver a Roberto Carlos desde el gallinero del Bernabeu, puedo verlo casi todo.

No sé si la razón de mi ojo vago fue que mis genes ya lo habían escrito así o fue que de enano veía constantemente la tele con el lado derecho de la cara apoyada en el brazo del sofá.

El caso es que yo fui un niño parche acomplejado a pesar de que mis padres nunca me obligaron a llevarlo puesto en el colegio. No siempre he sido un presumido, pero lo pasaba mal a pesar de que mis perras y pataletas eran convenientemente apaciguadas con bromas e historias de piratas.

Era igual. Yo, como cualquier niño, era muy nervioso, y con un ojo con el 100% de la vista, no soportaba ver solo la mitad de mi vida, lo que acababa con el parche pegado a algún culo de vaso o cualquier otro culo.

Durante los primeros años mi padre me obligó a hacer ejercicios de vista en los que tenía que taparme el ojo “bueno” con una mano y leer las etiquetas de las botellas que había sobre la mesa usando el vago. Me animaba contándome las experiencias de hijos de compañeros suyos que habían recuperado casi toda la vista siguiendo con disciplina un programa de ejercicios, y se enfadaba conmigo si no me esforzaba lo suficiente.

A pesar de ser niño y de tener una portentosa cabeza-buque, acepté la presión y los enfados, y no fue por inteligente sino porque a la vuelta de nuestra segunda visita al oculista, mis ojos de niño que busca a su padre a través de la puerta entreabierta del baño para darle un beso y abrazarle las rodillas se lo habían encontrado llorando a escondidas, apoyando la frente en su antebrazo y temblando con una pena que más de 25 años después aún me llega al alma.

Ahí estaba mi padre, el ser más poderoso del planeta, llorando. Culpándose por no haber cuidado bien de su hijo.

[...]

Todo esto lo cuento porque hoy he vuelto al oculista y eso siempre me recuerda esta historia.

Todo esto lo cuento me cuesta muchísimo abrirme a las personas que quiero, tanto que muchas de ellas ni siquiera llegan a imaginar cuánto lo hago o que lo he hecho siquiera, y aunque en todos los casos esto termina doliéndome, sé que también puede dolerles a ellas.

Y aprovecho que es Navidad y que hoy no me apetece reír.

Y pongo el ejemplo de mi padre porque quizá aún no sepa que nadie me podría haber cuidado mejor que él, y que no sabe cuánto le admiro por haber sido mi mejor ejemplo porque nadie se lo ha dicho… y porque no sé si algún día encontraré las fuerzas para decírselo.

Saturday, December 24

Esta noche es Nochebuena...

Ya está aquí y todos nos hemos dado cuenta. El espíritu navideño cumple su cita anual con nosotros y algunos de nosotros con él. Otros prefieren ir al urólogo.

Es tan fácil recurrir a los tópicos de la Navidad jubilosa como a los del consumismo Beckhaniano, las dietas pantagruélicas y los directos al hígado que sacudimos estas fechas disfrazados de gintonics y cavas al ritmo de lo de "¡Por nosotros, que somos cojonudos!"

Y como a mí lo que me tira es lo facilón, que no veo yo que haya venido a este mundo a sufrir, pues procedo.

Es evidente que tanta felicidad generalizada estresa, y quien diga lo contrario miente y va a ir al infierno.

Lo que más estresa es esa cosa en la que hemos convertido las fiestas: una obligación de reunirse, poner buenas caras en la mesa aunque preferirías estar afeitándote la cabeza con la pala del pescado y repartirse los regalos que todos hemos idos dejando para comprar a última hora.

El nivel de estrés navideño puede medirse con distintos parámetros, pero mi preferido el es del alcoholímetro.

Hartos de que nos digan que estas fechas son geniales para congraciarnos con una humanidad que es capaz de matar a John Lennon y dejar vivo a Georgie Dann; para prestarnos a la humillación pública a base del cante de villancicos en fraternal exaltación de la amistad, con orejillas y cuernos de reno; y para apretujarnos en la sección de electrónica del Corte Inglés junto al hombre con olor a bayeta usada y a la supermujer perfume, nos damos al alcohol con burbujas, sin burbujas y si hace falta, al de curar.

Y al final acabamos matándonos entre nosotros por conseguir un taxi a las 6 de la mañana y no morir congelados y quedar como pompeyanos en plena Gran Vía madrileña.

En fin, que a pesar de todo, a mí estas fechas me gustan. No me vuelven loco como para que me haga pis encima del gusto, pero tampoco como para que aparezca por la oficina cetme en mano a reventar bolitas y demás adornos navideños. Simplemente las disfruto y me obligo a vivir su sentido original, que al final es con el que me gusta quedarme.

Que cada uno trate de ser feliz con su receta propia y que si le funciona, aproveche y la escriba en un papel para recordarla el resto del año.

¡Feliz Navidad!

Fun, fun, fun y chinchín por nosotros, que somos cojonudos.

Tuesday, December 20

...y otro poco de lo mismo, oiga.

Después de todo un fin de semana enterrado en mierda del curro, con el iPod más cargado de expedientes que de canciones, y después de haber dormido ayer menos de tres horas para preparar la reunión de hoy que resulta he terminado prontito, han dado la una y media, he afilado mis colmillos convenientemente como dispuesto a luchar a tirones con un tigre de bengala por un pedazo de carne, y he ido al cocktail de la comida de la empresa.

Hoy tocaba comer panojaless. Todo el año currando para esto y no iba a dejarlo escapar. Lástima que no me haya acordado esta mañana y haya desayunado, porque al final no me he podido terminar la bandeja de turrón.

Después de que el año pasado tuviésemos que esperar más de media hora para dejar los abrigos en el ropero, el momento este año ha sido un poco como la conquista del Oeste. Tres mujeres detrás de unas mesas de las de jugar al dominó, con delantales y sin cofia, esperaban con los ojos casi fuera de sus órbitas a la horda de abrigueros que se abalanzaban sobre ellas. Triste pero real. Por cierto, yo he conseguido el número 5 de casi 350 que habremos ido a comer.

