Este fin de semana se casa mi hermana, la mayor y la única que tengo. La que vive en Alemania desde hace más de once años y la que cada vez que viene de visita quiere que le tenga una lista- barra- CD con "la música que se escucha aquí".
Mi hermana tiene una amiga mexicana que se llama Angi, y Angi es una chica mexicana de piel morena, pelo rizado, ojos enormes y alegría extremadamente contagiosa.
Angi, además de todo eso le ha querido preparar una sorpresa a mi hermana, una página web con fotos de su vida, historias y saludos de su gente, y para ello me ha pedido ayuda. Después de mandarle unas fotos me pidió que escribiese alguna anécdota, así que aprovecharé para hacer ejercicio de memoria:
"Mis hermanos tendrían unos 8 años, uno menos que mi hermana y dos más que yo, cuando al igual que en años anteriores habíamos ido a Benidorm a pasar unas semanas con los abuelos. Entonces lo que más me gustaba era ir a la bolera a jugar a las máquinas, sobre todo a esa de caballos que era una tragaperras para menores de 16 años, jugar al futbolín, al minigolf y hacer travesuras en la playa.
Sin embargo a mis padres y abuelos les gustaba más ir a cenar arroz a un restaurante de Calpe, uno que está en el paseo marítimo cerca del peñón, y era allí donde íbamos todos de vez en cuando.
Recuerdo que por aquel entonces la playa de Calpe era de piedras, unas piedras brillantes y bien pulidas por la erosión de las olas, y recuerdo una noche en la que la sobremesa se nos hizo pesada a los cuatro hermanos y nos fuimos a jugar a la playa.
De noche no encontramos otra cosa que hacer que tirar piedras al mar, que es como tirar un balón al aire, que antes o después acabará volviendo a su sitio porque las cosas son así por mucho que uno se empeñe.
Allí estábamos los cuatro, con nuestros bañadores todavía húmedos por el último baño y nuestras camisetas de colores claros, tirando piedras de abajo a arriba como hacían nuestros padres en el pueblo, de arriba a abajo como aprendimos a hacer nosotros en la sierra, y de derecha a izquierda los diestros, o de izquierda a derecha la zurda, para tratar de que las piedras saltasen sobre el mar.
Por turnos, de uno en uno, de dos en dos, todos a la vez. A ver quién llegaba más lejos, a ver quién la tiraba más alta, a ver quién la hacía saltar más veces.
Así le llegó el turno a mi hermana, se adelantó dejándonos tres pasos atrás, se agachó, agarró una piedra ni muy ligera ni muy pesada, ni muy redonda ni muy aristada, y levantó la mirada. Recogió su brazo izquierdo hacia atrás, miró desafiante al mar y ¡Fiuuuuuu, allá va! Lejos, lejos, lejos... No la ve caer, no oye el chof en el agua. Se da la vuelta y nos encuentra a dos con los ojos como platos y la boca abierta, y al tercero con una mano en la cabeza por la que escurría un hilillo de sangre y sin comprender cómo había sido posible que mi hermana lanzase la piedra hacia atrás cuando pretendía justo lo contrario.
Afortunadamente mi hermana se ha vuelto mucho más hábil, y yo diría que también guapa y lista, pero hay algo que desde entonces no puede hacer sin que sus hermanos sintamos rubor y miedo a partes iguales, y es coger algo para lanzarlo.
No sé qué intenciones tiene para el ramo en su boda, pero yo le voy a aconsejar que por si acaso lo mejor será que lo entregue en mano.
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Tuesday, May 9
Tuesday, May 2
Last album, last show
Ah sí, iba a contar algo del concierto de los Stars del que os hablé el viernes pasado. Es que me distraigo pinchando una y mil veces el vídeo de los Arctic Monkeys que Iván colgó en su página. Por cierto, ¿cómo lleváis lo de las entradas?
En fin, los Stars son un grupo canadiense que hace música pop, y que blablabla...
Yo que soy alguien que disfruta yendo al cine sólo tanto sólo como en compañía, había decidido comprar la entrada, una, después de haber escuchado el disco un par de veces y haber seguido la recomendación de Wendy Tirita. Y con esas, me planté el viernes en la cola del Moby Dick detrás de un grupo de chicas que estuvieron amenizando mi espera hasta que una pareja más que maja decidió acudir al rescate. Al mío, no al de las chicas, que conste. ¡Si estáis ahí, muchas gracias por juntarme, de verdad, a vosotros y al chófer de los Stars! La siguiente canción se la dedico a su madre.
Canté, bailé y no dejé de mirar a la que tocaba el violín, que tenía bastante más de la belleza china Vanessa Mae que del arte de Aamir Khan, el barbudo del "Violinista en el Tejado". En general disfruté como un enano, y a ello contribuyó que consiguiésemos un hueco detrás de la barra donde nadie nos estorbaba.
A punto estuvo la cosa de la decepción porque dejaron para el final, justo antes de los bises, la canción que más me gusta. Allí estaba yo, mordiéndome las uñas rezando para que no se les fuese a ocurrir irse sin tocarla, y más aún después de que se hubiesen despedido anunciando que aquél era el último show de su último álbum porque, como Enrique y Ana, habían decido seguir caminos distintos.
Terminó el concierto, llamé a Dwalks para ver si hacíamos plan juntos y resultó que él tenía uno que ni Rommel, y en el que yo ya no cabía, así que marché para casa a dormir, que en poco iba a dejar de ser persona.
Al día siguiente tuve la primera boda de la temporada, pero de eso espero hacer otro comentario otro día.
En fin, los Stars son un grupo canadiense que hace música pop, y que blablabla...
Yo que soy alguien que disfruta yendo al cine sólo tanto sólo como en compañía, había decidido comprar la entrada, una, después de haber escuchado el disco un par de veces y haber seguido la recomendación de Wendy Tirita. Y con esas, me planté el viernes en la cola del Moby Dick detrás de un grupo de chicas que estuvieron amenizando mi espera hasta que una pareja más que maja decidió acudir al rescate. Al mío, no al de las chicas, que conste. ¡Si estáis ahí, muchas gracias por juntarme, de verdad, a vosotros y al chófer de los Stars! La siguiente canción se la dedico a su madre.
Canté, bailé y no dejé de mirar a la que tocaba el violín, que tenía bastante más de la belleza china Vanessa Mae que del arte de Aamir Khan, el barbudo del "Violinista en el Tejado". En general disfruté como un enano, y a ello contribuyó que consiguiésemos un hueco detrás de la barra donde nadie nos estorbaba.
A punto estuvo la cosa de la decepción porque dejaron para el final, justo antes de los bises, la canción que más me gusta. Allí estaba yo, mordiéndome las uñas rezando para que no se les fuese a ocurrir irse sin tocarla, y más aún después de que se hubiesen despedido anunciando que aquél era el último show de su último álbum porque, como Enrique y Ana, habían decido seguir caminos distintos.
Terminó el concierto, llamé a Dwalks para ver si hacíamos plan juntos y resultó que él tenía uno que ni Rommel, y en el que yo ya no cabía, así que marché para casa a dormir, que en poco iba a dejar de ser persona.
Al día siguiente tuve la primera boda de la temporada, pero de eso espero hacer otro comentario otro día.
Friday, April 28
What a wonderful...
Hoy al salir del trabajo he venido dando un paseo por la Castellana mientras escuchaba una y otra vez la canción "Your ex-lover is dead" de los Stars.
Me he enamorado por enésima vez de la luz que se filtra entre las hojas de los árboles del paseo, de los jardines de las embajadas, de la arquitectura de los edificios y de los reflejos en sus fachadas. Iba tan feliz que por un momento me he creído el protagonista de un anuncio de compresas.
El camino me ha llevado a ver el coche con el que Fernando Alonso ganó el pasado campeonato del mundo, que es muy bonito y que también enamora mucho. Esto ha vuelto a hacerme muy feliz.
Allí mismo me he acercado a un hombre que vestía de marrón con un escudito amarillo porque inspiraba confianza y transmitía paz de espíritu. Hablar con él me ha relajado mucho, incluso cuando me ha dicho que habían cerrado y que tendría que volver mañana, lo que me ha parecido una idea maravillosa porque así podré aprovechar para dar otro paseo, así que le he dado las gracias con mi mejor sonrisa y me he ido al Metro.
En el Metro he sido muy feliz porque los conductores habían desconvocado su huelga y ya no tenía que matar a nadie para entrar en el vagón (esto se había convertido en una molestia últimamente). Ahora los conductores van a trabajar más seguros y yo no tendré que volver a ducharme al llegar a la oficina. Cuando he asimilado esto, mi karma ha vibrado en consonancia con el cosmos y todo yo he resonado con las estrellas.
La experiencia me ha gustado tanto que he resonado hasta llegar a casa, pero de tanto resonar he llegado un poco mareado. Ya allí, nada más entrar en la habitación me encuentro un papelito blanco fechado la semana pasada y que dice algo así: "Su vehículo será sancionado por incumplir la ordenanza LALALA de estacionamiento controlado".
Me he acordado de que al ir a aparcar donde siempre había dejado el coche, no había reparado en los 5 metros de zona verde que algún esbirro de Gallardón había pintado hace un mes. Cachis... con lo agusto que estaba yo resonando.
He dejado encima de la cama la bolsa que llevaba en la mano y me he encontrado un papelito amarillo fechado también la semana pasada y que decía: "Por estacionar en lugar prohibido por placas [...] será sancionado con 90 EUR". Vaya, ¿no era esta la multa que me pusieron el sábado a la una de la mañana? ¿Qué haría un guardia a esas horas poniendo multas? Seguro que es de esos de "Amo a Laura" que están invadiendo la red estos días, y que como no folla, pues se dedica a joder. Gallardón, Gallardón...
A la mierda, ya ni vibro ni resueno.
Voy hacia el escritorio para dejar la multa y me encuentro otro papelito amarillo de ayer a las 00:15. Leo algo de asistencia en carretera y me viene que ayer por la noche mi coche se lo tuvo que llevar la grúa porque gracias a un puñado de gravilla, una furgoneta de casi tres metros de alto, un estrechamiento a un carril en la carretera de Colmenar y a la ausencia de señalización, metí la rueda en un agujero de las obras, Gallardooooooón, y partí el eje. Y con este recuerdo también me viene otro de cosas que me apetecía partir ayer después del golpe. Ya de mi karma no queda ni el aroma.
¿Y qué tiene que ver la canción de los Stars con esto? Pues que esta noche es el concierto y ya me la sé. Solo eso.
En fin, que esto, como todo, tiene una parte buena, y es que durante al menos un mes ya no me ponen más multas de aparcamiento.
Me he enamorado por enésima vez de la luz que se filtra entre las hojas de los árboles del paseo, de los jardines de las embajadas, de la arquitectura de los edificios y de los reflejos en sus fachadas. Iba tan feliz que por un momento me he creído el protagonista de un anuncio de compresas.
El camino me ha llevado a ver el coche con el que Fernando Alonso ganó el pasado campeonato del mundo, que es muy bonito y que también enamora mucho. Esto ha vuelto a hacerme muy feliz.
Allí mismo me he acercado a un hombre que vestía de marrón con un escudito amarillo porque inspiraba confianza y transmitía paz de espíritu. Hablar con él me ha relajado mucho, incluso cuando me ha dicho que habían cerrado y que tendría que volver mañana, lo que me ha parecido una idea maravillosa porque así podré aprovechar para dar otro paseo, así que le he dado las gracias con mi mejor sonrisa y me he ido al Metro.
En el Metro he sido muy feliz porque los conductores habían desconvocado su huelga y ya no tenía que matar a nadie para entrar en el vagón (esto se había convertido en una molestia últimamente). Ahora los conductores van a trabajar más seguros y yo no tendré que volver a ducharme al llegar a la oficina. Cuando he asimilado esto, mi karma ha vibrado en consonancia con el cosmos y todo yo he resonado con las estrellas.
La experiencia me ha gustado tanto que he resonado hasta llegar a casa, pero de tanto resonar he llegado un poco mareado. Ya allí, nada más entrar en la habitación me encuentro un papelito blanco fechado la semana pasada y que dice algo así: "Su vehículo será sancionado por incumplir la ordenanza LALALA de estacionamiento controlado".
Me he acordado de que al ir a aparcar donde siempre había dejado el coche, no había reparado en los 5 metros de zona verde que algún esbirro de Gallardón había pintado hace un mes. Cachis... con lo agusto que estaba yo resonando.
He dejado encima de la cama la bolsa que llevaba en la mano y me he encontrado un papelito amarillo fechado también la semana pasada y que decía: "Por estacionar en lugar prohibido por placas [...] será sancionado con 90 EUR". Vaya, ¿no era esta la multa que me pusieron el sábado a la una de la mañana? ¿Qué haría un guardia a esas horas poniendo multas? Seguro que es de esos de "Amo a Laura" que están invadiendo la red estos días, y que como no folla, pues se dedica a joder. Gallardón, Gallardón...
A la mierda, ya ni vibro ni resueno.
Voy hacia el escritorio para dejar la multa y me encuentro otro papelito amarillo de ayer a las 00:15. Leo algo de asistencia en carretera y me viene que ayer por la noche mi coche se lo tuvo que llevar la grúa porque gracias a un puñado de gravilla, una furgoneta de casi tres metros de alto, un estrechamiento a un carril en la carretera de Colmenar y a la ausencia de señalización, metí la rueda en un agujero de las obras, Gallardooooooón, y partí el eje. Y con este recuerdo también me viene otro de cosas que me apetecía partir ayer después del golpe. Ya de mi karma no queda ni el aroma.
¿Y qué tiene que ver la canción de los Stars con esto? Pues que esta noche es el concierto y ya me la sé. Solo eso.
En fin, que esto, como todo, tiene una parte buena, y es que durante al menos un mes ya no me ponen más multas de aparcamiento.
Sunday, April 23
Yaya's rulz
Este fin de semana mis padres se han ido de viaje y nos hemos quedado solos mi hermano y yo. También ha venido mi abuela, que vive sola y es ama de su casa, pero que estos días tiene que atender unos asuntos cerca de la nuestra.
Ella es una señora de 86 añazos, una mujer independiente, elegante, con un aire a la reina de Inglaterra, y con una agilidad que ya la quisieran para sí los monjes shaolín. En mi mente yo he envejecido 30 años desde que la conozco, ella ninguno.
La recuerdo desde lo alto de la mesa de la cocina a la que me hacía subir para tomarme la medida del largo de los pantalones, colocando en el dobladillo los alfileres que iba pellizcando de la boca, y metiéndome los bajos del pantalón con una máquina de coser que aún maneja con maestría de pies y manos. También la recuerdo comprándome regalos, atiborrándome de comida y llenándome los bolsillos de caramelos cuando nos enviaba de vuelta a casa. Igual que ahora. Y para ella parece que el tiempo tampoco haya pasado por mí. Yo sigo siendo su "carita de melocotón" aunque lleve 3 días sin afeitar, bebo poca leche para estar en edad de crecimiento, y como poco para todo el deporte que hago.
Sin embargo, mi abuela fuera de su hábitat natural es un monstruo. Ella tiene sus normas y mejor será que las acates si vas a estar a menos de 10 metros de distancia, ya sea en su casa, en la tuya o en Guantánamo. Da igual que te resistas porque ella es más tenaz, más paciente y mucho más lista que tú, su victoria es inevitable. Valga como ejemplo el que esta mañana la haya visto doblegar la voluntad de una caja de cereales de dos palmos de grande que ha hecho caber en una estantería de palmo y medio de alto.
Ayer por la noche, cuando salía a dar una vuelta, me preguntó: "Oye, ¿Tienes que hacer algo mañana a primera hora?" "¿Qué quieres, que te acerque a ver al tío?" "Sí, hijo" "Bueno, supongo que me levantaré sobre las once o así. Me ducho, desayuno y te llevo, ¿vale?", "Perfecto, si a mí con que me acerques un poquito antes de las diez y media". Touche.
Por supuesto esta mañana me he levantado temprano, y antes de que me diese tiempo a ir al baño ya la tenía pegada a mis talones pidiéndome la ropa sucia para poner la lavadora y preguntándome si quería zumo y tostadas para desayunar, detalles que uno aprecia mucho pero que cualquier tribunal podría considerar hostigamiento si antes no se ha esperado a que se den los "Gñosdías".
El caso es que con su afán de sentirse útil y ayudar en la casa se ha convertido en un torbellino que me tiene arrinconado en la habitación del pánico, esperando que se quede frita en la siesta para escaparme. Si al menos tuviese a mano una peli de Charles Bronson de esas que tanto le gustan...
Ella es una señora de 86 añazos, una mujer independiente, elegante, con un aire a la reina de Inglaterra, y con una agilidad que ya la quisieran para sí los monjes shaolín. En mi mente yo he envejecido 30 años desde que la conozco, ella ninguno.
La recuerdo desde lo alto de la mesa de la cocina a la que me hacía subir para tomarme la medida del largo de los pantalones, colocando en el dobladillo los alfileres que iba pellizcando de la boca, y metiéndome los bajos del pantalón con una máquina de coser que aún maneja con maestría de pies y manos. También la recuerdo comprándome regalos, atiborrándome de comida y llenándome los bolsillos de caramelos cuando nos enviaba de vuelta a casa. Igual que ahora. Y para ella parece que el tiempo tampoco haya pasado por mí. Yo sigo siendo su "carita de melocotón" aunque lleve 3 días sin afeitar, bebo poca leche para estar en edad de crecimiento, y como poco para todo el deporte que hago.
Sin embargo, mi abuela fuera de su hábitat natural es un monstruo. Ella tiene sus normas y mejor será que las acates si vas a estar a menos de 10 metros de distancia, ya sea en su casa, en la tuya o en Guantánamo. Da igual que te resistas porque ella es más tenaz, más paciente y mucho más lista que tú, su victoria es inevitable. Valga como ejemplo el que esta mañana la haya visto doblegar la voluntad de una caja de cereales de dos palmos de grande que ha hecho caber en una estantería de palmo y medio de alto.
Ayer por la noche, cuando salía a dar una vuelta, me preguntó: "Oye, ¿Tienes que hacer algo mañana a primera hora?" "¿Qué quieres, que te acerque a ver al tío?" "Sí, hijo" "Bueno, supongo que me levantaré sobre las once o así. Me ducho, desayuno y te llevo, ¿vale?", "Perfecto, si a mí con que me acerques un poquito antes de las diez y media". Touche.
Por supuesto esta mañana me he levantado temprano, y antes de que me diese tiempo a ir al baño ya la tenía pegada a mis talones pidiéndome la ropa sucia para poner la lavadora y preguntándome si quería zumo y tostadas para desayunar, detalles que uno aprecia mucho pero que cualquier tribunal podría considerar hostigamiento si antes no se ha esperado a que se den los "Gñosdías".
El caso es que con su afán de sentirse útil y ayudar en la casa se ha convertido en un torbellino que me tiene arrinconado en la habitación del pánico, esperando que se quede frita en la siesta para escaparme. Si al menos tuviese a mano una peli de Charles Bronson de esas que tanto le gustan...
Wednesday, April 19
Elestrés
Como decíamos ayer, la Semana Santa ha llegado a su fin. Guardo en la mochila de experiencias acumuladas haber dormido 3 noches consecutivas colgado a una altura de 1,70 m del suelo, haber aparcado 3 noches enteras en prohibidos y librarme de las multas, visitar Cuenca en fiestas nazarenas y festival de tunning, conocer el Susan, y currar en fiestas de guardar.
Lo de Cuenca estuvo muy bien. Vimos las Casas Colgajas, tomamos unos cafeses en el Parador, y visitamos la Ciudad Encantante. Comimos morteruelo, que a mí me recordó mucho al relleno de las croquetas que me prepara mi madre pero con unos nutritivos cachitos de hueso triturado que me jodieron un diente. También nos comimos un rico chorizo de ciervo y un no menos rico atasco a la vuelta.