Después de sacudirle a la cerveza y al vino mezclando un poquito, otra conquista del oeste para conseguir mesa con alguien con quien no tuvieses rollos con su hermana o hija, le debieses pasta, o no supiese hablar de algo distinto de la fusión de átomos de molibdeno.

Al final he acabado sentado con Dwalks, que no tiene las piernas más bonitas de la empresa, pero que como es zurdo me viene muy bien en la mesa. Y allí hemos retomado nuestras conversaciones inteligentísimas:

Dwalks: ¿Qué vas a hacer mañana, tío?
Would: Tengo cena de Navidad con Iki, Sebas, Milio y demás.
D: ¿Y yo?
W: No, tú no. [...] Mmmm, bueno, si quieres venir.
D: No, no puedo. Tengo cena con Kurt, Chs, Agr y demás.
W: ¿Y yo?
D: No, tú no. [...] Mmmm, bueno, si quieres venir.
W: No, no puedo. Tengo cena con Iki, Sebas, Milio y demás.
D: ¿Y yo?
W: No, tú no. Pero bueno, si quieres venir.

[Estribillo] (bis)

Sunday, December 18

Mis neoconversaciones con Dwalks

Desde que nos han capado Blogger en el curro trabajo el doble que antes, y estoy tan contento que el día de la comida de Navidad de la empresa voy a ir a dar besos a todo el departamento de informática. Da igual que sean unos geeks del copón, o que no haya una sola mujer entre ellos. En estas fechas me inspiran tanto cariño como los niños que utiliza Unicef en sus campañas.

Por otra parte, todo el mundo sabe que cuando se pierde un sentido se desarrollan los demás, y claro, no todo el tiempo ahorrado de Blogger iba a ir a parar al curro, también había que diversificar y enviar algún correíto más para distraerse.

Así ha sido cómo Dwalks y yo hemos recuperado una comunicación directa vía mail que nos evita levantarnos de la silla, andar 12 metros y tener outlookconversaciones como, por ejemplo, esta:

Dwalks: Hola caraculo
Would: Hola gordo infame.
D: Pelomoro
W: Mapache
D: Risa torcida
W: Posturitas
D: Hombre-anuncio de Puma
W: Complementos de garrafón. Oye, ¿qué vas a comer hoy? Yo voy a ir a H&M (otra vez).
D: Había pensado en comer filete con patatas, pero no comprendo tu interés.
[...]


O leer sus entradas vía mail, contestarle, por ejemplo, un "Has estao bien" como respuesta ingeniosa de la semana y recibir de su parte un, por ejemplo, "Gracias, gracias. Se lo dedico a mi madre, a los amigos que han estado ahí en los momentos difíciles y a los recogepelotas."

Casi 30 años de estulticia nos alumbran, Señor. Está claro que nosotros seguimos igual de mal independientemente de los medios que dispongamos, ¡y qué poquito remedio tenemos, oiga!

Wednesday, December 14

La sierra de Francia (y III ¡coñoya!)


¡Extra, Extra! ¡ACTUALIZACIÓN con FOTOS al final del post!


Bueno, como quiero terminar ya de una vez con este pestiño de viaje me salto la “Próxima parada: Candelario”, porque es un pueblo que es muy bonito, muy serrano y donde se come un solomillo de ciervo genial pero que me pilla con ganas de callarme ya un poquito.

Así que paso directamente a las Hints del viaje. La chicha y la miga. Unos consejos del tío Matt el Viajero para que disfrutéis más en vuestros viajes a la tierra charra, y para que os comáis todo lo magro.

¿Cómo se pide un Naproxeno? Con receta.

Would: Quería unos preservativos Durex. ¿Puedo ver los que tienes?

Dependienta que abre el cajón y me muestra.
W: Buf, no están los que quiero. ¿No tiene más?

Dependienta que me mira con cara de “Eres un pervertido, chaval”, pero que dice “Espera que voy adentro a ver si tengo más”.

Efectivamente va adentro y vuelve diciendo “Pues no, esto es lo que hay”.
Berlín: Bueno, es igual. ¿Tiene Naproxeno?
Dependienta que mira con cara de “¿Pero de dónde ha sacado el pervertido a la yonki?”, pero que se mete para la trastienda sin decir nada.

Pasan 20 segundos y sale la farmacéutica con un perrillo de faldas –ah no, que es la dependienta- y nos dice “¿No tienes receta? Es que con la nueva ley hace falta receta. Te puedo dar pilindrín, pilindrón, tranquilín y tranquilón pero naproxeno no porque lo prohíbe la ley”, cuando lo que decía su cara era “Coged lo que queráis pero no nos hagáis daño. Y sabed que ya he avisado a la policía, así que será mejor que os volváis pronto para las Barranquillas”.

Berlín añade inocente: Bueno mi médico no me ha dado nunca receta y me ha dicho que es lo mejor para el tipo de dolor de cabeza que tengo.
Farmacéutica: La ley es la ley.

Would piensa: “No hay preservativos, no hay medicinas para el dolor de cabeza…. Se te complica la noche, muchacho”.


¿Cómo se piden los vinos? Por su nombre

Berlín al entrar en un bar: ¿Puedes pedir tú, que tengo que ir al baño?
Would: Claro. ¡Dos vinos, oiga!

Un camarero con pinta de oír voces dentro de su cabeza y de estar recién salido del salón de su casa en el que acabar abandonar a su madre atada a una silla y amordazada con una pelota de papel higiénico dentro de la boca, destapa una botella de tinto y sirve dos chatos.

¡¡¡PUAJJJJJSSS!!! ¡Qué cabrón, este tío ha currado en el 8 y medio!

B: Ya está. ¿Qué tal el vino?
W: Buenísimo.
B: […] ¿Pero esto qué es lo que es, W?
W: Chica, por un euro los dos...


¿Cómo se piden las tapas? Con mucha cara y a la vez que las cañas

Would: ¡Dos cañas, por favor!

Un camarero bastante bien puesto pasa por delante de un calendario de una mujer en tetas, pasa por delante de otro, coge dos vasos, los llena de cerveza y nos los pone a Berlín y a mí.

A nuestro lado, el cabecilla de un grupo de cazadores de los de barro en las botas, camuflaje y machete al cinto dice: “Cuatro cañas, un sandy y de tapa croquetas para 3 y 2 de mejillones”.

El mismo camarero bien puesto pasa por delante del calendario de la mujer en tetas (¡y qué tetas!), pasa por delante del otro calendario (¡Would!), pone las cañas y las tapas y me deja con una cara de panoli como si el tonto del pueblo me hubiese robado el pan de debajo del brazo.

“Échale morro, Would, demuestra que tú también puedes parecer charro”, me digo. Y me lanzo: “Dos cañas, por favor. Y de tapas… uhmmm, mejiqueta. Digoooo, croquillón…. Digoooo, ¿es gratis?”
“Anda queeee…” Dice Berlín meneando la cabeza.


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Para mi particular Santo Tomás. Aquí tienes, querida Cristina -redoble de tambores, por favor- [...] ¡El 1.800 de la Peña de Francia!

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La sierra de Francia (II)

Tras la comilona en Piedrahíta llegamos a San Esteban de la Sierra, donde estuvimos alojados de viernes a domingo en un lugar que en esta ocasión no pienso recomendar porque en la zona hay pueblos mejores que tienen cobertura y en los que la casa rural no está llevada por las hemanas de Cenicienta.

Parada nº2: La Peña de Francia

El sábado salimos pronto y visitamos casi todos los pueblos de la zona. Todos merecen la pena y todos son muy iguales: Miranda del Castañar, Mogarraz, La Alberca, San Martín del Castañar y yo no sé que más porque acabé mareado de tanta curva que tienen las carreteras allí.

Es increíble lo largos que se me hacen los puertos cuando soy yo quien conduce y lo cortitos que se vuelven cuando puedo ir mirando el paisaje y cambiando de una canción de Moby a otra de Coldplay y luego a otra de Tracy Chapman a mi antojo.

En uno de esos pueblos, ya digo que me resulta imposible acordarme de cuál de todos porque tengo un cacao increíble, nos atendió una chica sudamericana que de carrerilla nos enunció todos los pueblos de interés de la zona, qué se podía ver en ellos y el siglo del que databan todas las iglesias, fuentes, y viudas milenarias vestidas de negro que se sientan en la puerta de sus casas a hacer calceta con 3 grados centígrados.

Esta chica me recordó a los mendigos que se encontraban en las catedrales y que por unas monedas te recitaban una lección aprendida de memoria con la previa advertencia de que no les interrumpieses porque tendrían que empezar de nuevo desde el principio: “Mira, ¿te suena eso del Big Bang?”

Hicimos el camino como nos dijo y vimos 384 fuentes del siglo XVI, comimos un bocadillo en La Alberca rodeados de los niños de la peli de Oliver Twist en versión Niños del Maíz y pusimos rumbo a la Peña de Francia (1.800 metros, Sá, que iba a poner fotos pero me las he dejado todas en la oficina).

Allí, además de unos paisajes increíbles, hay un santuario de los dominicos, un hotel rural, una capilla con acceso a la gruta en la que alguien encontró la imagen de la Vírgen de la Peña y un repetidor de televisión.

Bueno, el día que estuvimos nosotros también había un señor paseando a su perro dentro de la iglesia y al que ni siquiera le faltó llevarlo por detrás de la imagen, igual que se pasa en la catedral de Santiago, por si quería morder el manto de la Virgen; y un niño asomado al mirador y tirando piedras a un camino por el que algunos trataban de pasear 4 metros más abajo sin que su padre le dijese ¡Mu!

Lo cuento y me siento reviejo, joder. Ya me veo mañana criticando a las niñas de 13 años que van pintadas y llevan minifaldas.

Monday, December 12

La sierra de Francia (I)

Esta semana pasada en la que se trabajaba un día sí, un día no, estuvo a punto de volverme loco.

A mis años un desorden en el horario de los sueños no debería afectarme por ser habitual. A ver, que yo no soy el que viaja a China o Argentina y cambia la noche por el día, María, pero como joven que soy -y hay que joderse cómo huele esta expresión a reviejo del blues-, los fines de semana tengo unos ciclos de luz tan antinaturales como los que se ponen a las gallinas ponedoras.

A lo que iba, que se me va y lo pierdo, es que este fin de semana, para relajarme de esas extrañas vacaciones, he ido a conocer la Sierra de Francia, que para quien sea tan genial como yo en geografía, aclararé que está en Salamanca.

¿Cómo se prepara uno para un viaje así? Lo primero es meter mucha ropa en la maleta, y lo segundo sacar la ruta en Vía Michelín y Guía Campsa aunque luego esos papeles no sirvan para nada más que envolver bocadillos.

Claro, claro, igual que se mete en la maleta una camiseta de sobra por si te manchas con la hamburguesa, sacar las rutas por Internet es algo que hay que hacer aunque se sepa seguro que al final se va a llegar a un cartel en el que las carreteras han tenido 3 nombres distintos en 2 años y que significa que donde tu plano dice AV-102, el cartel dice N-104 y dos kilómetros más adelante cambiará por SA-101.

Problema que tiene siempre la misma solución: parar, tirar la ruta por la ventana, sacar el plano de carreteras de toda la vida y mirar cual es el próximo pueblo por el que se debería pasar a admirar jamones, vinos y perros por las calles.

Después hay que bajar de el coche y recoger lo que se ha tirado porque sino se queda el campo que da asco verlo, ¿eh?

Parada Nº1: Piedrahíta

Hay que ir.

Allí se puede ver el palacio de los Duques de Alba, tomar una caña en la plaza del pueblo y comer en el Restaurante Gran Duque . Esto último, impepinable.

Sólo un ejemplo: lo que allí llaman "Virutas de micuit de pato" en Madrid el mismo plato sería "El puto Everest en lonchas de paté", con la posible apostilla “del paté más rico del Universo”.

Pero aún más grande que eso es que en un salón muy bien puesto te comes la familia entera de los patos del estanque de los Duques, su huerta a la parrilla, un chuletón de ternera del que hasta el hueso se deshace en la boca, un lomo de bacalao confitado en vino tinto del tamaño de un antebrazo, postres, vino y cafés; te atienden como si fuesen tus abuelas con un master en servicio de sala, y van y en la factura te cobran 30 euros por persona y te dicen que su mayor agradecimiento es que lo divulgues.