Fin de las vacaciones con más pena que gloria y dos tristes torrijas en la buchaca. De vuelta al curro, hoy me ha tocado viajar a Almería y por poco tengo que conjugar en condicional.
Anoche, como viene siendo habitual, me acosté a eso de la 01:30 después de jugar al fútbol y encervezarme. Claro, tan cansado estaba cuando ha sonado el despertador que me he dicho "Venga un ratito más".
Una hora después de eso y una hora antes de que despegase el avión, todavía en la cama ya me tenido que decir "Me cago en la hostia" y acelerar mis pulsaciones hacia el límite humano, hasta el punto de que jamás me había sentido tan despierto a las 06:30 sin haber tomado café.
El pijama se me ha caído al suelo del susto casi a la vez que llamaba a un taxi sujetando el teléfono con el hombro mientras me ponía los calzoncillos. "Tardará 12 minutos, señor". Y una mierda. He bajado a la calle con el brazo levantado para ganar tiempo si me encontraba con un taxi. Taxi que con mucha potra ha aparecido casi en la puerta de casa. "Aeropuerto. T4. Peaje. No llego". "¿A qué hora sale su avión?" "Da igual, usted corra y yo pago las multas".
20 minutos después de levantarme estaba en el aeropuerto con la tarjeta de embarque entre los dientes, la camisa por fuera, una barba de dos días y la boca seca. He comprobado que no iba vestido con el tanga de mi hermana ni con las zapatillas de andar por casa de mi padre, esas de cuadros que fueron del abuelo, y he exhalado.
Esto, es una proeza, lo sé, y yo soy un superhombre, también lo sé. Lo que me jode es haber acortado mi vida 1 año por averiguarlo.
En fin, que ya estoy de vuelta en Madrid y me alegro de veros a todos. Buenas noches.
Lo de Cuenca estuvo muy bien. Vimos las Casas Colgajas, tomamos unos cafeses en el Parador, y visitamos la Ciudad Encantante. Comimos morteruelo, que a mí me recordó mucho al relleno de las croquetas que me prepara mi madre pero con unos nutritivos cachitos de hueso triturado que me jodieron un diente. También nos comimos un rico chorizo de ciervo y un no menos rico atasco a la vuelta.
Fin de las vacaciones con más pena que gloria y dos tristes torrijas en la buchaca. De vuelta al curro, hoy me ha tocado viajar a Almería y por poco tengo que conjugar en condicional.
Anoche, como viene siendo habitual, me acosté a eso de la 01:30 después de jugar al fútbol y encervezarme. Claro, tan cansado estaba cuando ha sonado el despertador que me he dicho "Venga un ratito más".
Una hora después de eso y una hora antes de que despegase el avión, todavía en la cama ya me tenido que decir "Me cago en la hostia" y acelerar mis pulsaciones hacia el límite humano, hasta el punto de que jamás me había sentido tan despierto a las 06:30 sin haber tomado café.
El pijama se me ha caído al suelo del susto casi a la vez que llamaba a un taxi sujetando el teléfono con el hombro mientras me ponía los calzoncillos. "Tardará 12 minutos, señor". Y una mierda. He bajado a la calle con el brazo levantado para ganar tiempo si me encontraba con un taxi. Taxi que con mucha potra ha aparecido casi en la puerta de casa. "Aeropuerto. T4. Peaje. No llego". "¿A qué hora sale su avión?" "Da igual, usted corra y yo pago las multas".
20 minutos después de levantarme estaba en el aeropuerto con la tarjeta de embarque entre los dientes, la camisa por fuera, una barba de dos días y la boca seca. He comprobado que no iba vestido con el tanga de mi hermana ni con las zapatillas de andar por casa de mi padre, esas de cuadros que fueron del abuelo, y he exhalado.
Esto, es una proeza, lo sé, y yo soy un superhombre, también lo sé. Lo que me jode es haber acortado mi vida 1 año por averiguarlo.
En fin, que ya estoy de vuelta en Madrid y me alegro de veros a todos. Buenas noches.
Wednesday, April 12
Torrija que se come y que se lleva en la cabeza
Tengo un color ceniza bastante enfermizo que parece apropiado para estos días de recogimiento. Un aspecto poco saludable que tengo que agradecer a las trasnochadas actividades a las que me dedico últimamente entre semana, a saber y por este orden: jugar al fútbol, beber cerveza, conducir por un laberinto, maldecir, aparcar, maldecir, dar un paseo hasta mi casa y monear con el ordenador. Al final termino durmiendo 4 horas y cada vez necesito más café para mantener los ojos abiertos, tantos que noto cómo tengo los riñones colapsados.
Luego llega el fin de semana y no descanso porque me dedico a hacer más de lo mismo, salvo que duermo algo menos. Y después viene el lunes y me quiero morir, o que muera al menos el perro de mi vecina, que no me ha hecho ningún mal pero que seguro que merece una vida mejor.
Pues a pesar de todo este trajín, me he dado cuenta de que ya es Semana Santa. Los indicios que me han llevado a esta conclusión han sido ver los escaparates llenos de huevos, tener a los niños de vacaciones rondando por mi casa, ver llegar a mis padres este domingo con unas ramitas de olivo y llevar un par de viernes o tres sin comer carne.
Recuerdo que en Semana Santa, cuando estudiaba en el colegio, nos perdíamos una hora de clase para ir el miércoles a misa y llegar a casa con la cabeza hecha un cenicero. También recuerdo que tenía un montón de vacaciones y que en la hora de recreo era un niño feliz pegando pelotazos a los mayores, que yo siempre he tenido una vertiente vengativa que caminaba paralela a la vertiente masoquista.
¿Y qué voy a hacer esta Semana Santa? Pues aprovecharé para ir a misa porque la Pasión de Cristo sigue removiendo mi conciencia apostólica y romana; aprovecharé para reírme hasta que me quede sin aliento de los que se metan mañana en la carretera de Valencia, a quienes sugiero que carguen sobre la vaca de su automóvil una imagen de la Vírgen del Rocío para dar a su procesión un ambiente más festivo; y aprovecharé para comer torrijas, algo que debería aprender a perparar pero ya.
Mañana de momento voy a celebrar que no trabajo por la tarde comiendo un codillo, y luego yéndome a probar un chaqué para la boda de mi hermana. Chaqué que tendré que pedir un par de tallas de pantalón más grandes o esperar a haber terminado la digestión.
Felices fiestas y vacaciones a todos.
---------------------
Se me olvidaba:
Compro entrada para el concierto de los ARCTIC MONKEYS el 17 de mayo en La Riviera por un precio de 20/25 EUROS negociables pero poco. Me da igual cómo lo hagáis. Robad, matad, prostituiros, todo eso yo ya lo he hecho, pero conseguidme una entrada, por favor.
Luego llega el fin de semana y no descanso porque me dedico a hacer más de lo mismo, salvo que duermo algo menos. Y después viene el lunes y me quiero morir, o que muera al menos el perro de mi vecina, que no me ha hecho ningún mal pero que seguro que merece una vida mejor.
Pues a pesar de todo este trajín, me he dado cuenta de que ya es Semana Santa. Los indicios que me han llevado a esta conclusión han sido ver los escaparates llenos de huevos, tener a los niños de vacaciones rondando por mi casa, ver llegar a mis padres este domingo con unas ramitas de olivo y llevar un par de viernes o tres sin comer carne.
Recuerdo que en Semana Santa, cuando estudiaba en el colegio, nos perdíamos una hora de clase para ir el miércoles a misa y llegar a casa con la cabeza hecha un cenicero. También recuerdo que tenía un montón de vacaciones y que en la hora de recreo era un niño feliz pegando pelotazos a los mayores, que yo siempre he tenido una vertiente vengativa que caminaba paralela a la vertiente masoquista.
¿Y qué voy a hacer esta Semana Santa? Pues aprovecharé para ir a misa porque la Pasión de Cristo sigue removiendo mi conciencia apostólica y romana; aprovecharé para reírme hasta que me quede sin aliento de los que se metan mañana en la carretera de Valencia, a quienes sugiero que carguen sobre la vaca de su automóvil una imagen de la Vírgen del Rocío para dar a su procesión un ambiente más festivo; y aprovecharé para comer torrijas, algo que debería aprender a perparar pero ya.
Mañana de momento voy a celebrar que no trabajo por la tarde comiendo un codillo, y luego yéndome a probar un chaqué para la boda de mi hermana. Chaqué que tendré que pedir un par de tallas de pantalón más grandes o esperar a haber terminado la digestión.
Felices fiestas y vacaciones a todos.
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Se me olvidaba:
Compro entrada para el concierto de los ARCTIC MONKEYS el 17 de mayo en La Riviera por un precio de 20/25 EUROS negociables pero poco. Me da igual cómo lo hagáis. Robad, matad, prostituiros, todo eso yo ya lo he hecho, pero conseguidme una entrada, por favor.
Tuesday, April 4
El tiesto
A mí los calores que ya empiezan a hacer me alteran bastante. Los calores y las no-ropas que luce la gente para celebrarlo. En cuanto a esto no tengo nada más que añadir salvo que para mí lo mejor es una camiseta de tirantes que deje ver bien los hombros (mi debilidad), y un poquito, cuanto más mejor, de espalda. Casualmente este tipo de camisetas también realzan bastante lo que vienen siendo las tetas, y esto también me gusta mucho.
En fin, que con el calor y con la pinta de cerveza que me he tomado durante la comida me he animado y le he preguntado a Berlín si la importaba que la esperase en su casa, y como no le importaba, para allá que he ido al salir del trabajo. Al llegar me he cepillado los dientes y me he metido en la cama porque ayer dormí 4 horas y porque tenía unas ganas terribles de tener sexo. A los 10 minutos me ha llamado Berlín diciendo que se tenía que quedar a trabajar hasta tarde, así que, bastante jodido, me he vestido de nuevo y me he bajado a la Plaza del 2 de Mayo a ver borrachos. No había muchos a esas horas.
He tardado 50 minutos de Metro en llegar a mi casa. En la estación me he encontrado con un punki lleno de pinchos y muy colgado que jugaba con la muerte a ser trapecista-equilibrista sobre el borde del andén. Me estaba poniendo nervioso verle y me han entrado ganas de empujarle para que dejase de hacer el imbécil, pero luego he pensado que mejor que no, y no lo he hecho.
En mi casa no había nadie cuando he llegado, pero enseguida me he puesto a investigar dónde se había metido la gente porque se iba acercando la hora de cenar y me estaba muriendo de hambre.
Ya con todos a la mesa me he apretado un par de filetes de lomo con un tomate fresco bien regado con un vinagre balsámico de tomate que en mi casa ha sido todo un descubrimiento. Iba a comerme también un huevo, pero a mediodía ya me había metido dos y esta noche no me sentía yo muy Paul Newman.
Cuando he terminado de cenar me he levantado para recoger la mesa, con la mala suerte de que he tirado por el suelo un tiesto que flotaba a unos 40 centímetros del suelo. Me ha causado un poco de impresión ver la planta espanzurrada en el suelo y toda la tierra alrededor, pero solo ha durado hasta que mi hermano ha dicho "Otra vez" y me ha entrado la risa. Después ha sido mayor cuando he visto la cara seria de mi madre que me miraba con el ceño fruncido porque tenía el cogedor a modo de pala, cargado de una tierra que ya no tenía dónde echar porque el tiesto ya estaba hasta arriba y con la planta dentro.
¿Nunca os ha pasado que hacéis un agujero y cuando lo tapáis os sobran dos paladas o tres? ¿No os pasa lo mismo cuando abrís un huevo Kinder, que luego no cabe todo otra vez dentro?
En fin, que todo esto era una excusa y una introducción para esto:
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Lo siento Dwalks, otra vez tarde. ¿Qué decepción, no? Felicidades
En fin, que con el calor y con la pinta de cerveza que me he tomado durante la comida me he animado y le he preguntado a Berlín si la importaba que la esperase en su casa, y como no le importaba, para allá que he ido al salir del trabajo. Al llegar me he cepillado los dientes y me he metido en la cama porque ayer dormí 4 horas y porque tenía unas ganas terribles de tener sexo. A los 10 minutos me ha llamado Berlín diciendo que se tenía que quedar a trabajar hasta tarde, así que, bastante jodido, me he vestido de nuevo y me he bajado a la Plaza del 2 de Mayo a ver borrachos. No había muchos a esas horas.
He tardado 50 minutos de Metro en llegar a mi casa. En la estación me he encontrado con un punki lleno de pinchos y muy colgado que jugaba con la muerte a ser trapecista-equilibrista sobre el borde del andén. Me estaba poniendo nervioso verle y me han entrado ganas de empujarle para que dejase de hacer el imbécil, pero luego he pensado que mejor que no, y no lo he hecho.
En mi casa no había nadie cuando he llegado, pero enseguida me he puesto a investigar dónde se había metido la gente porque se iba acercando la hora de cenar y me estaba muriendo de hambre.
Ya con todos a la mesa me he apretado un par de filetes de lomo con un tomate fresco bien regado con un vinagre balsámico de tomate que en mi casa ha sido todo un descubrimiento. Iba a comerme también un huevo, pero a mediodía ya me había metido dos y esta noche no me sentía yo muy Paul Newman.
Cuando he terminado de cenar me he levantado para recoger la mesa, con la mala suerte de que he tirado por el suelo un tiesto que flotaba a unos 40 centímetros del suelo. Me ha causado un poco de impresión ver la planta espanzurrada en el suelo y toda la tierra alrededor, pero solo ha durado hasta que mi hermano ha dicho "Otra vez" y me ha entrado la risa. Después ha sido mayor cuando he visto la cara seria de mi madre que me miraba con el ceño fruncido porque tenía el cogedor a modo de pala, cargado de una tierra que ya no tenía dónde echar porque el tiesto ya estaba hasta arriba y con la planta dentro.
¿Nunca os ha pasado que hacéis un agujero y cuando lo tapáis os sobran dos paladas o tres? ¿No os pasa lo mismo cuando abrís un huevo Kinder, que luego no cabe todo otra vez dentro?
En fin, que todo esto era una excusa y una introducción para esto:
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Lo siento Dwalks, otra vez tarde. ¿Qué decepción, no? Felicidades
Sunday, April 2
La bendición tenía un precio
El viernes tuve un cumpleaños triple, que quiere decir que tres de mis amigos habían cumplido años en menos de una semana y se pusieron de acuerdo para invitarnos al resto a cenar y a tomar unas copas.
Aprovecho para, desde este humilde púlpito, animar a que esta excelente idea sea exportada a las bodas, acontecimientos exagerados se mire por donde se mire y que desde hace 3 años me traen loco por estas fechas. Así este año me evitaría no tener un solo fin de semana sin compromiso matrimonial desde el último de abril hasta el segundo de junio.
Pero hablando de otros temas y otras cosas, en la celebración del cumpleaños estaba mi amiga Elena, quien desde hace un par de meses está viviendo en Valladolid con su hermano y a donde fueron para abrir una sucursal de la empresa donde trabajan.
Después de muchos preparativos, de colocar mesas y sillas, de colgar cuadros y mover macetas y tiestos, que es algo que todos los hombres y mujeres orquesta con tambor, armónica y platillos accionados con los pies hemos hecho alguna vez en nuestros trabajos, llegó el gran día, el día de la inauguración.
Yo no estuve allí para verlo, pero al parecer se trató de un acto bastante social. Claro, que estoy pensando que cuando hay comida gratis la gente es capaz de reunirse hasta para ver una partida de ajedrez, pero bueno. El caso es que allí estaban tomando vinos y comiendo queso cuando apareció un sacerdote, o eso dijo, y al ritmo de lo del Ora pro nobis sacudió el brazo derecho primero en vertical y luego en horizontal, y dejó lápices y papeles bendecidos por la gracia de Dios.
Con todo el ajetreo a nadie se le ocurrió pensar que quien acababa de entrar pudiera ser el mismo que se cuela de gorrón en la bodas de nuestras primas, y después tampoco le dieron más vueltas salvo a que tal vez la oficina se había levantado sobre un antiguo cementerio indio.
Ahí quedó la cosa hasta que una semana más tarde apareció el mismo cura-bicho a preguntar qué tal iban las cosas por la oficina. "Muy bien, por aquí nada se mueve solo, padre". "Ah, estupendo. Verás, es que yo venía por lo de la voluntad, ya sabes hijo, la panoja. Lo habitual en estos casos son unos 60 o 70 euros". "Claro, claro y cómo se lo paso, ¿transferencia bancaria, giro postal, trae bacalaera para pasar la VISA, o con paypal?"
...
"Estooooo, ¿no admitirá usted cheques restaurant, verdad?"
Aprovecho para, desde este humilde púlpito, animar a que esta excelente idea sea exportada a las bodas, acontecimientos exagerados se mire por donde se mire y que desde hace 3 años me traen loco por estas fechas. Así este año me evitaría no tener un solo fin de semana sin compromiso matrimonial desde el último de abril hasta el segundo de junio.
Pero hablando de otros temas y otras cosas, en la celebración del cumpleaños estaba mi amiga Elena, quien desde hace un par de meses está viviendo en Valladolid con su hermano y a donde fueron para abrir una sucursal de la empresa donde trabajan.
Después de muchos preparativos, de colocar mesas y sillas, de colgar cuadros y mover macetas y tiestos, que es algo que todos los hombres y mujeres orquesta con tambor, armónica y platillos accionados con los pies hemos hecho alguna vez en nuestros trabajos, llegó el gran día, el día de la inauguración.
Yo no estuve allí para verlo, pero al parecer se trató de un acto bastante social. Claro, que estoy pensando que cuando hay comida gratis la gente es capaz de reunirse hasta para ver una partida de ajedrez, pero bueno. El caso es que allí estaban tomando vinos y comiendo queso cuando apareció un sacerdote, o eso dijo, y al ritmo de lo del Ora pro nobis sacudió el brazo derecho primero en vertical y luego en horizontal, y dejó lápices y papeles bendecidos por la gracia de Dios.
Con todo el ajetreo a nadie se le ocurrió pensar que quien acababa de entrar pudiera ser el mismo que se cuela de gorrón en la bodas de nuestras primas, y después tampoco le dieron más vueltas salvo a que tal vez la oficina se había levantado sobre un antiguo cementerio indio.
Ahí quedó la cosa hasta que una semana más tarde apareció el mismo cura-bicho a preguntar qué tal iban las cosas por la oficina. "Muy bien, por aquí nada se mueve solo, padre". "Ah, estupendo. Verás, es que yo venía por lo de la voluntad, ya sabes hijo, la panoja. Lo habitual en estos casos son unos 60 o 70 euros". "Claro, claro y cómo se lo paso, ¿transferencia bancaria, giro postal, trae bacalaera para pasar la VISA, o con paypal?"
...
"Estooooo, ¿no admitirá usted cheques restaurant, verdad?"
Monday, March 27
Dwalks & I
La semana pasada empezó en martes y con Dwalks en Pamplona, donde había ido con una compañera que como bien dijo él está buena hasta decir basta, y nos quedamos cortos. Más de una vez, y más de mil, nos hemos echado en cara no haber sido capaces de evitar que se casase, y es que cuando llegamos a la empresa Dwalks tenía novia, la guapérrima tenía novio, su amiga la simpática con tipazo lo tenía, e incluso yo salía con alguien especial.
Alguien especial dejó de serlo pronto y comencé a afilarme las uñas y los colmillos, pero Dwalks que es de un solidario que no se puede uno hacer una idea, también acabó con su chica y sacó la lima. Éramos dos coyotes compitiendo para ver quién conseguía mayor atención hasta que aquello degeneró en un concurso de payasos. Evidentemente el éxito fue tal que las dos se han casado y no conseguimos más que unas sonrisas, alguna sardina, y un puñetazo en el hígado de nuestra autoestima.
Pero a lo que iba no era esto. A lo que iba era a que Dwalks y yo por estas y otras circunstancias hemos terminado siendo amiguetes. Pero amiguetes de los de verdad, no colegas de oficina de esos con los que echas la quiniela, a los que prestas la grapadora y les fichas si se van pronto a casa y tú te quedas un rato más. La prueba definitiva la viví la semana pasada, el jueves que volvió de viaje y después de que yo anduviese rondando por la oficina como alma en pena mendigando compañía para el café en plan "No nada más triste que lo mío. Ni de robar es más triste".
Después de un día de trabajo como otro cualquiera, incluido el encabronamiento, volvimos juntos a casa. Él empezó a contarme lo bien que lo había pasado con la guapérrima para joderme, pero al tercer corte que le pegué pasó de hablar y empezó a empujarme contra todas las paredes de los pasillos del metro, cerrándome en las curvas y mirando para atrás por encima del hombro con una sonrisa de niño de 5 años. Yo le pegué dos golpes en los riñones de esos que joden más que los pellizcos y ya en el vagón él me agarró de la nariz y me meneó la cabeza. Al salir del vagón conseguí despistarle dándole unos golpecitos en el hombro contrario al que tenía junto a mí y por un momento pensé que acabaría con mi cabeza agarrada bajo su brazo mientras con los nudillos de su mano contraria me frotaba el cráneo.
Cuando llegué a casa todavía me reía, y me acordaba de que cuando era pequeño y veía después de mucho tiempo a mi primo íbamos directamente a darnos una paliza, que lo de canearse fue una práctica muy habitual entre mis hermanos, mi primo y yo. Tanto que cuando estábamos aburridos viendo la tele hacíamos dos equipos para sacudirnos y alguna vez acabé con el culo pelao sobre el radiador.
En la oficina pasamos tanto tiempo juntos que piensan que tenemos un rollo, y dentro y fuera nos confunden al uno con el otro, algo físicamente imposible.
...
Y sí, lo ha vuelto a hacer sobre la pantalla plana.
Alguien especial dejó de serlo pronto y comencé a afilarme las uñas y los colmillos, pero Dwalks que es de un solidario que no se puede uno hacer una idea, también acabó con su chica y sacó la lima. Éramos dos coyotes compitiendo para ver quién conseguía mayor atención hasta que aquello degeneró en un concurso de payasos. Evidentemente el éxito fue tal que las dos se han casado y no conseguimos más que unas sonrisas, alguna sardina, y un puñetazo en el hígado de nuestra autoestima.
Pero a lo que iba no era esto. A lo que iba era a que Dwalks y yo por estas y otras circunstancias hemos terminado siendo amiguetes. Pero amiguetes de los de verdad, no colegas de oficina de esos con los que echas la quiniela, a los que prestas la grapadora y les fichas si se van pronto a casa y tú te quedas un rato más. La prueba definitiva la viví la semana pasada, el jueves que volvió de viaje y después de que yo anduviese rondando por la oficina como alma en pena mendigando compañía para el café en plan "No nada más triste que lo mío. Ni de robar es más triste".
Después de un día de trabajo como otro cualquiera, incluido el encabronamiento, volvimos juntos a casa. Él empezó a contarme lo bien que lo había pasado con la guapérrima para joderme, pero al tercer corte que le pegué pasó de hablar y empezó a empujarme contra todas las paredes de los pasillos del metro, cerrándome en las curvas y mirando para atrás por encima del hombro con una sonrisa de niño de 5 años. Yo le pegué dos golpes en los riñones de esos que joden más que los pellizcos y ya en el vagón él me agarró de la nariz y me meneó la cabeza. Al salir del vagón conseguí despistarle dándole unos golpecitos en el hombro contrario al que tenía junto a mí y por un momento pensé que acabaría con mi cabeza agarrada bajo su brazo mientras con los nudillos de su mano contraria me frotaba el cráneo.
Cuando llegué a casa todavía me reía, y me acordaba de que cuando era pequeño y veía después de mucho tiempo a mi primo íbamos directamente a darnos una paliza, que lo de canearse fue una práctica muy habitual entre mis hermanos, mi primo y yo. Tanto que cuando estábamos aburridos viendo la tele hacíamos dos equipos para sacudirnos y alguna vez acabé con el culo pelao sobre el radiador.
En la oficina pasamos tanto tiempo juntos que piensan que tenemos un rollo, y dentro y fuera nos confunden al uno con el otro, algo físicamente imposible.
...
Y sí, lo ha vuelto a hacer sobre la pantalla plana.
Tuesday, March 21
El empático
La semana pasada Saravá publicó el resultado cromático de su personalidad obtenido tras la realización de un test. Un cuadro con colorines, vaya. A mí me gustó y quise saber cuáles eran mis colores de payaso Micolor.
Para llegar al final del test tienes que armarte de una buena dosis de paciencia y de algo comestible y bebestible, porque si lo dejas a medias para irte a cenar, como fue mi caso, la página se desconecta automáticamente, que es muy digna ella y no le gustan los plantones.
Por ahí, en la red, andan los resultados de mi prueba, que me descubrió como un tipo rubio, de ojos azules, padres malayos, y con un lunar testicular bastante característico en gente con un número impar de dedos, como es mi caso. Una máquina el test, anda que no.
En realidad los resultados se refieren a aspectos de la personalidad y puede que acertase más o menos, pero entre todos hubo uno que me sorprendió mucho: De cien personas solo tres tienen menos empatía que yo. Que digo que por cojones tienen que ser Gallardón, Carmen Caffarel, y el presidente de la SGAE, ¿no?
Yo que en absoluto me sentía un sordo emocional, me quedé aún más sorprendido cuando ese rasgo mío era evidente para la propia Sá, así que fui a chivarme a Berlín: "Oye, Berlín, cielitín, que en el test tonto este me dicen que no tengo empatía" "Aaaah... ¿qué sorpresa, no?"
Vaya, otra que ya lo sabía. ¿Por qué soy siempre el último en enterarme de todas las cosas?
Le he pensado un rato, no mucho tampoco, y creo que puede que sea esa la causa de que sea tozudo como una mula, que el que no pueda ponerme en la piel de otro me impida entender su razonamiento o sus motivaciones. Puede ser, sí, puede ser. Pero le doy la vuelta a la tortilla: ¿Si yo discuto, no será porque la gente no empatiza conmigo? ¿Si la gente piensa que soy cabezón no será porque ellos no se pueden poner en mi lugar?
Así que después de pensarlo otro poco más, he llegado a la conclusión de que la culpa no es mía, que soy un tío comprensivisísimo, sino vuestra, de toda la gente, que está en mi contra en una clara conspiración para derrumbarme mentalmente y quedarse con mi colección de clips del mundo y botes de cerveza vacíos. ¡Que os tengo calaos, cabrones!
Para llegar al final del test tienes que armarte de una buena dosis de paciencia y de algo comestible y bebestible, porque si lo dejas a medias para irte a cenar, como fue mi caso, la página se desconecta automáticamente, que es muy digna ella y no le gustan los plantones.
Por ahí, en la red, andan los resultados de mi prueba, que me descubrió como un tipo rubio, de ojos azules, padres malayos, y con un lunar testicular bastante característico en gente con un número impar de dedos, como es mi caso. Una máquina el test, anda que no.
En realidad los resultados se refieren a aspectos de la personalidad y puede que acertase más o menos, pero entre todos hubo uno que me sorprendió mucho: De cien personas solo tres tienen menos empatía que yo. Que digo que por cojones tienen que ser Gallardón, Carmen Caffarel, y el presidente de la SGAE, ¿no?
Yo que en absoluto me sentía un sordo emocional, me quedé aún más sorprendido cuando ese rasgo mío era evidente para la propia Sá, así que fui a chivarme a Berlín: "Oye, Berlín, cielitín, que en el test tonto este me dicen que no tengo empatía" "Aaaah... ¿qué sorpresa, no?"
Vaya, otra que ya lo sabía. ¿Por qué soy siempre el último en enterarme de todas las cosas?
Le he pensado un rato, no mucho tampoco, y creo que puede que sea esa la causa de que sea tozudo como una mula, que el que no pueda ponerme en la piel de otro me impida entender su razonamiento o sus motivaciones. Puede ser, sí, puede ser. Pero le doy la vuelta a la tortilla: ¿Si yo discuto, no será porque la gente no empatiza conmigo? ¿Si la gente piensa que soy cabezón no será porque ellos no se pueden poner en mi lugar?
Así que después de pensarlo otro poco más, he llegado a la conclusión de que la culpa no es mía, que soy un tío comprensivisísimo, sino vuestra, de toda la gente, que está en mi contra en una clara conspiración para derrumbarme mentalmente y quedarse con mi colección de clips del mundo y botes de cerveza vacíos. ¡Que os tengo calaos, cabrones!
Thursday, March 16
Un poquito de bilis
Aquí estoy, sentado con la pierna izquierda en alto y una bolsa de hielo atada con un cinturón en torno al gemelo para ver si me baja el hinchazón y el morado, que se ve que últimamente me he convertido en hombre piñata y me llevo todos los palos. Ah, sí, y hoy estoy hasta los huevos de todo un poco y en general particularmente.
Después de este patético parte médico (mierda con la rima), en otros temas y otras cosas hoy he quedado para comer un codillo con mi amigo el arquitecto, y como no sabíamos de qué hablar pues hemos echado mano de la política, que es un tema muy socorrido para cagarse en la puta y quedarse bastante a gusto.
Mi tema estrella de este mes es el de los parquímetros, las máquinas tragaperras más aburridas que conozco. Ay si Franco levantara la cabeza... el de las recreativas digo. Siento odio, O-D-I-O, hacia estas máquinas y hacia el alcalde que nos las planta, y fin, que este tema no da más de sí.
Después de la ira por los parquímetros me ha entrado la risa tonta porque nosecuantas mujeres hubiesen abandonado el Congreso de los Diputados ofendidísimas por el machismo del comentario de un diputado que ha dicho a una mujer importante del Gobierno que se disfrazase de su cargo para trabajar y no con unas ropas tradicionales africanas que vistió en una visita a Kenia y Mozambique. Esto a mí, que me habría disfrazado de gacela de Thompson si me hubiesen invitado al Serengeti, me parece una idiotez supina, pero no me suena a "Señora, de rodillas y a fregar, que usted no debería haber salido nunca de la cocina", o "Una buena hostia de su marido en casa evitaría estas estridencias suyas". De todas maneras se ve que sólo molestó a las mujeres porque los compañeros de ellas permanecieron en sus escaños sin decir, "el baño ya lo limpio yo, cariño, que me he meado en la tapa".
Pero lo malo es que de la risa que me provoca la demagogia estúpida paso otra vez a la mala hostia porque pienso que 350 políticos de carrera, que es lo más inútil que ha parido la madre Tierra, cobran de nuestros bolsillos para hacer el gilipollas. Y pienso que si mi jefe me dice que haga el favor de afeitarme para ir a currar, no me voy echando hostias a ponerle una denuncia por mobbing; y que si me pide que vaya con traje que voy más guapo, no le llamo maricona mala ni le digo que me está acosando sexualmente.
Ahora sí que ya está. Hago bucle a la última frase del segundo párrafo y me voy a dormir, que tengo el gemelo helado.
Después de este patético parte médico (mierda con la rima), en otros temas y otras cosas hoy he quedado para comer un codillo con mi amigo el arquitecto, y como no sabíamos de qué hablar pues hemos echado mano de la política, que es un tema muy socorrido para cagarse en la puta y quedarse bastante a gusto.
Mi tema estrella de este mes es el de los parquímetros, las máquinas tragaperras más aburridas que conozco. Ay si Franco levantara la cabeza... el de las recreativas digo. Siento odio, O-D-I-O, hacia estas máquinas y hacia el alcalde que nos las planta, y fin, que este tema no da más de sí.
Después de la ira por los parquímetros me ha entrado la risa tonta porque nosecuantas mujeres hubiesen abandonado el Congreso de los Diputados ofendidísimas por el machismo del comentario de un diputado que ha dicho a una mujer importante del Gobierno que se disfrazase de su cargo para trabajar y no con unas ropas tradicionales africanas que vistió en una visita a Kenia y Mozambique. Esto a mí, que me habría disfrazado de gacela de Thompson si me hubiesen invitado al Serengeti, me parece una idiotez supina, pero no me suena a "Señora, de rodillas y a fregar, que usted no debería haber salido nunca de la cocina", o "Una buena hostia de su marido en casa evitaría estas estridencias suyas". De todas maneras se ve que sólo molestó a las mujeres porque los compañeros de ellas permanecieron en sus escaños sin decir, "el baño ya lo limpio yo, cariño, que me he meado en la tapa".
Pero lo malo es que de la risa que me provoca la demagogia estúpida paso otra vez a la mala hostia porque pienso que 350 políticos de carrera, que es lo más inútil que ha parido la madre Tierra, cobran de nuestros bolsillos para hacer el gilipollas. Y pienso que si mi jefe me dice que haga el favor de afeitarme para ir a currar, no me voy echando hostias a ponerle una denuncia por mobbing; y que si me pide que vaya con traje que voy más guapo, no le llamo maricona mala ni le digo que me está acosando sexualmente.
Ahora sí que ya está. Hago bucle a la última frase del segundo párrafo y me voy a dormir, que tengo el gemelo helado.
Monday, March 13
Pues yo más
Todos hemos jugado alguna vez en la vida a eso de "A ver quién la tiene más larga". Sí, sí, recuerda cuando tu amigo de la guardería te decía eso de "Pues mi papá tiene un coche con antena y radiocasette" (con énfasis en la última te), y tú le contestabas con la barbilla alta un "Pues el mío más", que si tenías hermanos mayores adornabas mordiéndote el labio inferior mientras le enseñabas el dedo corazón estirado.
Pues ahora es igual. Si Luis, que peina mullet e imita fenomenal a Torrente, se ha comprado un móvil polifónico y cuando le llaman suena el Torito Bravo del Fary, ay ese torito; Carlos, que es colega del Luis y que lleva dos pendientes de brillantes en la oreja derecha, uno de aro en la izquierda y luces de neón en los bajos de su SEAT Ibiza, prepara el suyo para que sea un dúo de María Jiménez con Nino Bravo mezclados por Chimo Bayo quien le avise de las llamadas en una orgía de chiquititam tam tam que tumbam Penélope que hace innecesaria cualquier droga para alucinar. Grande el Carlitoss, ¿que no?
También está la versión madre orgullosa de su móvil y de su hijo. Ese "Mi niño de tres años lee los libros de su hermano mayor", "Pues el mío me hace análisis de texto con la columna de Umbral en El Mundo", ha llegado también a la telefonía móvil. Así, no es extraño tener una compañera de trabajo a la que su teléfono le llame con la voz de su hijo: "Hola mamá, soy yo. Coge el teléfono mamá. Mamá, coge el teléfono. ¡¡MAMÁAAA!!", "Oye, perdona Marisa, mira a ver qué le pasa a tu hijo que o se la ha pillado con la cremallera o se le ha vuelto a caer un ojo". ¡Qué estrés, por Dios!
Estos timbres, sin ser decorosos ni pasar de divertidos las dos primeras veces, son tolerables. Bueno más o menos, que yo soy muy nervioso y muy de meter móviles en el jarrón de las flores. Pero por Dios o por lo que más queráis en este mundo, que seguramente sea vuestra colección de CDs, que nadie ponga como tono de llamada a Cálico recitando el "Quisiera ser pirata, no por el oro ni la plata,..." y menos cuando esté buscando trabajo, que luego os llama Berlín y me la tenéis asustadita.
Pues ahora es igual. Si Luis, que peina mullet e imita fenomenal a Torrente, se ha comprado un móvil polifónico y cuando le llaman suena el Torito Bravo del Fary, ay ese torito; Carlos, que es colega del Luis y que lleva dos pendientes de brillantes en la oreja derecha, uno de aro en la izquierda y luces de neón en los bajos de su SEAT Ibiza, prepara el suyo para que sea un dúo de María Jiménez con Nino Bravo mezclados por Chimo Bayo quien le avise de las llamadas en una orgía de chiquititam tam tam que tumbam Penélope que hace innecesaria cualquier droga para alucinar. Grande el Carlitoss, ¿que no?
También está la versión madre orgullosa de su móvil y de su hijo. Ese "Mi niño de tres años lee los libros de su hermano mayor", "Pues el mío me hace análisis de texto con la columna de Umbral en El Mundo", ha llegado también a la telefonía móvil. Así, no es extraño tener una compañera de trabajo a la que su teléfono le llame con la voz de su hijo: "Hola mamá, soy yo. Coge el teléfono mamá. Mamá, coge el teléfono. ¡¡MAMÁAAA!!", "Oye, perdona Marisa, mira a ver qué le pasa a tu hijo que o se la ha pillado con la cremallera o se le ha vuelto a caer un ojo". ¡Qué estrés, por Dios!
Estos timbres, sin ser decorosos ni pasar de divertidos las dos primeras veces, son tolerables. Bueno más o menos, que yo soy muy nervioso y muy de meter móviles en el jarrón de las flores. Pero por Dios o por lo que más queráis en este mundo, que seguramente sea vuestra colección de CDs, que nadie ponga como tono de llamada a Cálico recitando el "Quisiera ser pirata, no por el oro ni la plata,..." y menos cuando esté buscando trabajo, que luego os llama Berlín y me la tenéis asustadita.
Sunday, March 12
Partido suspendido
Rarrro, rarrro. Esta semana tan especial en la que ha aparecido una familia entera de simpáticos turcos que caminan a cuatro patas, doblados como si de pequeños a su madre se le hubiese caído la aguja de coser al suelo y aún anduvieran buscándola, ha tenido también otros acontecimientos singulares. A saber:
1) Partido suspendido. El martes yo debí jugar un partido de fútbol en un campo que está en la noble Villa de Vallecas, junto al bastante menos noble barrio de las Barranquillas. Para los que no sean de aquí, de Madrí, les contaré que el barrio de las Barranquillas es una cosa muy triste que hay en la que gente como el Clan de los Gordos, supongo que famosos por su esbeltas líneas o porque en Navidad siempre les toca la lotería, se dedica a vender droga las 24 horas del día a gente enganchada también las 24 horas. Y digo debí jugar y no jugué, porque el partido tuvo que ser suspendido porque a alguien se le había ocurrido la brillante idea de ¡¡robar los cables y el cuadro eléctrico del polideportivo!!, que me imagino yo que será para poner un chabolo-conmutador para el árbol de Navidad o intentar coger la señal del Canal Satélite y ver los partidos del Madrid y las pelis de taquilla sin pagar. Habrase visto...
2) Fichaje extracomunitario. El jueves me llama mi amigo Javi el arquitecto para pedirme que vaya a echarle una mano con su equipo de fútbol del Colegio de Abogados. Hasta aquí todo bien, ¿no? Bueeeeno...
La semana anterior ya había ido a jugar, y al no cononcer a nadie me dediqué a saludar con educación agustina a todo el que me encontraba en el vestuario pensando que eran del equipo. Fue un rollo un poco "Hola me llamo Would, ¿quieres jugar conmigo a la pelota?", y la segunda mano que estreché fue la del organizador del campeonato: "¿Qué tal, tú también juegas con nosotros?", le dije. "No, no, yo..." No acabé de escucharle porque antes de que terminase ya me estaban arrastrando del brazo fuera del vestuario y con la mano aún tendida mientras me decían "¡Vamos, vamos, campeón!"