Y a mí, si se me ponen así después de colmarme de atenciones y llenarme la tripa con comida rica, además de dejarles una buena propina les compongo un copla de pie quebrado y lo escribo con mis llaves junto a su teléfono en las puertas del Metro.

PD: ¿Había dicho que de aperitivo nos pusieron unos chupitos de sopa castellana?

Thursday, December 8

El cuadrilátero de San Saturio

¡¡JeloooOooouuu!!

Ya están aquí las Navidades y todo es amor, paz y fraternidad. Hay tan buen rollo los viajeros de metro se abrazan al negro que les reparte la publicidad del Dr. Mendele, el mismo que te dice que si tiras su publicidad a la basura te condena a 20 años de alopecia, sexo malo y dolor de muelas; y se ven colas kilométricas en Doña Manolita, que de tanta suerte que reparte va a conseguir que un día haya un atropello múltiple en la Gran Vía, o que aparezcan los herederos de los hermanos Izquierdo de Puerto Hurraco y monten una carnicería para conseguir el último décimo de la lotería de Navidad y unas castañas asadas.

Yo por si acaso me voy preparando, y para coger fuerzas para lo que se nos viene encima, este fin de semana acepté encantado la invitación del enfermero Saturio para ir con Berlín y unos amigos a Soria, la franquicia del Ártico en la Península Ibérica.

De allí es la familia de Saturio, y en la ciudad tienen una casa la mar de maja en la que destacan el jardín con chupones, la doble puerta de entrada para evitar la fuga de calor, y el Canal Infierno 24 horas.

Se ve que adelantándose a la televisión digital terrestre, los sorianos han desarrollado un sistema de chimenea protegida por una puerta de cristal que hace las veces de televisión panorámica de pantalla plana y que a falta de Gran Hermano es idónea para poner la mente en blanco.

A pesar del frío extraterrenal que hace, un soriano no te reconocerá que en su tierra hace frío, sino que achacará tus temblores y castañeo de los dientes a tu sensación térmica. Se ve que los fundadores de Soria llegaron a aquellas tierras provenientes del mismo Bilbao.

Nosotros no habíamos ido allí para estar todo el día encerrados en la casa, así que salimos a dar una vuelta por el centro, visitamos a San Saturio en su ermita y nos acercamos a la caseta del guarda en Valonsadero. Allí, en pleno campo y con una sensación térmica de tener los dedillos de los pies a punto de morir por congelación, con mi gorro de punto, mi bufanda puesta por encima de las orejas como una Doña Rogelia de colorín, y con la capucha echada sobre todo esto, vi cómo empezaron los Yayos (una pareja de 32 vs. 24) a buscar alguna manera de entrar en calor.

Supongo que por todo el mal que en la juventud ha provocado ver los episodios de Bola de Dragón, empezaron a hacer de boxeadores hasta que Fris, la yaya, golpeó con un directo limpio el cráneo del yayo. De nada sirvieron los "Pero cari, ¿por qué no lo has esquivado?" porque debió ser antes cuando pensase que el juego de pies se pierde con la edad y bajase la velocidad de sus golpes.

Acabado el boxeo, empezaron un corre que te pillo que duró 6 segundos de reloj hasta que Fris tropezó, cayó al suelo y los demás acudimos a... darle patadas.

¡Bola de Dragón malo, malo y malo!

Lástima que ver la cara de dolor de Fris, y oir sus gritos de "¡No, por favor!", nos detuviese. Claro, que no somos tan malas personas y acabamos perdonándole que nos estropease la diversión porque la pobre se había roto los ligamentos del tobillo.

Por la noche, sorpresa a Berlín por su cumpleaños, regalos, enrojecimiento, vinos, cervezas y copas.

Y así acabamos el fin de semana: Fris bajo inyecciones de Eparina y con una férula, el yayo con un chichón y la moral baja, Berlín un año mayor y yo conduciendo su coche de vuelta a Madrid para ahorrarle la noche, la lluvia, los camiones y el dolor de espalda que le provoca la tensión por conducir en esas condiciones.

Tuesday, November 29

domestiquismos

Me iba a poner a escribir acerca de mi última ayuda doméstica, pero ahora mismo se ha puesto a sonar un tango en el Ipod y no tengo otra cosa en la cabeza que agarrar a alguien y llevarle en volandas por los 6 metros de pasillo y al ritmo de lo de Gotan Project hasta estrellarnos con la puerta del salón. ¡Qué grande es la Argentina, ché!

Bueno, ya acabó y voy a lo que iba, que no es otra cosa que pedir a quien le pueda interesar que por favor no se piense que si se compra una casa nueva, yo voy a ser el súper de esos de las comunidades de vecinos de Miami que les arregla las cañerías, le hace los agujeros en la pared y le pone los enchufes, porque de pequeño aprendí a atarme los zapatos y el esfuerzo ya me dejó mareado.

Lamentablemente soy aún un niño costra que vive con sus padres, de los que creen que la ropa sale sola de la lavadora y se cuelga en las perchas con olor a suavizante, y que igual que hay neveras que hacen hielos, la mía hace yogures y cervezas. En mi casa se cuidan mucho de no quebrar mi inocencia porque saben que cuando me haga mayor alguna mujer, que son todas malas malas, se encargará de eso.

Eso no significa en absoluto que no haya hecho una mudanza en mi vida, sino más bien al contrario. Por mi experiencia podría dirigir una operación de transporte de muebles con y sin papeles en regla, con suministro de rollos de papel con burbujitas, carritos de los de llevar 8 cajas de 12 cartones de leche y furgonetas de apoyo. Como decía Ann, el día que me vaya a mi casa no pienso mover más de un dedo para, en plan La Creación de Miguel Ángel, decir dónde me tienen que colocar las cosas.