Este jueves llego al campo el partido empezado, me cambio, corro un poquito para calentar, salgo, meto dos goles y termina la primera parte. Me reúno con mis nuevos amigos a respirar y se me acerca el árbitro. "¿Tú cómo te llamas?", me pregunta. "Ehmmmm", contesto. "¿Cómo 'ice?" añado volvíendome para ver 6 caras de besugo en cuerpecillos de abogados y digo "Antonio". "¿Cómo?" "Antonio". "¡No, no, no. Se llama Would!", dice mi amigo al rescate. "¿Y de apellido?", vuelve a preguntarme el árbitro. "Nu sé, que te lo diga él, que a mí me da la risa".
3) A la calle. Tengo 30 años y llevo muchos jugando al fútbol. En todos los partidos que he jugado en mi vida habré visto 5 tarjetas y ninguna roja, hasta el sábado.
¿Y por qué me han expulsado? Pues porque después de que el árbitro se hubiese comido 2 penaltis con guarnición a nuestro favor, tengo el balón dentro del área, encarando al portero, y llega un tío por detrás, me sacude una hostia y me tira al suelo. El árbitro me hace aspavientos para que me levante y dice "¡Siga!" ¿Siga? "¡Árbitro, TÚ ERES MUY MALO!" le grito en mi versión más Van Gaal. Piiiiii. "Siete, 5 minutos a la calle". "¿Ves, ves como eres MÚ MALO?" "Piipiipiiiii. Siete, a las duchas". "Pero qué malo eres..."
Y eso es todo, dinguilinguilingo, que por lo que veo vivo para currar y para el fútbol. Y cuánto me gusta el fútbol, oye. ¿Y el curro? Sí, sí, y el curro. ¡Buenas tardes!
1) Partido suspendido. El martes yo debí jugar un partido de fútbol en un campo que está en la noble Villa de Vallecas, junto al bastante menos noble barrio de las Barranquillas. Para los que no sean de aquí, de Madrí, les contaré que el barrio de las Barranquillas es una cosa muy triste que hay en la que gente como el Clan de los Gordos, supongo que famosos por su esbeltas líneas o porque en Navidad siempre les toca la lotería, se dedica a vender droga las 24 horas del día a gente enganchada también las 24 horas. Y digo debí jugar y no jugué, porque el partido tuvo que ser suspendido porque a alguien se le había ocurrido la brillante idea de ¡¡robar los cables y el cuadro eléctrico del polideportivo!!, que me imagino yo que será para poner un chabolo-conmutador para el árbol de Navidad o intentar coger la señal del Canal Satélite y ver los partidos del Madrid y las pelis de taquilla sin pagar. Habrase visto...
2) Fichaje extracomunitario. El jueves me llama mi amigo Javi el arquitecto para pedirme que vaya a echarle una mano con su equipo de fútbol del Colegio de Abogados. Hasta aquí todo bien, ¿no? Bueeeeno...
La semana anterior ya había ido a jugar, y al no cononcer a nadie me dediqué a saludar con educación agustina a todo el que me encontraba en el vestuario pensando que eran del equipo. Fue un rollo un poco "Hola me llamo Would, ¿quieres jugar conmigo a la pelota?", y la segunda mano que estreché fue la del organizador del campeonato: "¿Qué tal, tú también juegas con nosotros?", le dije. "No, no, yo..." No acabé de escucharle porque antes de que terminase ya me estaban arrastrando del brazo fuera del vestuario y con la mano aún tendida mientras me decían "¡Vamos, vamos, campeón!"
Este jueves llego al campo el partido empezado, me cambio, corro un poquito para calentar, salgo, meto dos goles y termina la primera parte. Me reúno con mis nuevos amigos a respirar y se me acerca el árbitro. "¿Tú cómo te llamas?", me pregunta. "Ehmmmm", contesto. "¿Cómo 'ice?" añado volvíendome para ver 6 caras de besugo en cuerpecillos de abogados y digo "Antonio". "¿Cómo?" "Antonio". "¡No, no, no. Se llama Would!", dice mi amigo al rescate. "¿Y de apellido?", vuelve a preguntarme el árbitro. "Nu sé, que te lo diga él, que a mí me da la risa".
3) A la calle. Tengo 30 años y llevo muchos jugando al fútbol. En todos los partidos que he jugado en mi vida habré visto 5 tarjetas y ninguna roja, hasta el sábado.
¿Y por qué me han expulsado? Pues porque después de que el árbitro se hubiese comido 2 penaltis con guarnición a nuestro favor, tengo el balón dentro del área, encarando al portero, y llega un tío por detrás, me sacude una hostia y me tira al suelo. El árbitro me hace aspavientos para que me levante y dice "¡Siga!" ¿Siga? "¡Árbitro, TÚ ERES MUY MALO!" le grito en mi versión más Van Gaal. Piiiiii. "Siete, 5 minutos a la calle". "¿Ves, ves como eres MÚ MALO?" "Piipiipiiiii. Siete, a las duchas". "Pero qué malo eres..."
Y eso es todo, dinguilinguilingo, que por lo que veo vivo para currar y para el fútbol. Y cuánto me gusta el fútbol, oye. ¿Y el curro? Sí, sí, y el curro. ¡Buenas tardes!
Thursday, March 9
Información importante perdida, o de la sagacidad del ser humano
De: Paco
Enviado el: Jueves, 09 de marzo de 2006 10:44
Para: Todo lo agrupable en persona, animal o cosa.
Asunto: Información importante perdida
Importancia: Alta
Estimados compañeros:
El día 2006-03-01 se recibió en la oficina internacional una documentación de un proyecto en Nueva Guinea. Este proyecto del AJV lo estamos validando en la DML con ayuda de la oficina de Senegal y nos enviaban los resultados de la validación junto con documentación administrativa de referencia (permisos y autorizaciones administrativas). Evidentemente esta información es confidencial. Desde la oficina internacional, al comprobar que la documentación iba dirigida a la DML, pusieron todo el sobre en la bandeja de nuestra planta con fecha 2006-03-02. Desde entonces no se ha vuelto a saber nada de este sobre. Yo estuve la semana pasada en Bruselas en una feria del Proyecto AJV y esta semana llevo desesperado buscando el sobre varios días. ¡¡¡Por favor, si alguien sabe algo de esta documentación que se ponga en contacto inmediatamente conmigo!!! Repito, la documentación que contiene es importante y confidencial.
Muchas gracias.
Paco
______________________________________________
De: Would
Enviado el: jueves, 09 de marzo de 2006 10:47
Para: Dwalks
Asunto: RE: Información importante perdida
¿Pedimos el rescate ya o esperamos que se desespere un poco más?
Dwalks: Envíale una foto del dossier pegado a un mechero encendido.
W: La última vez que lo hicimos en el Windsor nos salió fatal, acuérdate.
____________________________________________
De: Paco
Enviado el: jueves, 09 de marzo de 2006 11:09
Para: Idem a los de antes
Asunto: RE: Información importante perdida
Gracias a todos. Ya ha aparecido.
____________________________________________
De: Would
Enviado el: jueves, 09 de marzo de 2006 11:14
Para: Dwalks
Asunto: RV: Información importante perdida
Por lo visto la tenía encima del teclado del ordenador.
D: También se comenta bastante que la estaba usando de alfombrilla para el ratón.
Enviado el: Jueves, 09 de marzo de 2006 10:44
Para: Todo lo agrupable en persona, animal o cosa.
Asunto: Información importante perdida
Importancia: Alta
Estimados compañeros:
El día 2006-03-01 se recibió en la oficina internacional una documentación de un proyecto en Nueva Guinea. Este proyecto del AJV lo estamos validando en la DML con ayuda de la oficina de Senegal y nos enviaban los resultados de la validación junto con documentación administrativa de referencia (permisos y autorizaciones administrativas). Evidentemente esta información es confidencial. Desde la oficina internacional, al comprobar que la documentación iba dirigida a la DML, pusieron todo el sobre en la bandeja de nuestra planta con fecha 2006-03-02. Desde entonces no se ha vuelto a saber nada de este sobre. Yo estuve la semana pasada en Bruselas en una feria del Proyecto AJV y esta semana llevo desesperado buscando el sobre varios días. ¡¡¡Por favor, si alguien sabe algo de esta documentación que se ponga en contacto inmediatamente conmigo!!! Repito, la documentación que contiene es importante y confidencial.
Muchas gracias.
Paco
______________________________________________
De: Would
Enviado el: jueves, 09 de marzo de 2006 10:47
Para: Dwalks
Asunto: RE: Información importante perdida
¿Pedimos el rescate ya o esperamos que se desespere un poco más?
Dwalks: Envíale una foto del dossier pegado a un mechero encendido.
W: La última vez que lo hicimos en el Windsor nos salió fatal, acuérdate.
____________________________________________
De: Paco
Enviado el: jueves, 09 de marzo de 2006 11:09
Para: Idem a los de antes
Asunto: RE: Información importante perdida
Gracias a todos. Ya ha aparecido.
____________________________________________
De: Would
Enviado el: jueves, 09 de marzo de 2006 11:14
Para: Dwalks
Asunto: RV: Información importante perdida
Por lo visto la tenía encima del teclado del ordenador.
D: También se comenta bastante que la estaba usando de alfombrilla para el ratón.
Monday, March 6
Sábado Gigante
(Voy de plagio en plagio y al final me van a meter un paquete que me van a dejar tieso, verás tú).
Tras un viernes insulso en el que lo más memorable fue una siesta de las de dolor de cabeza en levantada, el sábado prometía emociones y no fue para menos. A las 11 había quedado con Berlín para ir a hacer unas compras al Alcampo de un centro comercial que tengo cerca de casa. Me llama a las 10:20 y me dice que ya sale, que no llegue tarde a recogerla a la estación de metro. Mientras, voy haciendo tiempo en Internet tostando DVDs para un amigo a mayor gloria de la SGAE.
Berlín llama a las 11:20. Cuelgo, me arreglo y bajo corriendo a coger el coche. De camino llama dos veces más y yo ignoro las llamadas porque ahora la policía espera en las papeleras disfrazada de gurruño de papel o en la acera amortadelados en buzones de correos para darte con la porra y emitirte una multa por la boca de Provincias y Extranjero si se te ocurre coger el móvil.
Cuando llego ella llevaba ya más de 30 minutos esperando. "¿Por qué no has llamado nada más llegar?" "Porque habíamos quedado" "Emmm, ¡ouch! Vale, ¿nos vamos?"
Llegamos al Alcampo y ¡después de hacer cola para coger un carrito! nos adentramos en los pasillos en los que tardé poco más de una hora en perder los nervios y empezar a atropellar talones con el carro. ¡PIIIIIII, échate a la derecha, imbécil! ¿Qué coño te pasa, es que no has visto el intermitente, zorra?
Como había sido mi cumpleaños y me tenía pendiente una invitación, decidí montar una fiesta con Berlín. Pensé en algo que nos viniese bien a los dos y di con el plan: Ella ponía la casa y yo los amigos. Perfecto.
A las dos estaba en el triángulo Malasaña-Chueca-Tribunal pegándome carreras con mi sudadera con capucha bajo la lluvia para transportar los 140 euros de compra desde mi coche, aparcado en zona verde reservada para mudanza y sin ticket, hasta el portal de Berlín. Si la policía está a la caza del móvil, lo de los tipos de la hora es ya la hostia. Esta gente que debería ir de incógnito y sin chaleco para que no los reconozcan y los fostien, siguen siendo rápidos e implacables como pedo en ascensor.
Una vez hecho el porte, recojo el coche sano y salvo y salgo pitando hacia Aluche para jugar un partido de fútbol en lo alto de una loma, a unos 0 grados y lloviendo. Somos unos machotes, mojo 2 veces y nos vamos a tomar cervezas para celebrarlo. Nos tomamos otras. ¿Otra? ¡Odra! No, ya no quiero más, que me tengo que ir a ayudar con la cena. ¡Ah, y tú, el que me dice eso de que el hombre no debe pisar la cocina, a ver qué tienes que decir si tu madre te ha ido a comprar hasta el coche!
Casa-ducha-coche...coche...coche...coche...¡Rediós, en este jodido barrio no hay quien aparque! Parking. ¿Que por qué llego tarde otra vez? ¡PORQUE LLEVO UNA PUTA HORA DANDO VUELTAS! ¿Quieres que te ayude en algo? Venga, pues me tranquilizo. Inspira-Esprira. Inspira-Espira ¿Algo más? ¿Te ayudo a partir el queso? A ver, uno para Berlín, uno para mí (mmmm, rico), una para el rubito, uno para mí (ñam ñam), otro para los yayos, otro para mí... Perdona, se ha acabado y no queda para los primos ¿tienes más? Venga, pues entonces me tomo una cerveza mientras espero.
¿Te importa que ponga el partido en la radio, es que juega el Madrid con el Atleti, sabes? Oye, ¿y no nos daría tiempo a subir a la cama antes de que lleguen estos? ¿Sin radio? ¡Jo!
Tras un viernes insulso en el que lo más memorable fue una siesta de las de dolor de cabeza en levantada, el sábado prometía emociones y no fue para menos. A las 11 había quedado con Berlín para ir a hacer unas compras al Alcampo de un centro comercial que tengo cerca de casa. Me llama a las 10:20 y me dice que ya sale, que no llegue tarde a recogerla a la estación de metro. Mientras, voy haciendo tiempo en Internet tostando DVDs para un amigo a mayor gloria de la SGAE.
Berlín llama a las 11:20. Cuelgo, me arreglo y bajo corriendo a coger el coche. De camino llama dos veces más y yo ignoro las llamadas porque ahora la policía espera en las papeleras disfrazada de gurruño de papel o en la acera amortadelados en buzones de correos para darte con la porra y emitirte una multa por la boca de Provincias y Extranjero si se te ocurre coger el móvil.
Cuando llego ella llevaba ya más de 30 minutos esperando. "¿Por qué no has llamado nada más llegar?" "Porque habíamos quedado" "Emmm, ¡ouch! Vale, ¿nos vamos?"
Llegamos al Alcampo y ¡después de hacer cola para coger un carrito! nos adentramos en los pasillos en los que tardé poco más de una hora en perder los nervios y empezar a atropellar talones con el carro. ¡PIIIIIII, échate a la derecha, imbécil! ¿Qué coño te pasa, es que no has visto el intermitente, zorra?
Como había sido mi cumpleaños y me tenía pendiente una invitación, decidí montar una fiesta con Berlín. Pensé en algo que nos viniese bien a los dos y di con el plan: Ella ponía la casa y yo los amigos. Perfecto.
A las dos estaba en el triángulo Malasaña-Chueca-Tribunal pegándome carreras con mi sudadera con capucha bajo la lluvia para transportar los 140 euros de compra desde mi coche, aparcado en zona verde reservada para mudanza y sin ticket, hasta el portal de Berlín. Si la policía está a la caza del móvil, lo de los tipos de la hora es ya la hostia. Esta gente que debería ir de incógnito y sin chaleco para que no los reconozcan y los fostien, siguen siendo rápidos e implacables como pedo en ascensor.
Una vez hecho el porte, recojo el coche sano y salvo y salgo pitando hacia Aluche para jugar un partido de fútbol en lo alto de una loma, a unos 0 grados y lloviendo. Somos unos machotes, mojo 2 veces y nos vamos a tomar cervezas para celebrarlo. Nos tomamos otras. ¿Otra? ¡Odra! No, ya no quiero más, que me tengo que ir a ayudar con la cena. ¡Ah, y tú, el que me dice eso de que el hombre no debe pisar la cocina, a ver qué tienes que decir si tu madre te ha ido a comprar hasta el coche!
Casa-ducha-coche...coche...coche...coche...¡Rediós, en este jodido barrio no hay quien aparque! Parking. ¿Que por qué llego tarde otra vez? ¡PORQUE LLEVO UNA PUTA HORA DANDO VUELTAS! ¿Quieres que te ayude en algo? Venga, pues me tranquilizo. Inspira-Esprira. Inspira-Espira ¿Algo más? ¿Te ayudo a partir el queso? A ver, uno para Berlín, uno para mí (mmmm, rico), una para el rubito, uno para mí (ñam ñam), otro para los yayos, otro para mí... Perdona, se ha acabado y no queda para los primos ¿tienes más? Venga, pues entonces me tomo una cerveza mientras espero.
¿Te importa que ponga el partido en la radio, es que juega el Madrid con el Atleti, sabes? Oye, ¿y no nos daría tiempo a subir a la cama antes de que lleguen estos? ¿Sin radio? ¡Jo!
Friday, March 3
evolution - revolution - ¿love?
El título está extraído, sin la interrogación, de una canción del disco Blowback de Tricky, uno lleno de colaboraciones y samples hasta de su madre, y uno de mis preferidos, sip.
Llevo unos días haciendo conexiones de ideas un tanto extrañas, pero la aparición del título de la canción en mi cabeza, viajando desde 2001, ha sido inmediata y tiene que ver con la noticia de una amiga a la que conocí cuando vino a mi casa al poco de mi llegada a esta ciudad, y que ahora se va de viaje. De memoria ando fatal, y sé que sabrá disculparme si me equivoco, pero creo que ella debió verme por primera vez en casa de un amigo común.
Desde su primera visita me estuvo haciendo reír con su ironía y muchas veces la he visitado después para que me contase a contagiosas carcajadas las historias que le ocurrían con la fauna de su trabajo, para disfrutar viéndola reírse de sí misma en situaciones ridículas, y para tentar ese puntito de mala leche que todos tenemos. Durante ese tiempo los dos evolucionamos paralelamente a otros que eran los mismos.
Ahora se ha cansado y necesita unas vacaciones. Quizás se implicó demasiado en hacer harina para otro que hacía el pan, y se frustró al ver que había demasiado trigo vano entre el bueno. Fue la abanderada de una revolución, pero sin el pecho al descubierto que para eso está la fresca de la francesa, y ahora quiere irse con sus mil lecturas y sus gigas de música a una playa desierta lejos del ruido de los tiros.
Aquí quedamos los demás, en nuestros puestos y en posición de saludo viéndola marchar y pensando que un día tendrá que volver.
Todos excepto uno, que sonríe de lado mientras le pega un ruidoso mordisco a una manzana.
Un besote, ricitos.
Llevo unos días haciendo conexiones de ideas un tanto extrañas, pero la aparición del título de la canción en mi cabeza, viajando desde 2001, ha sido inmediata y tiene que ver con la noticia de una amiga a la que conocí cuando vino a mi casa al poco de mi llegada a esta ciudad, y que ahora se va de viaje. De memoria ando fatal, y sé que sabrá disculparme si me equivoco, pero creo que ella debió verme por primera vez en casa de un amigo común.
Desde su primera visita me estuvo haciendo reír con su ironía y muchas veces la he visitado después para que me contase a contagiosas carcajadas las historias que le ocurrían con la fauna de su trabajo, para disfrutar viéndola reírse de sí misma en situaciones ridículas, y para tentar ese puntito de mala leche que todos tenemos. Durante ese tiempo los dos evolucionamos paralelamente a otros que eran los mismos.
Ahora se ha cansado y necesita unas vacaciones. Quizás se implicó demasiado en hacer harina para otro que hacía el pan, y se frustró al ver que había demasiado trigo vano entre el bueno. Fue la abanderada de una revolución, pero sin el pecho al descubierto que para eso está la fresca de la francesa, y ahora quiere irse con sus mil lecturas y sus gigas de música a una playa desierta lejos del ruido de los tiros.
Aquí quedamos los demás, en nuestros puestos y en posición de saludo viéndola marchar y pensando que un día tendrá que volver.
Todos excepto uno, que sonríe de lado mientras le pega un ruidoso mordisco a una manzana.
Un besote, ricitos.
Thursday, March 2
From-To-Date: 2006-02-28
"Una pregunta primo, como ahora estoy comiendo menos para quedarme tipín ¿q me puedo tomar para no 'desfallecer' en el gimnasio?"
"HIDRATOS DE CARBONO:
Las barritas de muesly de cereales de Hero aportan bastante energía, no quitan mucho el hambre a menos que te comas la caja entera, pero sí dan energía. Son casi todo hidratos de carbono, naturales como la vida misma, nada químico (bueno, la vida de alguien que no sea Pocholo). Los hidratos de carbono es lo que proporciona energía inmediata al cuerpo para ser quemada, pero en caso de que no se consuman se transforman en grasas, por lo que tampoco conviene pasarse comiendo. La pasta y el arroz son LOS hidratos de carbono. También lo vas a encontrar en frutas (el plátano es tu amigo) y verduras.
PROTEÍNAS:
Las proteínas son los "ladrillos" con los que se construyen los músculos. Si quieres desarrollo muscular debes tomarlas. Las puedes encontrar, en clara de huevo (ojo, la yema tiene una composición no tan buena), carnes (mejor las blancas porque tienen menos grasas), pescados y legumbres (lentejas, garbanzos, etc.)... y en el suero de la leche. En tipos de proteínas tengo un master, pero básicamente debes saber dónde están y que las hay de más fácil o difícil asimilación. Las de la clara, por ejemplo, son más fácilmente asimilables, y las de las legumbres menos.
BALANCE HIDRATOS/PROTEÍNAS:
Una buena dieta debe ser equilibrada (¡Vaya, aquello que se ve al fondo es... AMÉRICA!) Yo no lo he conseguido por falta de fuerza de voluntad, pero lo mejor es tomar hidratos de carbono antes de entrenar comiendo, por ejemplo, un plátano media hora antes de ir al gimnasio (acuérdate de David Meca o Nadal, cómo se empujan ellos los plátanos). Esto te va a dar fuerzas para entrenar bien. Después del entrenamiento es el momento de tomar proteínas porque es cuando mejor disposición tiene el cuerpo para asimilarlas. Un pescado o un filete de pavo a la plancha para la cena es la idea.
En cuanto a las barritas de Muesly de Hero mis preferidas son: la de pasas (el sabor es la hostia y me gustan más que Argamasa), y la de avellanas (mayor proporción de proteína en la composición además de un sabor bastante más que aceptable). También están buenas las de chocolate y para probar un poco las de cacahuete, pero éstas acaban cansando. No pruebes la de fresa ni la de cranberries porque saben a culo cagao.
ERRORES:
Entrenar sin haber comido significa que: a) eres tonto, b) eres tonto. Además de entrenar sin fuerzas y que te sirva de poco, quemas rápidamente las reservas de hidratos que tenías. Una vez agotadas, el músculo tira de grasa, psé, pero también de las proteínas musculares, haciendo una especie de "canibalismo" muscular que va a hacer que no te desarrolles a buen ritmo.
LO IDEAL:
Una buena dieta consta de 5 comidas (sí, sí, lo sé), de manera que nunca tengas hambre y acabes pegándote un atracón que para una dieta son terribles. Un ejemplo para un día sería: Por la mañana [xxx]. A media mañana un sandwich de pavo que te hayas preparado en casa (esto significa que te lo puedes hacer de la altura que tú quieras, golosón). A medio día [xxx]. A media tarde, o antes de entrenar, [xxx]. Por la noche [xxx].
CONCLUSIONES:
Supongo que empezarás con un alto contenido del entrenamiento dedicado a ejercicios aeróbicos (bici, cinta de correr, etc.). Esto es lo que más ayuda a perder peso y a coger forma física. En ese caso, yo tendría siempre una botella o dos de Aquarius en la nevera (el Gatorade es mejor y su sabor es más rico, pero cuesta prácticamente el doble). Nada más llegar a casa (si no te la llevas al gimnasio), dale un buen trago para reponer líquidos y sales.
Ojo con el Muesly. Ya te he dicho que son hidratos, pero son ALTAMENTE energéticas (compara si quieres su aporte con el de un yogur o una fisión nuclear), así que si te pasas con ellas puedes acabar cogiendo peso.
Yo nunca he seguido mis consejos porque acabo empotrándome una pizza, un croissant o unas patatas fritas, o diez de cada sin tener el más ligero cargo de conciencia. Pero ya sabes eso de "haz lo que diga, no lo que haga", ¿no?.
Hala, suerte con las mancuernas y demás aparatos de tortura, ¡machote!"
Una simple pregunta, ¿una simple respuesta? Llevo dos meses sin ir al gimnasio y tengo un mono...
"HIDRATOS DE CARBONO:
Las barritas de muesly de cereales de Hero aportan bastante energía, no quitan mucho el hambre a menos que te comas la caja entera, pero sí dan energía. Son casi todo hidratos de carbono, naturales como la vida misma, nada químico (bueno, la vida de alguien que no sea Pocholo). Los hidratos de carbono es lo que proporciona energía inmediata al cuerpo para ser quemada, pero en caso de que no se consuman se transforman en grasas, por lo que tampoco conviene pasarse comiendo. La pasta y el arroz son LOS hidratos de carbono. También lo vas a encontrar en frutas (el plátano es tu amigo) y verduras.
PROTEÍNAS:
Las proteínas son los "ladrillos" con los que se construyen los músculos. Si quieres desarrollo muscular debes tomarlas. Las puedes encontrar, en clara de huevo (ojo, la yema tiene una composición no tan buena), carnes (mejor las blancas porque tienen menos grasas), pescados y legumbres (lentejas, garbanzos, etc.)... y en el suero de la leche. En tipos de proteínas tengo un master, pero básicamente debes saber dónde están y que las hay de más fácil o difícil asimilación. Las de la clara, por ejemplo, son más fácilmente asimilables, y las de las legumbres menos.
BALANCE HIDRATOS/PROTEÍNAS:
Una buena dieta debe ser equilibrada (¡Vaya, aquello que se ve al fondo es... AMÉRICA!) Yo no lo he conseguido por falta de fuerza de voluntad, pero lo mejor es tomar hidratos de carbono antes de entrenar comiendo, por ejemplo, un plátano media hora antes de ir al gimnasio (acuérdate de David Meca o Nadal, cómo se empujan ellos los plátanos). Esto te va a dar fuerzas para entrenar bien. Después del entrenamiento es el momento de tomar proteínas porque es cuando mejor disposición tiene el cuerpo para asimilarlas. Un pescado o un filete de pavo a la plancha para la cena es la idea.
En cuanto a las barritas de Muesly de Hero mis preferidas son: la de pasas (el sabor es la hostia y me gustan más que Argamasa), y la de avellanas (mayor proporción de proteína en la composición además de un sabor bastante más que aceptable). También están buenas las de chocolate y para probar un poco las de cacahuete, pero éstas acaban cansando. No pruebes la de fresa ni la de cranberries porque saben a culo cagao.
ERRORES:
Entrenar sin haber comido significa que: a) eres tonto, b) eres tonto. Además de entrenar sin fuerzas y que te sirva de poco, quemas rápidamente las reservas de hidratos que tenías. Una vez agotadas, el músculo tira de grasa, psé, pero también de las proteínas musculares, haciendo una especie de "canibalismo" muscular que va a hacer que no te desarrolles a buen ritmo.
LO IDEAL:
Una buena dieta consta de 5 comidas (sí, sí, lo sé), de manera que nunca tengas hambre y acabes pegándote un atracón que para una dieta son terribles. Un ejemplo para un día sería: Por la mañana [xxx]. A media mañana un sandwich de pavo que te hayas preparado en casa (esto significa que te lo puedes hacer de la altura que tú quieras, golosón). A medio día [xxx]. A media tarde, o antes de entrenar, [xxx]. Por la noche [xxx].
CONCLUSIONES:
Supongo que empezarás con un alto contenido del entrenamiento dedicado a ejercicios aeróbicos (bici, cinta de correr, etc.). Esto es lo que más ayuda a perder peso y a coger forma física. En ese caso, yo tendría siempre una botella o dos de Aquarius en la nevera (el Gatorade es mejor y su sabor es más rico, pero cuesta prácticamente el doble). Nada más llegar a casa (si no te la llevas al gimnasio), dale un buen trago para reponer líquidos y sales.
Ojo con el Muesly. Ya te he dicho que son hidratos, pero son ALTAMENTE energéticas (compara si quieres su aporte con el de un yogur o una fisión nuclear), así que si te pasas con ellas puedes acabar cogiendo peso.
Yo nunca he seguido mis consejos porque acabo empotrándome una pizza, un croissant o unas patatas fritas, o diez de cada sin tener el más ligero cargo de conciencia. Pero ya sabes eso de "haz lo que diga, no lo que haga", ¿no?.
Hala, suerte con las mancuernas y demás aparatos de tortura, ¡machote!"
Una simple pregunta, ¿una simple respuesta? Llevo dos meses sin ir al gimnasio y tengo un mono...
Saturday, February 25
Fuenteovejuna
"El Comendador ha ordenado que Pascuala Carabanchel y Laurencia del Pilar se rindan con agrado a los favores que les promete. Él, sin ser ambidextro, se maneja bien con la derecha y la izquierda y conoce como nadie los temas de la aristocracia, pero no contaba con encontrar a esta Laurencia orgullosa, y a esta otra pícara Prudencia. Ambas reconocen deber obediencia, pero no tanto como para pasar por tontas.
El Comendador, para tratar de doblegar a Laurencia del Pilar, le nombra a otras mujeres que ya han accedido a sus pretensiones, como la latina y Manuela Malasaña, y como a ellas, intenta violarla cuando debería honrarla.
Harta de los abusos del Comendador, Laurencia prende la llama de la revuelta popular y sale a la calle a manifestarse con el resto de los villanos de Fuenteovejuna. Algunos de ellos, algo más exaltados que el resto, revientan o arrancan los parquímetros recién instalados, con placa solar y todo. Otros, algo más ingeniosos, se dedican a pintar de blanco todas las líneas azules y verdes que los criados han repartido por las calles del pueblo.
Al final llegan a la villa del Comendador, a quien además de orientarle los posibles usos de su vara de mando, le dejan claro que se cobrarán el precio de los abusos y que debe ir buscando empleo."
Esta mañana camino de La Vaguada, todavía caliente porque 6 horas antes me hicieran una foto en una curva de la M30 por ir a 95 en lugar de a ¡80!, me he encontrado con una manifestación de los vecinos protestando porque aprovechando el carnaval nos han pintado las calles de colores (1). Nadie entiende por qué se ha hecho ni por qué en un barrio residencial el color preferido por los artistas ha sido el azul.
Ladrón, cabrón,... hay que ver cuántas cosas riman con Comendador.
Tuesday, February 21
Por un euro
Hace no mucho tiempo McDonalds lanzó una agresivísima campaña para luchar contra la dieta mediterránea y las líneas esbeltas. Era lo que dio en llamarse "El Euroahorro" y que escondía la venta de toneladas de calorías a bajo coste. Vaya que sí.
Todo aquello vino derivado de las islas inglesas, igual que los After Eight, el té con pastas y la mermelada de naranja amarga. Se llamaba "Poundsaver" y logró que los niños creciesen con problemas de obesidad y muy mala hostia, adquiriendo costumbres, hábitos y adicciones muy poco sanas. Nada nuevo allí, vamos.
Recuerdo la campaña de publicidad que hicieron los McDonald's en España y la verdad es que me pareció original. Consistía en decir que harían por un euro un albañil y un funcionario, por poner dos ejemplos, y que supongo que sería algo como dar los buenos días y mirarte las tetas el uno, y ponerte un sello y mandarte a la ventanilla 27 el otro. Ahora, con las Olimpiadas de invierno en Turín, han sacado una hamburguesa con pan gratinado con queso (Gratinade), otra con queso emmental, gruyere, cheddar y una salsa de queso (Fondue), y otra con un "queso de las montañas" que me tiene acojonado pensando qué demonios será eso (Soufflade). Mentes inquietas son las que se alimentan de faldas y cuartos delanteros 100% de vaca gallega, vaya que sí.
Pero nada, en mí no terminó de cuajar el euroahorro porque cuando me pongo farruco lo mismo me da McDonalds, que Burger King, que Wendy. Yo quiero saciar mis ansias y me da igual que me ayude a hacerlo un payaso con el pelo rojo y el culo gordo que una mujer con mono, gorra azul y el culo gordo. De hecho hoy he ido con Dwalks al Burger King que tenemos al lado de la oficina para apretarnos un muchito de comida rápida y fácil.
En el restaurante (sí, también se llaman restaurantes), un compañero ha tenido una idea genial que yo impunemente le robo y lanzo aquí a quien interese para el aprovechamiento anónimo en beneficio propio y de los suyos. La cosa ha sido algo así como: "Estoy hasta la polla de tanta monarquía. Seguro que si hubiese un Burger Republik se petaría de gente". Vaya que sí.
Hoy yo, que soy bastante inseguro y gordinflas, quería meterme un combo de esos que traen 2 hamburguesas, patatas y refresco, pero no quería quedar como gordo zampón y he invitado a Dwalks a que se pidiese lo mismo. Él ha accedido, sin torcer el gesto, por cierto, pero como le faltaba un euro para llegar al menú me ha pedido que se lo diese, a lo que he accedido sin torcer el gesto, por cierto.
Y ahora, haciendo balance del día, veo que pagar un euro por sentirme bien emocionalmente ha sido todo un euroahorro. Con lo caro que está el Prozac, se ha revelado como una magnífica inversión, vaya que sí.
Saturday, February 18
Fútbol es fútbol
Ay madre mía, ¡pero qué primitivo soy!
Aquí estaba, sentado delante del ordenador con el pijama de rayas puesto, comiendo unos trozos de pollo directamente de la fuente y rebañando la salsa con una cuchara, a la vez que bebía una cerveza a tragos largos y leía cómo ver los partidos de fútbol a través de la televisión china.
De repente, entre los acordes de una canción de Duran Duran, suena el 40 feet de Franz Ferdinand que tengo puesto como timbre del móvil. Es Gorgue.
No, no estaba durmiendo, es que he aprovechado para estirarme, perdona. ¿Cómo? Claro, claro que quiero ir al fútbol. ¿Quién no va? Ah, bueno. ¿Y a qué hora es, a las ocho? Venga pues quedamos a menos cuarto en la puerta. ¡Muchas gracias, tío!
Me levanto de un impulso de la silla y el tenedor cae al suelo mientras correteo dando grititos de alegría por mi habitación. ¡Sí, sí, sí! ¡Toma!
En cuanto termino de frotarme las manos y todavía con una sonrisa de imbécil en la cara, le escribo un mensaje a Gorgue para agradecerle de nuevo la invitación. Un tío grande este Gorgue.
Pero no me puedo entretener. Miro cómo van las descargas de las tres últimas finales de la Champions que ha jugado el Madrid, séptima, octava y novena, y me pongo a preparar la mochila para el partido que tengo que jugar a las 3.
Hoy es sábado y mi vida es redonda.
Aquí estaba, sentado delante del ordenador con el pijama de rayas puesto, comiendo unos trozos de pollo directamente de la fuente y rebañando la salsa con una cuchara, a la vez que bebía una cerveza a tragos largos y leía cómo ver los partidos de fútbol a través de la televisión china.
De repente, entre los acordes de una canción de Duran Duran, suena el 40 feet de Franz Ferdinand que tengo puesto como timbre del móvil. Es Gorgue.
No, no estaba durmiendo, es que he aprovechado para estirarme, perdona. ¿Cómo? Claro, claro que quiero ir al fútbol. ¿Quién no va? Ah, bueno. ¿Y a qué hora es, a las ocho? Venga pues quedamos a menos cuarto en la puerta. ¡Muchas gracias, tío!
Me levanto de un impulso de la silla y el tenedor cae al suelo mientras correteo dando grititos de alegría por mi habitación. ¡Sí, sí, sí! ¡Toma!
En cuanto termino de frotarme las manos y todavía con una sonrisa de imbécil en la cara, le escribo un mensaje a Gorgue para agradecerle de nuevo la invitación. Un tío grande este Gorgue.
Pero no me puedo entretener. Miro cómo van las descargas de las tres últimas finales de la Champions que ha jugado el Madrid, séptima, octava y novena, y me pongo a preparar la mochila para el partido que tengo que jugar a las 3.
Hoy es sábado y mi vida es redonda.
Wednesday, February 15
Tengo 30
Y todavía:
Desayuno un tazón king size de Nesquik.
Después de un viaje largo, voy corriendo al baño en cuanto llego a casa , tiro las llaves y el abrigo por el pasillo, y salto de puntillas delante de la taza para aguantar un segundo más.
Me sonrojo cuando mi abuela me dice un piropo.
Me toco las puntas de los pies sin doblar las rodillas.
Me muerdo las uñas de las manos.
Tengo pelo.
Pero yo ya no:
Puedo esconderme un lápiz Staedler entre la melena.
Cuelo el zumo de naranja.
Rezo un Padre Nuestro antes de ir a dormir.
Leo la última fila del test de vista en la consulta del oculista.
Tengo ilusión por hacerme más fuerte que mis hermanos mayores para canearles.
Me muerdo las uñas de los pies.
Tuesday, February 14
Tortícolis
"Psst, psst, ¡Would!"
CreeeeEEeeeec, creeec. (silencio). .... Creec "¡Qué!"
Jajajaja.
Esto es lo que he tenido que aguantar desde finales de la semana pasada hasta hoy.
Una noche te acuestas a las 2 de la mañana con una ligera quemazón entre el cuello y el trapecio mientras termina de descargarse el último disco de Junco, y al día siguiente para levantar la cabeza de la almohada la tienes que coger entre las dos manos porque tu cuello te duele como si hubieses jugado a ser la niña del Exorcista.
Desde el jueves estuve con una tortícolis que, además de ser una palabra con gracia, me provocaba mareos en cuanto intentaba forzar un poco. Y desde el jueves, lo único que tenía a mi alrededor eran julandronas que se ponían a mi espalda y me chistaban para mearse de la risa cuando me giraba en plan Nicole Kidman en Las Horas, ya sabéis, esa escena en las escaleras, y luego me quedaba tieso como Christoper Reeve y mirándoles con ojillos vivos. El plato se enfría y ya preparo mi venganza.
El problema me duró mucho porque no me gusta tomar medicamentos ni aplicarme pomadas, es lo que tiene ser un hombre de las cavernas, pero como a pesar de todo el sábado ya me noté algo recuperado, cogí un par de mantas y marché a Valladolid a ver a una amiga que ha ido allí a trabajar.
Nos juntamos 10 amigos, y después de estar toda la tarde y parte de la noche tomando vinos (allí es más difícil pedir un tinto que una hamburguesa en el Hollywood), subimos a su casa para repartirnos las dos camas que tenía. Debido a mi lesión y a múltiples codazos en las costillas acabé en el suelo clavándome todos los huesos. Ilusionado cuando conseguí que se callasen todos y pensé que por fin iba a poder dormir, empezó un tic en la pierna.
Tic, tic, tic. Tic, tic, tic. ¿Molesto? Sí, pero lo justo hasta que acabó en tirón, que se volvió molesto de pelotas.
El domingo me levanté con resaca, dolor de cuello, de riñones, con un tirón en el gemelo y moratones en las costillas. El "siempre hay alguien que está peor" me hacía pensar en un tipo que caminase desnudo por la calle a la salida de misa de 11, con un serrucho en la cabeza, y haciendo la digestión de una sopa de ajo con chorizo de Pamplona.
Hoy ya estoy mejor, pero para otra vez me endrogo, que lo del dolor de cuello se me hizo insoportable. De todas maneras, ¿algún remedio casero para las tortícolis ahora que esto se está convirtiendo en la botica de la abuela? Es que lo de la inyección botulínica no termina de convencerme.