El domingo pasado tenía convocatoria de Elliot para ayudarle a poner el suelo en la cocina y el baño de su nueva casa, en los que había un terrazo tan “tan”, que retrotraía la casa a un siglo anterior a la publicación del primer número de Cosas de Casa. Vamos, que habían cogido el suelo que tenía mi abuela en la casa del pueblo, la que estaba entre los viñedos, y lo habían trasplantado a Chamberí. Solo faltaban que se apareciese la cara de Cristo en las humedades de las paredes.

El equipo de trabajo lo formábamos Elliot –todo voluntad y buen rollo-, Cris –la guapa experta ponedora de suelos-, Shelliot –la embarazadísima mujer de Elliot-, y yo, que había acudido allí al reclamo de “Necesitamos fuerza bruta, Would. Damos bien de comer”.

Llegué un poco tarde porque no hice caso de Elliot cuando me dijo “Cacho mendrugo, no vayas antes al gimnasio que vas a tener que currar mucho”, pero en cuanto llegué me puse manos a la obra: sacar del baño una columna de más de metro noventa de alto, sin puertas y con cerca de 35 frascos de cristal; sacar de la cocina la nevera de 1,85 x 1 y llena de la compra realizada el día anterior; hacerme un arañazo en la nariz por tratar de cortar un plástico con un cuchillo apuntando hacia arriba, y gastar medio rollo de papel del váter tratando de detener la hemorragia; apretar los tornillos de 5 cm de longitud en unos agujeros de 2 cm hasta la práctica luxación de la muñeca; levantar, en el sentido de inclinar hacia atrás 5 centímetros, la lavadora con una mano y el lavavajillas con la otra, etc.

Resumiendo, que el rollo de suelo Ikea que utilizó para la cocina venía más doblado que enrollado y que después de estirarlo más que la piel de la Preysler aún quedó con ondas, y todavía hay que someterle a otro lifting, y ya no sabremos si recuerda al mar o a Michael Jackson.

El suelo del baño, de los trozos que le faltaban, parecía un mosaico de los que se visitan en Túnez en el viaje del ecuador. De hecho, le recomendé poner un cartel en la puerta advirtiendo que se trataba de patrimonio de la humanidad y que quien se llevase alguna pieza sería perseguido por la ley.

Y en eso echamos todo el día, me libré de hacer agujeros, colgar cuadros y no sé cuántas más tareas que Elliot me tenía reservadas. Bueno, y también se libró él, claro.

Eso sí, ya le dije que no me iba a conformar con la cena, que también me tendría que pagar el fisio.

De charla con Morfeo

Era viernes a las 3 de la mañana y Berlín se quedaba adormilada con la cabeza apoyada sobre mis rodillas mientras yo se la acariciaba. Acabábamos de volver de salir con unos amigos. Ella había bailado y yo me había bebido un par de gintonics de macarraque a la vez que daba un par de golpes de hombro y otro par de cadera para hacer creer que lo mío es ritmo y no lo de Manolo García.

- ¿Qué vas a hacer mañana, vas al pueblo?, le pregunto.
- Sí, he quedado para tomar el aperitivo con mis amigos; contesta ella con los ojos cerrados.

Silencio más 1 minuto de masaje craneal.

- Bueno, yo tengo fútbol y me quedaré tomado cervezas.
- Ahá.

Silencio más 2 minutos masaje craneal.

- Oye, Berlín, vete a la cama, que te vas a quedar dormida.
- ¿Mmm? Uy, me he quedado dormida.

Se le cae un brazo de mis piernas y queda colgando.

- Berlín, que se te ha caído un brazo.
- ¿Dónde?
- ¿¿?? Al suelo, pero ya le he recogido y te lo he vuelto a encajar. No te preocupes.
- Ah, muchas gracias.

¿Mmmm?, Sí, sí, sí, ¡SÍ! ¿Quién no ha querido hablar con alguien mientras dormía y jugar un rato con él? Algo como: ¡Venga, imita una gallina para mí! ¿Qué me dijiste que era lo único con lo que te podría sobornar? O, ¿te acuerdas del día aquel que no te acompañé a IKEA porque tenía una comida familiar? Pues me quedé en casa jugando a la Play.

Lo malo es que el cerebro de alguien dormido tiene menos lógica que una película de David Lynch y la conversación acaba siendo un diálogo de besugos poco digno incluso del debate de Gran Hermano.

Pero lo peor no fue la desilusión que me llevé por no poder establecer un diálogo, sino el miedo que me da esa faceta inconsciente de los sonámbulos, sobre todo de los que duermen a mi lado y que ya me han dado más de un susto.

¿Es que la gente no vive suficiente por el día que tiene que darle más emociones a la noche? Sí, yo también me sé la respuesta.

Tuesday, November 22

El reconocimiento


Un año más tengo que demostrar al FREMAP, a mi empresa y a mí mismo que soy apto para trabajar.

Es curioso que anteriormente hubiese querido utilizar esos mismos métodos para evidenciar mi falta de aptitud para hacer la mili, pero esa es otra historia.

Como el año anterior, el mismo día del reconocimiento, lo primero que hice fue desayunarme un tazonaco de Cola Cao y un kiwi, ayer puse el bote blanco de tapa roja encima de la cisterna del sanitario, y un folio con letras Arial 48 diciendo “NO COMAS NADA” sobre la mesa del desayuno. Mmmm, ahora que me leo, esto me ha quedado un poco Alicia en el País de las Maravillas .

No sabía yo lo que cuesta romper la rutina cuando uno está al 20% y lleva 4 años actuando como un autómata, y eso que alguna estación de más en el Metro me había dado una idea.

Esta vez he llegado a la clínica sin problemas. Bueno, eso si consigo obviar que se me ha vertido la mitad del líquido del boteblancodetaparoja por un empujón. ¿Es que hay algo más asqueroso? Sí, que eso caliente que te moja, no sea tuyo. Te jodes, empujota.

Allí me han tapado los ojos, me he desnudado dos veces de cintura para arriba, me han toqueteado la espalda, me han puesto ventosas en las tetas, y me han hecho tocar el suelo con las palmas de las manos y sin doblar las rodillas, pero como tenía el estómago vacío, no tenía ganas ni de sospechar.