CreeeeEEeeeec, creeec. (silencio). .... Creec "¡Qué!"
Jajajaja.
Esto es lo que he tenido que aguantar desde finales de la semana pasada hasta hoy.
Una noche te acuestas a las 2 de la mañana con una ligera quemazón entre el cuello y el trapecio mientras termina de descargarse el último disco de Junco, y al día siguiente para levantar la cabeza de la almohada la tienes que coger entre las dos manos porque tu cuello te duele como si hubieses jugado a ser la niña del Exorcista.
Desde el jueves estuve con una tortícolis que, además de ser una palabra con gracia, me provocaba mareos en cuanto intentaba forzar un poco. Y desde el jueves, lo único que tenía a mi alrededor eran julandronas que se ponían a mi espalda y me chistaban para mearse de la risa cuando me giraba en plan Nicole Kidman en Las Horas, ya sabéis, esa escena en las escaleras, y luego me quedaba tieso como Christoper Reeve y mirándoles con ojillos vivos. El plato se enfría y ya preparo mi venganza.
El problema me duró mucho porque no me gusta tomar medicamentos ni aplicarme pomadas, es lo que tiene ser un hombre de las cavernas, pero como a pesar de todo el sábado ya me noté algo recuperado, cogí un par de mantas y marché a Valladolid a ver a una amiga que ha ido allí a trabajar.
Nos juntamos 10 amigos, y después de estar toda la tarde y parte de la noche tomando vinos (allí es más difícil pedir un tinto que una hamburguesa en el Hollywood), subimos a su casa para repartirnos las dos camas que tenía. Debido a mi lesión y a múltiples codazos en las costillas acabé en el suelo clavándome todos los huesos. Ilusionado cuando conseguí que se callasen todos y pensé que por fin iba a poder dormir, empezó un tic en la pierna.
Tic, tic, tic. Tic, tic, tic. ¿Molesto? Sí, pero lo justo hasta que acabó en tirón, que se volvió molesto de pelotas.
El domingo me levanté con resaca, dolor de cuello, de riñones, con un tirón en el gemelo y moratones en las costillas. El "siempre hay alguien que está peor" me hacía pensar en un tipo que caminase desnudo por la calle a la salida de misa de 11, con un serrucho en la cabeza, y haciendo la digestión de una sopa de ajo con chorizo de Pamplona.
Hoy ya estoy mejor, pero para otra vez me endrogo, que lo del dolor de cuello se me hizo insoportable. De todas maneras, ¿algún remedio casero para las tortícolis ahora que esto se está convirtiendo en la botica de la abuela? Es que lo de la inyección botulínica no termina de convencerme.
Friday, February 10
Vuelta por Berlín (y II)
[...]
Llegué a Alexanderplatz con la sonrisa de alguien que tres minutos antes ha sido padre y acelerado como alguien que tres minutos después va a tener un hijo. Todo por el tercio de café que me acababa de beber y por el frío que hacía, que me vuelve hiperactivo.
La plaza está en la zona central del Berlín oriental y a día de hoy es como un solar porque durante la segunda guerra mundial las bombas arrasaron con todo. Al parecer, antes había bullido con frenesí, pero ahora ha quedado en un terrenito la mar de tentador para levantar rascacielos que es lo que parece que van a hacer. En los alrededores hay que ver el Reloj del Mundo, la antena de televisión, y el ayuntamiento rojo, que es rojo no por comunista, que lo fue, sino por el color del ladrillo.
Volví a sacar la guía para recordar el itinerario, pero esta vez sin quitarme los guantes para no helarme las manos. Pensé que ya que había llegado hasta allí caminando, ir a Checkpoint Charlie tampoco significaría un temeridad y me puse en marcha.
Una vez allí, estuve viendo la réplica del puesto fronterizo entre el sector estadounidense y el ruso. Es curioso y hay que verlo, pero si puedes entrar en la casa-museo para verla, mejor. Yo solo pasé para calentarme los pies, las orejas y las manos.
Desde Checkpoint Charlie seguí, cual Dorothy hacia Oz, el camino de ladrillos en el suelo que recuerdan que por allí pasaba el muro. Buscaba Potsdamerplatz y el Sony Center, pero de camino me encontré con un trozo de muro construido junto a la exposición al aire libre La Topografía del Terror, que se encuentra en los sótanos de donde estuvo el cuartel general de la Gestapo y junto al hueco que ha dejado la casa de Himmler. Después de ver fotos y cemento, creo que, efectivamente, lo que hay allí es terror, terror del que aún hoy hace salir corriendo.
En la Potsdamerplatz está el nuevo corazón de Berlín. Hay grandes edificios de negocios, y un centro comercial, el Sony Center, realmente espectacular. Dando un paseo por su interior acabé en la tienda del museo de cine, donde compré un poster de Metropolis, la película de Fritz Lang, y otro de Vértigo, con la idea colgarlos de una pared cuando tenga casa. (Risas y aplausos, por favor).
El día anterior me había dejado por ver el monumento dedicado a la Unión Soviética por los 300.000 soldados que murieron durante la guerra. La escultura del soldado me pareció muy soviética y muy del estilo de los carteles de propaganda comunista. Me gustó.
Sin embargo antes de eso, de camino y a menos de 100 metros de la puerta de Brandeburgo, encontré el Monumento a los judíos asesinados de Europa, que es un terreno ondulado con monolitos grises de diferentes alturas hasta dos metros.
Es visitable y de nuevo, igual que en La Topografía del Terror, me hizo sentir. Me impresionó, y aunque parezca ñoño, encontré sentido a ver un carrito de niño paseando entre tanto bloque de cemento que recuerda la muerte.
Llegué a Alexanderplatz con la sonrisa de alguien que tres minutos antes ha sido padre y acelerado como alguien que tres minutos después va a tener un hijo. Todo por el tercio de café que me acababa de beber y por el frío que hacía, que me vuelve hiperactivo.
La plaza está en la zona central del Berlín oriental y a día de hoy es como un solar porque durante la segunda guerra mundial las bombas arrasaron con todo. Al parecer, antes había bullido con frenesí, pero ahora ha quedado en un terrenito la mar de tentador para levantar rascacielos que es lo que parece que van a hacer. En los alrededores hay que ver el Reloj del Mundo, la antena de televisión, y el ayuntamiento rojo, que es rojo no por comunista, que lo fue, sino por el color del ladrillo.Volví a sacar la guía para recordar el itinerario, pero esta vez sin quitarme los guantes para no helarme las manos. Pensé que ya que había llegado hasta allí caminando, ir a Checkpoint Charlie tampoco significaría un temeridad y me puse en marcha.
Una vez allí, estuve viendo la réplica del puesto fronterizo entre el sector estadounidense y el ruso. Es curioso y hay que verlo, pero si puedes entrar en la casa-museo para verla, mejor. Yo solo pasé para calentarme los pies, las orejas y las manos.
Desde Checkpoint Charlie seguí, cual Dorothy hacia Oz, el camino de ladrillos en el suelo que recuerdan que por allí pasaba el muro. Buscaba Potsdamerplatz y el Sony Center, pero de camino me encontré con un trozo de muro construido junto a la exposición al aire libre La Topografía del Terror, que se encuentra en los sótanos de donde estuvo el cuartel general de la Gestapo y junto al hueco que ha dejado la casa de Himmler. Después de ver fotos y cemento, creo que, efectivamente, lo que hay allí es terror, terror del que aún hoy hace salir corriendo.En la Potsdamerplatz está el nuevo corazón de Berlín. Hay grandes edificios de negocios, y un centro comercial, el Sony Center, realmente espectacular. Dando un paseo por su interior acabé en la tienda del museo de cine, donde compré un poster de Metropolis, la película de Fritz Lang, y otro de Vértigo, con la idea colgarlos de una pared cuando tenga casa. (Risas y aplausos, por favor).
El día anterior me había dejado por ver el monumento dedicado a la Unión Soviética por los 300.000 soldados que murieron durante la guerra. La escultura del soldado me pareció muy soviética y muy del estilo de los carteles de propaganda comunista. Me gustó.
Sin embargo antes de eso, de camino y a menos de 100 metros de la puerta de Brandeburgo, encontré el Monumento a los judíos asesinados de Europa, que es un terreno ondulado con monolitos grises de diferentes alturas hasta dos metros.
Es visitable y de nuevo, igual que en La Topografía del Terror, me hizo sentir. Me impresionó, y aunque parezca ñoño, encontré sentido a ver un carrito de niño paseando entre tanto bloque de cemento que recuerda la muerte.
Para terminar, fui volando hacia el hotel, recogí la maleta, subí a un taxi en el que me vi obligado a practicar mi alemán y, también volando, llegué a Madrid, a la T4. Como, aunque me devolvieron la maleta llena de mierda, no la extraviaron, creo que puedo decir orgulloso: “Yo sobreviví a la inauguración de la T4”.
Estoy seguro que dentro de unos años habrá convenciones donde todos los que lo logramos nos reuniremos para celebrarlo. Hasta entonces seguiré jugando.
Thursday, February 9
Vuelta por Berlín (I)
Hacía frío en Berlín, sí, mucho frío. No es una cosa normal que yo me encebolle y me ponga dos pares de calcetines, una camiseta, otra, un jersey de cuello vuelto, la cazadora, un gorro, unos guantes, y la capucha, pero lo hice porque sabía que si no no sobreviviría.
De los 4 días y medio que estuve allí, únicamente pude disfrutar de la ciudad el sábado por la noche y el domingo. Bueno, disfrutar disfruté todos los días porque Berlín tiene marcha para aburrir, con todos los restaurantes llenos y montones de gente tomando copas de miércoles a domingo.
Precisamente el domingo me levanté sin prisas, cogí las dos guías que tenía de la ciudad, y tumbado en la cama todavía con el pijama y las zapatillas puestas, preparé en una hora un itinerario de lo que debía ver y cómo iba a llegar.
Salí del hotel sin desayunar a pesar de que allí Pantagruel habría quedado saciado y yo soy muy de tragar. Eché a andar ysubí por Friedrichstrasse, donde estaba mi hotel, y bajé por Unter den Linden, la avenida más elegante del Berlín prusiano y a la que Marlene Dietrich cantaba "Mientras los tilos florezcan en Unter den Linden, Berlín seguirá siendo Berlín". Bien por Marlene y por mi guía de El País-Aguilar que me lo cuenta todo.
Después de tres días en taxi ya me había dado cuenta de que Berlín es grande y de que tiene demasidas obras, tantas que no extrañé Madrid en absoluto. Zanjas y más zanjas, por Dios, ¿qué tipo de enladrillamiento cerebral les ha dado a los alcaldes del mundo?
Sorteando vallas llegué a Bebelplatz. El lugar donde los nazis hicieron la quema de libros en 1933 el día que lo vi estaba marcado con una cruz en la nieve.
Continué hasta la isla de los museos. No entré en ninguno, pero nadie que vaya puede dejar de pasar a verlos.
Allí debí haber cogido un tren hasta Alexanderplatz, pero como me veía animado continué caminando hasta que estuve desorientado y con los dedos tiesos por andar consultando el mapa. Decidí hacer un alto en el camino a tomar un café y entrar en calor, y por segunda vez en el viaje me preguntaron si el café que quería era "black coffee", que digo yo que si esta gente lo tiene también verde y rojo como el té y su antiguo gobierno.
Al final me trajeron un taza que equivalía a tres cafés solos, y que una vez vertida sobre el estómago vacío se convirtió en tal inyección de estimulina que salí a la calle hecho una fiera y con ganas de arrancar parquímetros.
[...]
De los 4 días y medio que estuve allí, únicamente pude disfrutar de la ciudad el sábado por la noche y el domingo. Bueno, disfrutar disfruté todos los días porque Berlín tiene marcha para aburrir, con todos los restaurantes llenos y montones de gente tomando copas de miércoles a domingo.
Precisamente el domingo me levanté sin prisas, cogí las dos guías que tenía de la ciudad, y tumbado en la cama todavía con el pijama y las zapatillas puestas, preparé en una hora un itinerario de lo que debía ver y cómo iba a llegar. Salí del hotel sin desayunar a pesar de que allí Pantagruel habría quedado saciado y yo soy muy de tragar. Eché a andar ysubí por Friedrichstrasse, donde estaba mi hotel, y bajé por Unter den Linden, la avenida más elegante del Berlín prusiano y a la que Marlene Dietrich cantaba "Mientras los tilos florezcan en Unter den Linden, Berlín seguirá siendo Berlín". Bien por Marlene y por mi guía de El País-Aguilar que me lo cuenta todo.
Después de tres días en taxi ya me había dado cuenta de que Berlín es grande y de que tiene demasidas obras, tantas que no extrañé Madrid en absoluto. Zanjas y más zanjas, por Dios, ¿qué tipo de enladrillamiento cerebral les ha dado a los alcaldes del mundo?
Sorteando vallas llegué a Bebelplatz. El lugar donde los nazis hicieron la quema de libros en 1933 el día que lo vi estaba marcado con una cruz en la nieve.Continué hasta la isla de los museos. No entré en ninguno, pero nadie que vaya puede dejar de pasar a verlos.
Allí debí haber cogido un tren hasta Alexanderplatz, pero como me veía animado continué caminando hasta que estuve desorientado y con los dedos tiesos por andar consultando el mapa. Decidí hacer un alto en el camino a tomar un café y entrar en calor, y por segunda vez en el viaje me preguntaron si el café que quería era "black coffee", que digo yo que si esta gente lo tiene también verde y rojo como el té y su antiguo gobierno.
Al final me trajeron un taza que equivalía a tres cafés solos, y que una vez vertida sobre el estómago vacío se convirtió en tal inyección de estimulina que salí a la calle hecho una fiera y con ganas de arrancar parquímetros.
[...]
Tuesday, February 7
Berlín freak
Alimentaré la leyenda de que estoy más para allá que en este mundo, y para alimentar, con lo sanote que soy yo, ¡¿qué mejor que unas verduritas, coño?!
Resulta que coincidiendo con mi visita había una feria de frutillas de la tierra, y como soy verde por dentro y la cabra tira p'al monte, me pasé el sábado a ver qué se hervía por allí. Ilustraré los comentarios con unas fotos:
Esa mañana estaba cayendo una nevada bíblica. Me acojoné un poco porque con el follón de nieve y de gente que estaba llegando a esa misma hora, había un atasco de taxis de casi un kilómetro, y para solucionarlo había un policía alemán hablando por megafonía en rrarro. A mí las voces me sonaban y me acojoné, para qué mentir, y es que Spielberg es un cabrón.
Al llegar me encuentro esta banana, también bíblica y tropical. Me hizo gracia ver al plátano todo cubierto de nieve, soy así de tontito.
Fui recibido por unas señoritas muy frescas: la mujer zanahoria y la niña rábano, que iban acompañadas de la moza Rondel Oro que se ha pasado todas las Navidades comiendo turrón.
Ese cachito de cadera que dejaba ver la niña rábano me tuvo loco hasta que volví a salir a la calle a ponerme bajo cero.
Persiguiendo a estas tres me crucé con los hombres tomate. Estuve un tiempo persiguiéndoles porque estaban muy chistosos con esos cabezones, pero iban a toda pastilla por los pasillos, tanto que pensé que me tropezaría y acabaríamos los tres en el suelo hechos gazpacho.
Claro, que no me extraña que corriesen, con esas humillantes mallas que les dejaban culocagao yo también habría huído como perseguido por la Minipimer.
También fue divertido ver cómo se echaban un partido unos tipos con brazos de lechugas y piernas de zanahoria contra otros de coles y puerros. El concepto de decir a las defensas que muerdan, en este caso puede salir, pero lo que yo haría sería desmontarlos y prepararme un cocido con ellos.
Mareado de dar tanta vuelta detrás de los cabezudos, de ver cómo la gente hacía cola para tirarse una foto con Miss Costa Rica, a quien habían llevado a la feria porque también estaba muy fresca, y de ver cómo las amas de casa alemanas iban a la feria con los carros de la compra para arrasar con todo los stands, me fui a despedir de mi amiga la Kartoffel y su colega el Apfel. Los dos se mostraron muy contentos de verme. ¿Véis cómo a mí también me quieren las frutas?
Luego poco más, salvo que acabé comiéndome unas salchichas y un codillo porque estaba hasta el moño de tanto verde.
Resulta que coincidiendo con mi visita había una feria de frutillas de la tierra, y como soy verde por dentro y la cabra tira p'al monte, me pasé el sábado a ver qué se hervía por allí. Ilustraré los comentarios con unas fotos:
Esa mañana estaba cayendo una nevada bíblica. Me acojoné un poco porque con el follón de nieve y de gente que estaba llegando a esa misma hora, había un atasco de taxis de casi un kilómetro, y para solucionarlo había un policía alemán hablando por megafonía en rrarro. A mí las voces me sonaban y me acojoné, para qué mentir, y es que Spielberg es un cabrón.
Al llegar me encuentro esta banana, también bíblica y tropical. Me hizo gracia ver al plátano todo cubierto de nieve, soy así de tontito.
Fui recibido por unas señoritas muy frescas: la mujer zanahoria y la niña rábano, que iban acompañadas de la moza Rondel Oro que se ha pasado todas las Navidades comiendo turrón.
Ese cachito de cadera que dejaba ver la niña rábano me tuvo loco hasta que volví a salir a la calle a ponerme bajo cero.
Persiguiendo a estas tres me crucé con los hombres tomate. Estuve un tiempo persiguiéndoles porque estaban muy chistosos con esos cabezones, pero iban a toda pastilla por los pasillos, tanto que pensé que me tropezaría y acabaríamos los tres en el suelo hechos gazpacho.
Claro, que no me extraña que corriesen, con esas humillantes mallas que les dejaban culocagao yo también habría huído como perseguido por la Minipimer.
También fue divertido ver cómo se echaban un partido unos tipos con brazos de lechugas y piernas de zanahoria contra otros de coles y puerros. El concepto de decir a las defensas que muerdan, en este caso puede salir, pero lo que yo haría sería desmontarlos y prepararme un cocido con ellos.
Mareado de dar tanta vuelta detrás de los cabezudos, de ver cómo la gente hacía cola para tirarse una foto con Miss Costa Rica, a quien habían llevado a la feria porque también estaba muy fresca, y de ver cómo las amas de casa alemanas iban a la feria con los carros de la compra para arrasar con todo los stands, me fui a despedir de mi amiga la Kartoffel y su colega el Apfel. Los dos se mostraron muy contentos de verme. ¿Véis cómo a mí también me quieren las frutas?
Luego poco más, salvo que acabé comiéndome unas salchichas y un codillo porque estaba hasta el moño de tanto verde.
Saturday, February 4
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No me entero de nada de lo que dice Blogger porque me habla en raro z con un acento muz marcado. Eso, que estoz escribiendo con los dedos agarrotados en posiciäon "no me robes las säabanas", z que me han cambiado la y z la z de lugar. Conio, (enie, enhe, enye, Alt+214... nada que no sale), me acabo de dar cuenta de que los acentos tambiäen estäan cambiados z que no puedo abrir una exclamaciäon. Rarro, rarro.
Al grano: la experiencia de hoz. Esta manana, cuando me he levantado hacäia un fräio del carajo z estaba nevando a muerte. Blanco sobre blanco, ademas.
He ido a trabajar en un taxi cafäe con leche, como son todos aqui, z luego por la tarde za me he cansado de tanto curro z me he escaqueado como ladräon de golosinas.