También me han sacado sangre, me han golpeado con un martillo, me han metido cosas en las orejas. Es curioso lo que le dejas hacer a la gente solo porque llevan una bata blanca. Porque no es normal, no señor. Eso mismo te lo hace un tío por la calle y la mano abierta sale de paseo antes de que al tío se le contraiga el ojete viendo lo que se le viene encima.

En fin, que todo bien, y que lo mejor, la tostada con tomate que me he apretado después.

¡Hoy Dwalks ha vuelto de China!..... y allí se acordó de mí. ¡¡¡¡GRACIAS!!!!

Monday, November 21

La sociedad

No habrá partido político de momento. Juntarme con una panda de corruptos amantes del poder no iba a traer nada nuevo a la clase política, así que me la enfundo y me vuelvo por donde he venido. Lo siento por quienes depositaron sus esperanzas en el ilusionante proyecto (esperanzas muchas, céntimos ni uno), pero lo siento aún más porque tampoco he conseguido ni un chavo en soborno para retirar la candidatura, síntoma inequívoco de que asusté poco.

Sin embargo, otros planes siguen adelante. Para este sábado pasado, el futuro Consejo de Administración de la sociedad que tenemos en mente formar unos amigos, había convocado a la Junta General Extraordinaria de futuros accionistas.

La convocatoria decía textualmente: "La reunión habrá de celebrarse en el restaurante donde más mejor carnaza sirvan, y justo después se bajará la susodicha carnaza con no pocas copas de licor y bebidas alcohólicas", lo que suponía una inmejorable manera de sentar las bases.

Reunidos a la mesa, un abogado en ejercicio, un arquitecto, dos físicos, dos economistas, un ingeniero industrial y un menda. Un grupo que por su heterogeneidad podría perfectamente entrar en bloque en GH, o ser enviado a Marte para colonizarlo si no fuese porque nos extinguiríamos en la primera generación por nuestra incapacidad de reproducirnos asexualmente, al haber descartado por unanimidad en la primera reunión los injertos, la esporulación, la gemación, e incluso la partenogénesis*.

No tenía muy claro cómo transcurriría la reunión después de leer el orden del día y algunas cláusulas como:

"DERECHO DE INFORMACION
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 212 de la Ley de Sociedades Anónimas y demás normativa aplicable, se hace constar que a partir de la presente convocatoria cualquier accionista tiene derecho a pensar sobre el orden del día y nada más." Cosa que me parecía bastante nazi. Y

"DERECHO DE ASISTENCIA
Podrán asistir a la Junta General los futuros accionistas titulares de al menos una acción y todos aquellos que estén dispuestos a empujarse un chuletón como Dios manda." Cosa ésta que ya me parecía mejor porque yo a eso siempre estoy dispuesto.

Al final, tras seguir estrictamente el orden del día en un restaurante extremeño en el que nos comimos hasta la pezuña del jamón, nació el germen de futuras discordias y malos rollos, que es que quién nos manda, coño.

En fin, que no nos pase nada y que si nos pasa, que nos salude.

*Del griego παρθένος parthenos = virgen + γένεσις génesis (Autofecundación sin concurso masculino: los óvulos no necesitan ser fecundados por un espermatozoide para formar un nuevo individuo). Tened cuidado ahí fuera, chicas.

Tuesday, November 15

sopa castellana

Ya estoy liado otra vez. He vuelto a quedarme al frío y se me ha metido en el cuerpo el pelopincho ese del narizón rojo de Érase una vez la Vida, y me anda jodiendo por dentro.

Por supuesto que estoy otra vez comiendo todas las guarrerías de las que me abstengo durante el resto del año. ¿Quién quiere frenadoles cuando un Bonny o un Kinder Délice le calman los síntomas?

Creo que con el sentido del gusto y el olfato, pierdo también el común y los remordimientos. Soy capaz de tragarme una hamburguesa Director’s Choice, y elegir si la quiero muy hecha, poco hecha o en su punto; con patatas fritas o patatona asada; con ensalada de col o ensalada de lechuga; e incluso si me la quiero empujar con una Coca Cola normal, Light, sin cafeína, o Light sin cafeína. Pero soy incapaz de sentirme mal por ello, aunque sepa que debería.

Ayer tuve un momento malo en la oficina. Ojos con vida propia y que hartos de estar encerrados en las cuencas se tiraban hacia el monitor; presión en la cabeza como si estuviese viendo peces con lamparillas en las Fosas Marianas; con una castaña pilonga atravesada en la garganta; y unos calores que ni en un strip tease privado de la Jolie en los altos hornos de Vizcaya.

Sin embargo, al llegar a casa después de un primer día off-line en el que me aburrí como nunca, el exilio de Dwalks a China también tiene algo que ver, me tenían preparada tal sopa castellana con su pan, su jamón, su huevo, y su ajo, que se me saltaban las lágrimas de la emoción.

Creo que si alguien quiere de verdad a otra persona, debe demostrárselo preparándole una sopa castellana. No existe mayor prueba de amor.

Ayer dormí con una sonrisa en la boca. También con un ligero sabor a ajo, es cierto, pero con todo, sé que hoy me he levantado mejor persona. Y lo sé porque he dado los buenos días a las cinco primeras personas con que me he cruzado.

Menos mal que me lavé bien los dientes.

Monday, November 14

El fin de un ciclo


Se separaron los Beatles, murió Bruce Lee, y se acabó la movida madrileña. Cayó el comunismo en Europa, murió Stanley Kubrick, y Maradona engordó 40 kilos.

Almodóvar dejó la canción y se forró con el cine, Montilla dejó los estudios y se hizo Ministro, y Milikito dejó los zapatones y se hizo llamar Emilio.

En el futuro próximo el Athletic fichará un brasileño, el ABC volverá a ser el Diario de la República, y George Lucas se dedicará al cine independiente.

Quizás algún día Nicole vuelva con Tom, Brad con Jennifer, y Bisbal con Chenoa. Y puede que Raúl Rivero se funda en un abrazo con Fidel Castro, George Bush con Michael Moore, y Parada con Carmen Sevilla.