Lo primero que he hecho ha sido ir a comerme un par de piyyas porque no habia desazunado z estaba empeyando a tener curiosidad estomacal. Cuando le he pedido el ticket al camarero me ha dicho que solo podäia darme el del cafäe, porque el otro za lo habia tirado. Le he dicho que no se preocupase porque eran solo 6 euros z el tio, todo preocupado, me ha venido con uno arrugado z reciäen rescatado de la basura que marcaba 25. Zo no voz a decir si he sido honrado o tonto, pero todavia no me arrepiento no haberlo cogido. A ver cuando se me deshiele el cerebro.
Despuäes he ido a dar un paseo en segmentos de 50 metros. Afortunadamente esto esta lleno de libreräias, yapaterias, z galeräias comerciales. Sin embargo, he tenido que alejarme un poco de la yona comercial para ir a la puerta de Brandenburgo z he sentido el fräio. Creo que me he roto un par de dedos de los pies porque he dado un sprint para no quedarme parado en un semaforo z que tuviesen que venir mis padres a recogerme z llevarme debajo del brayo como a un maniqui, z los dedos estaban totalmente rigidos. En ese momento de sprint he sentido mucho dolor, ahora no tanto, pero creo que es por el frio. En cuanto se me quite el color morado me toco a ver si duelen.
De momento voz a bajar a la piscina climatiyada a ponerme a tono Mediterraneo, z quien sabe si a darme un masaje, que el otro dia el tipo cachas que los da se metio en los vestuarios para darme el folleto z explicarme los horarios mientras mis calyoncillos se enfriaban en el suelo, z zo creo que se le tiene que dar bien.
Curioso: Esta manana estaba con una ayafata z le he dicho. "Oye, te he traido la chocolatina del avion por si te la quieres comer, que yo no soy muy goloso y no me la voy a llevar a Madrid". Z ella ha contestado "Vale, luego te la como".
Al grano: la experiencia de hoz. Esta manana, cuando me he levantado hacäia un fräio del carajo z estaba nevando a muerte. Blanco sobre blanco, ademas.
He ido a trabajar en un taxi cafäe con leche, como son todos aqui, z luego por la tarde za me he cansado de tanto curro z me he escaqueado como ladräon de golosinas.
Lo primero que he hecho ha sido ir a comerme un par de piyyas porque no habia desazunado z estaba empeyando a tener curiosidad estomacal. Cuando le he pedido el ticket al camarero me ha dicho que solo podäia darme el del cafäe, porque el otro za lo habia tirado. Le he dicho que no se preocupase porque eran solo 6 euros z el tio, todo preocupado, me ha venido con uno arrugado z reciäen rescatado de la basura que marcaba 25. Zo no voz a decir si he sido honrado o tonto, pero todavia no me arrepiento no haberlo cogido. A ver cuando se me deshiele el cerebro.
Despuäes he ido a dar un paseo en segmentos de 50 metros. Afortunadamente esto esta lleno de libreräias, yapaterias, z galeräias comerciales. Sin embargo, he tenido que alejarme un poco de la yona comercial para ir a la puerta de Brandenburgo z he sentido el fräio. Creo que me he roto un par de dedos de los pies porque he dado un sprint para no quedarme parado en un semaforo z que tuviesen que venir mis padres a recogerme z llevarme debajo del brayo como a un maniqui, z los dedos estaban totalmente rigidos. En ese momento de sprint he sentido mucho dolor, ahora no tanto, pero creo que es por el frio. En cuanto se me quite el color morado me toco a ver si duelen.
De momento voz a bajar a la piscina climatiyada a ponerme a tono Mediterraneo, z quien sabe si a darme un masaje, que el otro dia el tipo cachas que los da se metio en los vestuarios para darme el folleto z explicarme los horarios mientras mis calyoncillos se enfriaban en el suelo, z zo creo que se le tiene que dar bien.
Curioso: Esta manana estaba con una ayafata z le he dicho. "Oye, te he traido la chocolatina del avion por si te la quieres comer, que yo no soy muy goloso y no me la voy a llevar a Madrid". Z ella ha contestado "Vale, luego te la como".
Tuesday, January 31
Berlín (Alemania)
Esta semana voy a Berlín. Es lo que tiene mi trabajo, que de vez en cuando sales de paseo a que te de el aire.
Estoy preocupado porque sé que va a hacer frío. Mi hermana, que vive en Alemania, me ha dicho que lo va a hacer y yo la creo. También me ha enviado una página de Internet para que lo consulte porque ella piensa que no la creo mucho. La página es esta:

Se puede ver bien cómo el frente frío o borrasca está ahí. No sé si va o si viene, pero está ahí, rozando Berlín. Es la mancha azul.
También se puede ver, abajo a la izquierda, a Mallorca como Lander alemán oficial. No pienso que hiciera falta, pero es que esta gente es muy seria y muy formal. Creo que es el Lander nº 14, por cierto.
En esa misma página he podido ver el pronóstico del tiempo hasta el sábado, que si mal no recuerdo es Samstag en alemán. Montag, Dienstag, Mittwoch, Donnerstag, Freitag, Samstag y Sonntag.... sí, sábado es Samstag. Y el pronóstico es éste:

Aquí también se ve claramente que me voy a pelar de frío y no voy a ver un rayo de sol, así que o me dedico a hacer calceta en la habitación del hotel mirando cómo nieva a través de la ventana, o acabo encerrado en el buffet poniéndome ciego a salchichas blancas y mostaza dulce para acumular calorías y poder enfrentarme al frío de allí.
He pensado que voy a necesitar mucha ropa de abrigo y una maleta bien grande para poder llevarlo todo, también un bañador, que me he enterado que el hotel tiene gimnasio, sauna y piscina cubierta. Dwalks se ha ofrecido a dejarme la suya, en la que entra de pie y hace el numerito de Houdini si se la cando por fuera. Todavía lo estoy pensando. Lo de pedirle la maleta, digo, no lo del numerito.
Si me acuerdo, traeré un pretzel para compartir, que he oído que eso une mucho.
Por cierto, ¿sabe alguien cómo puedo quitarme el olor a sardinas asadas de los dedos?
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Esta es una versión, que el original ya está muy escuchado.
Estoy preocupado porque sé que va a hacer frío. Mi hermana, que vive en Alemania, me ha dicho que lo va a hacer y yo la creo. También me ha enviado una página de Internet para que lo consulte porque ella piensa que no la creo mucho. La página es esta:

Se puede ver bien cómo el frente frío o borrasca está ahí. No sé si va o si viene, pero está ahí, rozando Berlín. Es la mancha azul.
También se puede ver, abajo a la izquierda, a Mallorca como Lander alemán oficial. No pienso que hiciera falta, pero es que esta gente es muy seria y muy formal. Creo que es el Lander nº 14, por cierto.
En esa misma página he podido ver el pronóstico del tiempo hasta el sábado, que si mal no recuerdo es Samstag en alemán. Montag, Dienstag, Mittwoch, Donnerstag, Freitag, Samstag y Sonntag.... sí, sábado es Samstag. Y el pronóstico es éste:

Aquí también se ve claramente que me voy a pelar de frío y no voy a ver un rayo de sol, así que o me dedico a hacer calceta en la habitación del hotel mirando cómo nieva a través de la ventana, o acabo encerrado en el buffet poniéndome ciego a salchichas blancas y mostaza dulce para acumular calorías y poder enfrentarme al frío de allí.
He pensado que voy a necesitar mucha ropa de abrigo y una maleta bien grande para poder llevarlo todo, también un bañador, que me he enterado que el hotel tiene gimnasio, sauna y piscina cubierta. Dwalks se ha ofrecido a dejarme la suya, en la que entra de pie y hace el numerito de Houdini si se la cando por fuera. Todavía lo estoy pensando. Lo de pedirle la maleta, digo, no lo del numerito.
Si me acuerdo, traeré un pretzel para compartir, que he oído que eso une mucho.
Por cierto, ¿sabe alguien cómo puedo quitarme el olor a sardinas asadas de los dedos?
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Esta es una versión, que el original ya está muy escuchado.
Sunday, January 29
1:17
Piensa en lo siguiente:
Llevas 5 años trabajando en la misma empresa. En el último año y medio la plantilla se ha reducido y el trabajo se ha repartido entre los que quedáis, con lo que muchos días te has tenido que quedar trabajando hasta las nueve y media y algún fin de semana te has llevado el trabajo a casa.
Recientemente han contratado a un compañero para suplir las ausencias. No sabe inglés, por lo que además de coordinarle el trabajo te toca hacer sus llamadas internacionales, escribirle los correos al extranjero y revisarle los documentos internacionales que genera. Él tiene tu mismo puesto y cobra el doble que tú, que por otra parte posees el sueldo más bajo de todos los que tienen tu misma categoría.
Tu jefe se reúne contigo para decirte que, ahora que las cosas han cambiado, si en un mes no has puesto al día lo que se ha acumulado en el año y medio, la culpa será tuya y tu subida del sueldo no existirá.
En este momento probablemente hiervas, pero...
[PLAY (out loud)]
0:00 - Te muerdes con fuerza el labio inferior y le miras levantando los ojos pero no la cabeza. Comienzas a pensar en los sábados que no te has tomado unas copas con los amigos porque tenías que trabajar, en los días que no has ido al gimnasio porque has llegado a casa a las diez y media y destrozado de los nervios, y en lo mucho que ha durado tu paciencia.
Levantas la barbilla y le miras a la cara, apoyas las manos en los brazos de la silla, echas tu cuerpo hacia delante, te levantas y sales.
0:46 - Pasas al lado de tu jefe, que te mira desde su silla. Caminas entre las mesas de tus compañeros, a quienes no te hace falta echar una ojeada para saber que todos teclean letras y números en sus ordenadores, igual que tú. Llegas ante la puerta del despacho de tu director, y sin pararte un segundo para coger aire, entras.
1:02 - Abres de golpe el muro y antes de que pueda decir nada le gritas que quieres tu pasta, la que te mereces, la que te llevas ganando desde hace 5 años. Se lo dices varias veces, quieres que sepa que la quieres ya. Él no entiende de exigencias, él no entiende de personas. Le ves que va a abrir la boca para dar una excusa, una más de las que ya puedes soportar.
1:17 - Das un portazo que tiemblan los cristales de su despacho justo antes de que su primera palabra haya llegado a tus oídos. Te acercas a tu silla mientras todos tus compañeros te miran, recoges la chaqueta y te la echas al hombro. Ellos no teclean mientras te observan. Tú ya tampoco lo harás porque vas camino de las escaleras que dan al exterior del edificio. Sabes que no es una victoria, pero sabes que tampoco es una derrota.
Sales a la calle y caminas pensando en todo lo que ha ocurrido. Crees ver cómo la gente con la que te cruzas se vuelve a mirarte a su paso, crees ver que algunos se dirigen a ti, crees oír sus voces diciéndote algo que no entiendes porque tú ahora no escuchas. Tú ahora sólo caminas y piensas, tú ahora sólo caminas y sientes.
------------- EL EXPERIMENTO ---------
Da a PLAY y piensa en la secuencia mientras escuchas a todo el volumen que puedan soportar tus tímpanos, y luego me cuentas si en el minuto 1 y 17 segundos se te han puesto los pelos de punta.
Yo llevo más de 30 escuchas y aún no me ha fallado ni una.
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Llevas 5 años trabajando en la misma empresa. En el último año y medio la plantilla se ha reducido y el trabajo se ha repartido entre los que quedáis, con lo que muchos días te has tenido que quedar trabajando hasta las nueve y media y algún fin de semana te has llevado el trabajo a casa.
Recientemente han contratado a un compañero para suplir las ausencias. No sabe inglés, por lo que además de coordinarle el trabajo te toca hacer sus llamadas internacionales, escribirle los correos al extranjero y revisarle los documentos internacionales que genera. Él tiene tu mismo puesto y cobra el doble que tú, que por otra parte posees el sueldo más bajo de todos los que tienen tu misma categoría.
Tu jefe se reúne contigo para decirte que, ahora que las cosas han cambiado, si en un mes no has puesto al día lo que se ha acumulado en el año y medio, la culpa será tuya y tu subida del sueldo no existirá.
En este momento probablemente hiervas, pero...
[PLAY (out loud)]
0:00 - Te muerdes con fuerza el labio inferior y le miras levantando los ojos pero no la cabeza. Comienzas a pensar en los sábados que no te has tomado unas copas con los amigos porque tenías que trabajar, en los días que no has ido al gimnasio porque has llegado a casa a las diez y media y destrozado de los nervios, y en lo mucho que ha durado tu paciencia.
Levantas la barbilla y le miras a la cara, apoyas las manos en los brazos de la silla, echas tu cuerpo hacia delante, te levantas y sales.
0:46 - Pasas al lado de tu jefe, que te mira desde su silla. Caminas entre las mesas de tus compañeros, a quienes no te hace falta echar una ojeada para saber que todos teclean letras y números en sus ordenadores, igual que tú. Llegas ante la puerta del despacho de tu director, y sin pararte un segundo para coger aire, entras.
1:02 - Abres de golpe el muro y antes de que pueda decir nada le gritas que quieres tu pasta, la que te mereces, la que te llevas ganando desde hace 5 años. Se lo dices varias veces, quieres que sepa que la quieres ya. Él no entiende de exigencias, él no entiende de personas. Le ves que va a abrir la boca para dar una excusa, una más de las que ya puedes soportar.
1:17 - Das un portazo que tiemblan los cristales de su despacho justo antes de que su primera palabra haya llegado a tus oídos. Te acercas a tu silla mientras todos tus compañeros te miran, recoges la chaqueta y te la echas al hombro. Ellos no teclean mientras te observan. Tú ya tampoco lo harás porque vas camino de las escaleras que dan al exterior del edificio. Sabes que no es una victoria, pero sabes que tampoco es una derrota.
Sales a la calle y caminas pensando en todo lo que ha ocurrido. Crees ver cómo la gente con la que te cruzas se vuelve a mirarte a su paso, crees ver que algunos se dirigen a ti, crees oír sus voces diciéndote algo que no entiendes porque tú ahora no escuchas. Tú ahora sólo caminas y piensas, tú ahora sólo caminas y sientes.
------------- EL EXPERIMENTO ---------
Da a PLAY y piensa en la secuencia mientras escuchas a todo el volumen que puedan soportar tus tímpanos, y luego me cuentas si en el minuto 1 y 17 segundos se te han puesto los pelos de punta.
Yo llevo más de 30 escuchas y aún no me ha fallado ni una.
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Thursday, January 26
No me mires, no me mires, no me no me no me mires
Estás muy nerviosa, mujer, y muy deprimida porque tu vida va muy deprisa, porque tu casa es del banco, porque España se desintegra y porque la abuela fuma (en la puta calle). Este estrés y pena envejecen tu piel, que se arruga y pierde brillo, mucho brillo.
Todos somos tan falsos que no queremos que nadie sepa la pena que damos, y tú optas por aplicarte con los dedos sobre las ojeras una base de beige rosado. Nada de tonos furiosos que lograrían que se notase demasiado que quieres ocultar algo y acabarían llamándote mentirosa por la calle.
También te gusta destacar tus rasgos juveniles, aquellos que tuviste con 15 años, pero ahora sin granos. Coges una brocha bien gordota de pelo de marta y te das corrector. ¡Hay que ver lo bien que sabes que para esto hay que usar una brocha de profesional y no las que vienen con los cosméticos porque son demasiado pequeñas y acentúan demasiado!
Ponte poca base. Así. Iguaaaal.... Igual te ves mucho, pero no, pero mira, con los focos lo que se ve es otra cosa. Los focos te comen mucha luz. A veces te ves muy cargada, pero lo que se ve es otra cosa. (1)
Ya que estamos, una vez corregidos los defectos de las ojeras y el envejecimiento, ¿por qué no te pones guapa? Saca el rimmel y el alargador de pestañas y aplícate el False Lash Effect a conciencia, sin miedo, que parezca que lo tuyo son abanicos y no lo de Locomía.
Escoge una brocha angular para las cejas y date una buena sombra que logre una mirada profunda. No, más profunda aún. ¿Sabes lo que es un agujero de gusano?
Retoma la brocha de pelo de marta o una algo más pequeña y date colorete. Un poquito solo, no te vayas a pasar. Venga, un poco más, que vea que eres lozana y estás fresca como una manzana. Que los hombres al verte piensen que eres una mujer sana y deseen procrear contigo.
Y ahora para finalizar saca el lápiz de labios, o no, mira, mejor saca un pincel que te permita dibujar el contorno a trazos de genio, al detalle, como si fueses prerrafaelista. Flis, flas. Ya casi estás.
Échate laca. A la mierda el ozono. Marca tu estilo propio.
Ahora sí has terminado. ¿Te acuerdas de cuando me dijiste que exceptuando los caballitos pony y las tiendas de animales, no hay nada más triste que los payasos tristes? Mírate y dime qué ves.
Tienes razón, quizá exagero, pero ¿sabes? Soy un ultra de lo natural y no me gusta nada el maquillaje. Además, ya has oído lo que dicen los expertos: "Huye del maquillaje excesivo y decántate por un poco de colorete y polvos que aportarán gran luminosidad a tu piel."
Oye, hace mucho que tú y yo no follamos, ¿no crees?
(1) Puntualísimo de Chico y Chica.
Monday, January 23
El comprómata (IV)
Que El Comprómata tenga tantas secuelas supone un coñazo para quien me lee, pero para mí es una pesadilla peor que las de Freddy, quien por cierto debe estar de enhorabuena porque tiene sucesor en Evo Morales a la hora de poner de moda los jerseys de rayas.
En el capítulo de ayer de la serie El Comprómata, contaba cómo adquiría un móvil muy por encima de mis necesidades porque era plateado, era de Sony y era mejor que el de cualquier persona en un radio de plusmarca de lanzamiento de salivazo. Hoy, ya son cuatro los compañeros de trabajo que tienen el mismo cacharro comprado a mitad de precio y ellos tan contentos.
Luego vino el iPod, la cámara de fotos y ahora el portátil. Siempre mejor, más nuevo y más caro, es el lema Olímpico de mis "devices". Y también son siempre los mismos sentimientos, los sudores por la noche y los gritos en la oscuridad, una y otra vez. Soy el protagonista de "11 Hombres sin piedad", secuela en la que Sidney Lumet se ha cargado al informe en minoría. Caras serias y dedos acusadores me señalan y gritan, uno a uno: ¡CULPABLE!
Soy estúpido, soy débil y no me flagelo lo suficiente.
Esta mañana, sólo frente al ordenador, navegando por la red, he caído en DELL. Tienen una página bonica los de DELL, muy bonica. Tienen una página bonica los de DELL, muy bonica.
Tienen una página bonica los de DELL, muy bonica. No por mucho madrugar amanece más temprano. No por mucho madrugar amanece más temprano...Y ahí me he quedado, balanceándome adelante y atrás en la silla, mirando el botón de confirmar pedido, y con el dedo extendido sobre el Intro hasta que un impulso físico y mental superior, como si no hubiese sido mi mano la que apretase la tecla, ha decidido que me gastase la panoja como si no hubiese Dios, un Dios justiciero que me hará pasar hambre y tormentos por mi debilidad.
REDRUM, REDRUM, REDRUM. ¿Tenéis a mano el teléfono de un psicólogo o de un informático?
------------------------------------
Ah, se me olvidaba, antes de que alguno más memee, aquí, en los comments, están mis manías. Los derechos están cedidos a quien soporta el blog.
Friday, January 20
La princesa está triste. ¿Qué tendrá la princesa?
Desayuno en la oficina un café de máquina y un 20 Minutos en el que leo horrorizado que la señorita Scarlett Johansson, varias veces ensalzada en este blog, se enfadó con su compañero de reparto de Match Point, este no sé quien es y no lo voy a buscar en Google, porque tenía la intolerable actitud de mirarle las tetas. El actor ya se ha excusado diciendo que le resultaba imposible mirarla a los ojos, y a estas alturas supongo que ya serán otra vez amigos.