A lo que me refiero es que, a Silent Shouts, le han hecho como a los animales a los que les ponen, en la zona de creación, un anillo de goma que impide que la sangre circule como es debido, de manera que probablemente no en mucho tiempo, las ligas corten totalmente la circulación produciendo una hemostasis en el área, y la consiguiente necrosis. Lo que viene a ser lo mismo que si a tu gato le atas un cordón en las pelotas y pegas un buen tirón.

Y a mis comments les han hecho lo que se hace a los motores para que corran menos: les han acortado el recorrido del acelerador y les han puesto un tabique en la toma del carburador, de manera que han reducido su potencia a una décima parte y probablemente acabe ahogando el motor. Esto significa que en adelante mis apariciones por bloguilandia serán más jodidas que las fiestas de Kate Moss con Naomi Campbell, con lo que me gustaba mi papel de azote del buenrollismo que luego promovía en mi blog.

Buscando metáforas para evitar decir lo que me ha ocurrido, también contaba que puede que algún día recupere mis buenas relaciones con los grises, y me permitan volver a expresarme libremente, pero entre tanto me reduzco a la escritura infrecuente en el exilio, intentando que no suceda que un día me olvide de esto, y de quien incluso ha enviado ofertas para que lo publique desde la clandestinidad. (Manuela, has vuelto a beber).

Castrated, castré, castrate, кастрировано, gecastreerd, ευνουχισμένος... Vamos, que no me gusta la palabra porque se me encogen pelotas al oírla, pero sí, que me han capado.

Tuesday, November 8

En las próximas elecciones, vota

En una reunión de los amigos de toda la vida, nos pusimos a arreglar el mundo y estuvimos a punto de dejarlo por imposible porque hay demasiado trabajo que hacer y a nosotros lo que más nos gusta cuando nos juntamos es comer carne y beber pelóticos. Todo muy primario pero igualmente satisfactorio.

Como somos gente muy emprendedora, casi desde que se nos cayeron los dientes de leche hemos tenido en mente montar un negocio juntos.

Viciados por la idea de que hay más gente que hace concurso de engullimiento en el buffet, o que cuando llega al restaurante no mira los entrantes sino que pide "De todo, dos", la propuesta que más ha triunfado ha sido la de montar un negocio de restauración, ¡por encima incluso de la de alquilar gafas graduadas en los espectáculos (cines, teatros, estadios de fútbol...)! Por cierto, que si alguien quiere lucrarse con este chollo, debe primero hablar con Sebas para pedirle los derechos de la idea y llevar mucha panoja porque tiene la cabeza muy dura.

Después de mucho discutir alternativas, por fin hemos dado con la clave: Lo que por siempre va a hacernos famosos (mucho) y ricos (más), va a ser montar un partido político.

El primer paso va a ser fácil, empezaremos por las elecciones autonómicas, presentándonos a la alcaldía de Madrid y a la presidencia de la Comunidad.

Aquí está todo el mundo harto de las zanjas, de que cierren los locales a las 3 de la mañana, de que no dejen que los chinos vendan alcohol a partir de las 22:00, y de que se nos pida paciencia para soportar los infinitos atascos. Y como quiera que la oposición es tan inútil que es incapaz de gobernar incluso ganando las elecciones (ver en página 63 "El Tamayazo"), pues la confianza del ciudadano está por los suelos, lugar de donde nosotros la recogeremos con proyectos ilusionantes como la gratuidad del transporte público, la vuelta a las calles de los manteros, la declaración de Gallardón como persona non-grata y el soterramiento de su vivienda bajo un nuevo ramal de la M-30, y la expropiación de los bienes de la Familia Real donde instalaríamos nuestras oficinas.

Sé que es un buen comienzo, y que con poco que divulguemos nuestro programa, las próximas elecciones son nuestras.

Después, y con una buena gestión autonómica, podríamos dar el salto a nivel nacional de nacionales, donde la cosita está aún peor. Y aunque no hemos pensado aún cuál será nuestro programa, como Ministro de Agricultura en potencia, ya he dado alguna idea que quizás no nos permita ganar votos, pero seguro que mejorará las condiciones de negociación en conflictos.

Por ejemplo, autorizar a la policía a utilizar piedras y tirachinas cuando sean agredidos de esta manera en manifestaciones de armadores y mineros; a rajar las ruedas de los camioneros que colapsen las carreteras para revindicarse, o montarles barricadas con palets ardiendo (no, LM, quemarles los camiones ya me parece una pasada); bloquear la entrada a los puertos de los pesqueros que vuelvan cargados tras faenar en alta mar hasta que se les pudra la mercancía; perder sistemáticamente las maletas de los controladores aéreos; y llenar de basura las casas de los huelguistas de la limpieza de hospitales que tiren mierda por los pasillos.

Quizás de esta manera acabarían el chantaje, las subvenciones al trabajo (¿a ti te pagan el gasoil para ir a currar, no verdad?), y la tontería, que ya está bien y siempre pagamos los mismos.

De momento, solo pedimos un espacio televisivo en la franja de propaganda electoral y en horario de máxima audiencia para difundir nuestro programa. Aquí queda, por lo tanto, la petición para ser leída por quien corresponda. Mientras tanto, se admiten aportaciones económicas que serán corruptélicamente recompensadas una vez en el poder.

Gracias.

Monday, November 7

My private Orange experience

Era viernes, y ya sin cabreo fui con Berlín a comer a "Divina la Cocina" o "Divina la Comida" o "Divina la Tocina". No sé, a un restaurante que hay en Chueca y que por 12 euros se come muy bien y muy tranquilo, y del que puedo recomendar el pudín de espinacas sin miedo a equivocarme.

Después fuimos a comprar algo de ropa. Pisé H&M y arrasé un poquito. Compré 2 chamarritas tipo las que venden, una bufanda a rayas y un gorro para mantener un correcto balance de temperatura intra-extracraneal cuando lleve el pelo corto.

Un conjunto otoño-invierno muy Semana Fantástica, pero que en mi casa despertó comentarios como: "'Amos no me jodas. ¿Y tus amigos visten así también?" Y "Espera que me seque las lágrimas antes de que te pruebes lo último". Alguien debería dejar de ver Cuéntame y las reposiciones de Cine de Barrio, familia.

Cuando llegué a mi casa estaba rendido, pero después de un mes en el que por mis viajes y estreses no había ido al gimnasio, me obligué a ponerme el pantalón corto y salir a crear agujetas, objetivo 200% cumplido. Una vez allí, recibí una llamada de Dwalks, que estaba por Alonso Martínez. Como hacía mucho que no me tomaba unas copas con él, Agr. y Elza, me animé y allá que fui.

Tras un breve avituallamiento en el que coincidimos con Emma Suárez y un argentino con el que estaba y que debe ser muy guay porque le conocían todos menos yo, decidimos ir al Naranja.

Allí estaba Tony, a quien no había visto nunca pero identifiqué, antes de que Dwalks le encontrase, gracias al grito de “¡¡¡¡Kyliiiiieee!!!!!” mientras hacía algo muy Power Ranger con una muñequera negra que llevaba. Il Tornado se va a Milán, que se preparen.

Al ritmo de lo de Warrior y con unos magníficos gintonics a unos aún más magníficos chiquiprecios, conocí a La Niña, y vi a M., que llegó 20 minutos antes del cierre y a Ann, que llegó aún más tarde y con quien descubrí que me une un extraño vínculo cuasi-familiar. Apenas pude hablar con nadie, porque allí se conocen todos y la conversaciones duran 1 minuto máximo antes de que se oiga un “¡¡Hooombreeee, ¿qué tal?!!”, y te quedes mirando la pared con la copa en la mano.

Para acabar la noche fuimos Dwalks, Elza y yo a la sala El Sol, donde va la gente más fea que he visto en mi vida. Ahora sé que fue allí donde grabaron la escena del bar de la Guerra de las Galaxias y que el viernes solo faltaba el bicho azul de orejas de elefante tocando la trompeta. Eso sí, me reí como no lo había hecho en mucho tiempo con una salida de Dwalks con un borracho que estaba molestando a Elza. ¡Qué grande!

Friday, November 4

Cuando se me disparan las pulsaciones


Se acerca el fin de semana, así, rapidito que es gerundio. Esta semana ya está terminando y en el horizonte asoman alegres exaltaciones de la amistad en comunión con los gintonics.

A pesar de haber sido una semana corta, está siendo una semana de mierda. Y me explico. Cuando poniendo una botella de agua vacía encima de la mesa, se llena de vaho por dentro y cuando la abres hace un pssffffffff, parecido a la gaseosa, ¿eso es que hace calor aquí, no? Pues talmente es mi infierno.

Desde el viernes pasado estoy sin servidor. Para los ultras del lenguaje políticamente correcto, y porque estoy de muy mala hostia, explico que cuando me refiero a servidor, no hablo de chacha moderna ni de esclavo desencadenado, que veo que me la liáis. Sin servidor no puedo hacer el 90% de mi trabajo, y ya he hecho limpieza de papeles, ordenado la mesa, colocado los bolígrafos y sacado todos los pelos del teclado (¿cómo es posible que haya tantos estando a medio metro de mi cabeza?), y ya no sé qué más hacer. Creo que voy a empezar a morder a la gente de mi alrededor para pasar el rato.

Y luego aparece quien makes my day. Y a este sí que me dan ganas de mearle en los zapatos y pegarle un chicle de regaliz en el pelo si lo tuviera o tuviese (el pelo, no el chicle), pero me contengo. Respiro hondo, cuento hasta diez, sigo mentalmente el Steam Machine de Daft Punk viéndome a mí mismo echando humo por las orejas, y ya está. Se pasó. Cada uno en su puta casa y ron en la de todos.

Fin.

PD: Por primera vez utilizo el blog como vía de escape de mi mala hostia, creo, y siento que alguien lea esto y le provoque malrollismo, pero hoy es lo que hay. Quizás mañana...

Wednesday, November 2

Crónica cultureta

La semana pasada, el mismo día que volvía de Bruselas, me acerqué con J. a ver la inauguración de la exposición de Palazuelo en el Reina Sofía. Yo no voy nunca, pero después de todo lo que J. me había contado sobre el burguesismo ilustrado que rodea a estos acontecimientos, que incluye topicazos como el señor con monóculo y mujer con visón en agosto, me apetecía dar una vuelta y me apunté por mail.

Concretamos en que él debía venir a buscarme a la salida del trabajo porque llevaba coche, trabajo cerca del museo y andaba con la maleta llena de mala leche y ropa sucia y arrugada.

Nuestra misión era ir a ver la expo, ver niñas pijas, tomarnos unas cervezas comentando el nivel de ambas y volvernos a casa. Pero como quiera que él salía tarde de trabajar y que no me apetecía camelarme a las chicas que recogen las invitaciones por muy guapas que sean, me atufé de mala manera en la oficina esperándole, más que nada porque tampoco creo que las muchachas acabasen de creer que J. había invitado a alguien con pelos en las tetas.

Esperaba no desentonar con mi traje de raya diplomática con el que había volado, y al que por aquello de darle un toque casual, decidí no estirar para quitarle las arrugas. Aunque yo seguía inseguro:

W: Oye, creo que voy bien para mantener tu prestigio. ¿Me echo colonia?
J: Depende de lo cerdo que vayas. ¿Qué vienes de Bruselas o de una granja?
W: No sabría decirte.
J: Ve normal, coño. Por cierto, a las cañas nos invita el museo que para eso le pago. Si hay suerte hay jamón, pero suele haber hostias. No veas qué codazos mete la crème de la intelectualidad.


Y tal cual, oye, que nos tuvimos que tomar las cañas en un bar que quedaba cerca porque además de llegar tarde nos practicaron marcajes individuales y bloqueos en zona y no pudimos llegar ni a las cervezas ni al jamón. ¡Qué decepción! ¿Y ese meñique extendido? ¿Y esos botes de laca? ¿Y la pedrería? Es lo que tiene la universalización de la cultura, que se te cuela gente como yo.

Por cierto, la exposición bien. Incluso, me estoy planteando hacerme "Amigo del MNCARS", aunque creo que ahora mismo estoy influenciado por mis ganas de demostrarles quién soy yo, ahora que sé quienes son ellos, en un buffet. Se van a cagar.