Ante el excusable fallo humano del personaje, que al final he averiguado que se llama Jonathan Rhys Meyers, me había surgido la idea de hablar de los esguinces cervicales y las cabezas gachas que provocan presencias como la de Scarlett, pero una vez más he sido hechizado y he presentado armas ante los encantos de la diva. Hoy veremos, pues, la abreviada vida de la señorita Scarlett:
Érase una vez una chica muy mona que muy joven se hizo famosa como actriz y se puso unas tetas enormes.
FIN.
Reunido con Garci he extraído unos fotogramas de la película:
1. Aquí aún no era nadie importante. Mona pero sin llamar la atención, podría ser la vecina del tercero a la que has pensado dejarle una nota en el buzón.

2. Aquí ya sí. Este es el primer fotograma de Lost in Translation. Inocencia pura de color rosa, ¿no es enternecedor?

3. La fama cuesta, dicen, y debe doler, porque muchos famosos cuando la tienen se retuercen en posturas antinaturales. Es algo así como el reúma, pero los que saben prefieren llamarlo "posados".

4. Las cosas marchan bien un tiempo hasta que a Ojos Saltones Johansson, ahora ya de mirada alta y pechos como misiles furibundos, el afán de notoriedad y el ego se le van de las manos...


5. Y caen en manos de los periodistas. No perderse la cara de los presentadores al ver a su compañero tocarle las tetas a Scarlett. Ella no pierde la sonrisa y probablemente por ello acaban otorgándole el premio al Globo de Oro a su manipulada teta izquierda (ver foto).


La desproporción al poder, oiga.
Ante el excusable fallo humano del personaje, que al final he averiguado que se llama Jonathan Rhys Meyers, me había surgido la idea de hablar de los esguinces cervicales y las cabezas gachas que provocan presencias como la de Scarlett, pero una vez más he sido hechizado y he presentado armas ante los encantos de la diva. Hoy veremos, pues, la abreviada vida de la señorita Scarlett:
Érase una vez una chica muy mona que muy joven se hizo famosa como actriz y se puso unas tetas enormes.
FIN.
Reunido con Garci he extraído unos fotogramas de la película:
1. Aquí aún no era nadie importante. Mona pero sin llamar la atención, podría ser la vecina del tercero a la que has pensado dejarle una nota en el buzón.

2. Aquí ya sí. Este es el primer fotograma de Lost in Translation. Inocencia pura de color rosa, ¿no es enternecedor?

3. La fama cuesta, dicen, y debe doler, porque muchos famosos cuando la tienen se retuercen en posturas antinaturales. Es algo así como el reúma, pero los que saben prefieren llamarlo "posados".

4. Las cosas marchan bien un tiempo hasta que a Ojos Saltones Johansson, ahora ya de mirada alta y pechos como misiles furibundos, el afán de notoriedad y el ego se le van de las manos...


5. Y caen en manos de los periodistas. No perderse la cara de los presentadores al ver a su compañero tocarle las tetas a Scarlett. Ella no pierde la sonrisa y probablemente por ello acaban otorgándole el premio al Globo de Oro a su manipulada teta izquierda (ver foto).


La desproporción al poder, oiga.
Tuesday, January 17
Anónimos y punto
Hola me llamo Would.
Primero de todo quiero que conozcáis las reglas que regirán esta reunión:
1. Lo que en este foro se hable en este foro queda;
2. Nadie está obligado a usar su nombre real;
3. Nadie podrá reírse de los casos expuestos; y
4. La bolsa de papel marrón es opcional.
Por lo tanto, José Antonio Martínez ya te puedes quitar la placa del Corte Inglés; Pedro, ayudaría que hoy tratases de disimular lo tremendamente estúpido que eres; y ya para todos, si luego queréis las actas podéis acceder a ellas pinchando en este enlace, y sobre la mesa encontratéis las bolsas de papel con y sin agujeros para los ojos.
¿OK? Pues para romper el hielo, empezaré yo:
"Mi caso supongo que es similar al de los que estáis aquí. No hace más de dos meses que tengo ADSL en casa y uno desde que he descubierto el eMule.
Desde entonces ya han sido más de diez los días en que me he acostado entre semana más tarde de las 2 de la mañana, y más de cuatro los viernes o sábados en que a la vuelta de tomar unas copas, a las 5 o 6 de la mañana, me he enchufado para que me entrase sueño.
El primer día busqué los discos de Franz Ferdinand y Antony And The Johnsons. El segundo los de David Grumel, Blockhead, Beezewax y Arcade Fire. El tercer día me bajé a Celia Blanco y Nacho Vidal.
Tengo un portátil con 10 Gb de capacidad y en el que quedan 500MB libres. La habilidad malabar adquirida para gestionar ese espacio ha hecho que haya recibido ofertas para elaborar los Presupuestos Generales del Estado para 2007 y para recoger setas en Albacete, aunque esto último no termino de entenderlo.
Actualmente estoy luchando contra mi adicción pasito a pasito y creo que lo estoy logrando."
Ahora, si queréis, es cuando podéis decir eso de ¡Hola Would, te queremos! y empezar a contar vuestras miserias.
Primero de todo quiero que conozcáis las reglas que regirán esta reunión:
1. Lo que en este foro se hable en este foro queda;
2. Nadie está obligado a usar su nombre real;
3. Nadie podrá reírse de los casos expuestos; y
4. La bolsa de papel marrón es opcional.
Por lo tanto, José Antonio Martínez ya te puedes quitar la placa del Corte Inglés; Pedro, ayudaría que hoy tratases de disimular lo tremendamente estúpido que eres; y ya para todos, si luego queréis las actas podéis acceder a ellas pinchando en este enlace, y sobre la mesa encontratéis las bolsas de papel con y sin agujeros para los ojos.
¿OK? Pues para romper el hielo, empezaré yo:
"Mi caso supongo que es similar al de los que estáis aquí. No hace más de dos meses que tengo ADSL en casa y uno desde que he descubierto el eMule.
Desde entonces ya han sido más de diez los días en que me he acostado entre semana más tarde de las 2 de la mañana, y más de cuatro los viernes o sábados en que a la vuelta de tomar unas copas, a las 5 o 6 de la mañana, me he enchufado para que me entrase sueño.
El primer día busqué los discos de Franz Ferdinand y Antony And The Johnsons. El segundo los de David Grumel, Blockhead, Beezewax y Arcade Fire. El tercer día me bajé a Celia Blanco y Nacho Vidal.
Tengo un portátil con 10 Gb de capacidad y en el que quedan 500MB libres. La habilidad malabar adquirida para gestionar ese espacio ha hecho que haya recibido ofertas para elaborar los Presupuestos Generales del Estado para 2007 y para recoger setas en Albacete, aunque esto último no termino de entenderlo.
Actualmente estoy luchando contra mi adicción pasito a pasito y creo que lo estoy logrando."
Ahora, si queréis, es cuando podéis decir eso de ¡Hola Would, te queremos! y empezar a contar vuestras miserias.
Saturday, January 14
Grrrrr
Hay objetos que se meten en nuestras vidas de manera innecesaria y que una vez dentro se vuelven imprescindibles. Véanse el lavavajillas, los móviles y las novias.
Hoy querría hablar de los móviles, de cómo no llevarlo encima puede hacer que conduzca 70 kilómetros para ir a jugar al fútbol a Aluche, y al no encontrar el campo y estar una hora dando vueltas como un idiota para ver si la suerte me hacía llegar, fuese a casa de Berlín para no encontrarla allí. De cómo desde casa de Berlín y con la cabeza caliente he ido a casa de Milio para pedirle asilo y me he quedado tirado en la calle.
Pero como aún tengo la vista nublada por mi mala memoria, por mi mala suerte y mi mala hostia, prefiero dejarlo ya. Y por supuesto, porque es mejor no llegar al punto en que preguntéis si también me olvido la novia en casa.
Con el lavavajillas, que cada uno que se monte la película que quiera.
Hoy querría hablar de los móviles, de cómo no llevarlo encima puede hacer que conduzca 70 kilómetros para ir a jugar al fútbol a Aluche, y al no encontrar el campo y estar una hora dando vueltas como un idiota para ver si la suerte me hacía llegar, fuese a casa de Berlín para no encontrarla allí. De cómo desde casa de Berlín y con la cabeza caliente he ido a casa de Milio para pedirle asilo y me he quedado tirado en la calle.
Pero como aún tengo la vista nublada por mi mala memoria, por mi mala suerte y mi mala hostia, prefiero dejarlo ya. Y por supuesto, porque es mejor no llegar al punto en que preguntéis si también me olvido la novia en casa.
Con el lavavajillas, que cada uno que se monte la película que quiera.
Wednesday, January 11
Mi hermano E.
Tengo un hermano. Bueno, tengo tres y somos cuatro, pero dos de ellos ya no viven en casa de mis padres y no los cuento para el día a día.
El que queda en casa es un loco de la bici, que es un tipo de locura mucho más sana que el del tipo que acabo de encontrar buscando en Yahoo "galería mi perro se folló a mi hermana". -Ándate con ojo muchacho, que el perro es un animal de instintos y lo mismo le da a la carne que al pescado y te hace un apaño bueno.-
Volviendo a mi hermano, lo suyo con la bici viene de lejos. Lo mío también lo hacía hasta que él se cayó y estuvo a punto de partirse la mandíbula. Mi afición hizo fus cuando vi que por esa caída E. perdió un cacho de oreja y pasó un mes comiendo papillas con pajita.
Yo era de los de ciclismo de casquería, "Si me he dejado los riñones para subir, por mis huevos que bajo a toda pastilla", y acababa siempre por los suelos y con las sábanas pegadas al culo por las noches, con lo que escuece. Así fue cómo llegué a la conclusión de que yo siempre había sido muy bueno jugando a la pelota y que vendiendo la bici podría comprarme tres balones, una bolsa de kikos y unos flashes de cola.
A día de hoy, mi hermano, dos años y medio mayor que yo, está suscrito a dos revistas de bicis; sale a Marruecos, Pirineos y próximamente Rumanía a saciar su sed de caminos; renueva su macchina casi cada año; y me tiene el eMule colapsado bajando programitas de GPS, Mapas y rutas.
Y no era esto a lo que venía yo hoy por aquí, pero me he dado cuenta de que iba a contar una anécdota que me ha pasado con él y que al no conocerle no se iba a entender nada. Como siempre, vamos, pero en familia.
Otro día, quizás.
El que queda en casa es un loco de la bici, que es un tipo de locura mucho más sana que el del tipo que acabo de encontrar buscando en Yahoo "galería mi perro se folló a mi hermana". -Ándate con ojo muchacho, que el perro es un animal de instintos y lo mismo le da a la carne que al pescado y te hace un apaño bueno.-
Volviendo a mi hermano, lo suyo con la bici viene de lejos. Lo mío también lo hacía hasta que él se cayó y estuvo a punto de partirse la mandíbula. Mi afición hizo fus cuando vi que por esa caída E. perdió un cacho de oreja y pasó un mes comiendo papillas con pajita.
Yo era de los de ciclismo de casquería, "Si me he dejado los riñones para subir, por mis huevos que bajo a toda pastilla", y acababa siempre por los suelos y con las sábanas pegadas al culo por las noches, con lo que escuece. Así fue cómo llegué a la conclusión de que yo siempre había sido muy bueno jugando a la pelota y que vendiendo la bici podría comprarme tres balones, una bolsa de kikos y unos flashes de cola.
A día de hoy, mi hermano, dos años y medio mayor que yo, está suscrito a dos revistas de bicis; sale a Marruecos, Pirineos y próximamente Rumanía a saciar su sed de caminos; renueva su macchina casi cada año; y me tiene el eMule colapsado bajando programitas de GPS, Mapas y rutas.
Y no era esto a lo que venía yo hoy por aquí, pero me he dado cuenta de que iba a contar una anécdota que me ha pasado con él y que al no conocerle no se iba a entender nada. Como siempre, vamos, pero en familia.
Otro día, quizás.
Tuesday, January 10
Equívocos y equívocas
La noche está llena de equívocos y de gente equivocada. Por ejemplo, ahí va uno que liga con una chica mona, se enrolla con ella, se pegan la paliza y llega el momento de la despedida.
"¿Me das tu teléfono para quedar otra vez?" - Que no hombre, que no, que eso no va así. Que si quisiese quedar otra vez ya te lo habría dado ella.- "Sí, sí, claro. Apunta: 62X XXX XXX" -Pero bueno, ¿y tú qué estás haciendo? Si no quieres volver a verle porque te ha pegado un polvo lamentable no le des un número falso, joder.-
Lo dicho, equívocos y gente equivocada. Luego viene el mozo que se emperra y los inocentes que acaban pagándolo.
"Mira, mira, me han enviado un SMS de amor", me escribe Berlín tan campante.
"¿A ver qué dice? [...] Mmm, reconozco que es más sutil que eso de "Te voy a dar con todo lo gordo" o "Tenemos que montar un trío" que te estuvieron enviando un tiempo, pero ¿qué significado tiene: "si cada vez que pensara en ti una estrella se apagara no hubiera que brillara te amo"?
Entiéndeme, que no me parece mal que salgas a ligar por ahí, pero que des tu teléfono a cursis agramáticos es cruzar el límite de la fidelidad y del buen gusto. Y no me vengas con eso de que yo no soy romántico."
"Bueno, la verdad es que así, sin tildes, sin puntos, sin comas, y con palabras desaparecidas, yo también lo he tenido que leer un par de veces para entender algo. ¿Y si lo ordenamos de otra manera? Mira, ¿qué te parece "Si cada vez que no hubiera una estrella que brillara en ti pensara te amo se apagara".
"No, no, no. Mira esto, "Pensara que no te amo si se apagara en ti una estrella que hubiera cada vez brillara".
"Ayyyyyy, qué bonito!!!! Bueno, te dejo. Me voy corriendo a comprar orejas de ratón a Caramelos Paco !!! Adióssssss".
"¿Me das tu teléfono para quedar otra vez?" - Que no hombre, que no, que eso no va así. Que si quisiese quedar otra vez ya te lo habría dado ella.- "Sí, sí, claro. Apunta: 62X XXX XXX" -Pero bueno, ¿y tú qué estás haciendo? Si no quieres volver a verle porque te ha pegado un polvo lamentable no le des un número falso, joder.-
Lo dicho, equívocos y gente equivocada. Luego viene el mozo que se emperra y los inocentes que acaban pagándolo.
"Mira, mira, me han enviado un SMS de amor", me escribe Berlín tan campante.
"¿A ver qué dice? [...] Mmm, reconozco que es más sutil que eso de "Te voy a dar con todo lo gordo" o "Tenemos que montar un trío" que te estuvieron enviando un tiempo, pero ¿qué significado tiene: "si cada vez que pensara en ti una estrella se apagara no hubiera que brillara te amo"?
Entiéndeme, que no me parece mal que salgas a ligar por ahí, pero que des tu teléfono a cursis agramáticos es cruzar el límite de la fidelidad y del buen gusto. Y no me vengas con eso de que yo no soy romántico."
"Bueno, la verdad es que así, sin tildes, sin puntos, sin comas, y con palabras desaparecidas, yo también lo he tenido que leer un par de veces para entender algo. ¿Y si lo ordenamos de otra manera? Mira, ¿qué te parece "Si cada vez que no hubiera una estrella que brillara en ti pensara te amo se apagara".
"No, no, no. Mira esto, "Pensara que no te amo si se apagara en ti una estrella que hubiera cada vez brillara".
"Ayyyyyy, qué bonito!!!! Bueno, te dejo. Me voy corriendo a comprar orejas de ratón a Caramelos Paco !!! Adióssssss".
Sunday, January 8
It's not unsual
Me duele la garganta.
Tengo un caparazón de roscón con nata sobre lo que un tiempo fueron mis abdominales. Bueno de roscón y de lo que para muchos viene a ser "esa porquería que se pone encima del bollo", la fruta escarchada. ¿Que de qué está hecho? No lo sé, pero a mí me gusta y me como la que dejan los demás, igual que hago con los bordes de las pizzas.
Se acaban los roscones, se acaban los Reyes y llegan las rebajas. No quería yo hablar de las rebajas, pero es que esta mañana me he acercado a ver a mi amiga que trabaja en Zara para ver qué tal le iba, y me ha dicho que si podía llamar al 112. Bueno, no tanto, pero sí me ha tenido que dejar porque había dos mujeres que estaban a punto de arrancarse los pelos de las cabezas por una blusa. Bueno, no tanto, pero... ¡Bah, es igual!
Paso de las rebajas, de sus colas de 40 minutos para pasar por caja y de sus chollomierdas. Que no digo que no haya algo interesante en las tiendas, pero a mí no me merece la pena estar haciendo el idiota en fila como tampoco me merece hacerlo para entrar en un pub.
Así, desrebajado y con la faja de roscón, he ido esta tarde a una fiesta en casa de un amigo. Nos hemos juntado, hemos calentado las voces con unos licores y nos hemos puesto a cantar al karaoke de la Play, que no sabía yo que eso era tan así.
A pesar de que el juego éste de la Play trae en su mayoría unos españolismos que odio, he logrado rescatar un clásico de ayer y hoy, he agarrado el micro azul, le he pasado a Milio el rojo, y nos hemos puesto a cantar y bailar con una coreografía carltoniana de la que lamentablemente hay pruebas:
"Uno
Uno, dos, tres
It’s not unusual to be loved by anyone
It’s not unusual to have fun with anyone
[...]
Uooh-oh-oh-oh-oh
UoouOoooh
Uoooh"
¿Cruzo la pasarela?
Tengo un caparazón de roscón con nata sobre lo que un tiempo fueron mis abdominales. Bueno de roscón y de lo que para muchos viene a ser "esa porquería que se pone encima del bollo", la fruta escarchada. ¿Que de qué está hecho? No lo sé, pero a mí me gusta y me como la que dejan los demás, igual que hago con los bordes de las pizzas.
Se acaban los roscones, se acaban los Reyes y llegan las rebajas. No quería yo hablar de las rebajas, pero es que esta mañana me he acercado a ver a mi amiga que trabaja en Zara para ver qué tal le iba, y me ha dicho que si podía llamar al 112. Bueno, no tanto, pero sí me ha tenido que dejar porque había dos mujeres que estaban a punto de arrancarse los pelos de las cabezas por una blusa. Bueno, no tanto, pero... ¡Bah, es igual!
Paso de las rebajas, de sus colas de 40 minutos para pasar por caja y de sus chollomierdas. Que no digo que no haya algo interesante en las tiendas, pero a mí no me merece la pena estar haciendo el idiota en fila como tampoco me merece hacerlo para entrar en un pub.
Así, desrebajado y con la faja de roscón, he ido esta tarde a una fiesta en casa de un amigo. Nos hemos juntado, hemos calentado las voces con unos licores y nos hemos puesto a cantar al karaoke de la Play, que no sabía yo que eso era tan así.
A pesar de que el juego éste de la Play trae en su mayoría unos españolismos que odio, he logrado rescatar un clásico de ayer y hoy, he agarrado el micro azul, le he pasado a Milio el rojo, y nos hemos puesto a cantar y bailar con una coreografía carltoniana de la que lamentablemente hay pruebas:
"Uno
Uno, dos, tres
It’s not unusual to be loved by anyone
It’s not unusual to have fun with anyone
[...]
Uooh-oh-oh-oh-oh
UoouOoooh
Uoooh"
¿Cruzo la pasarela?
Thursday, January 5
Se nos va la Patri
Buf, qué resaca más mala llevo hoy puesta. Palpitaciones lentas y fuertes que me dejan casi sin aliento, ojos duros y juraría que en fase de crecimiento, y pelo con tendencia antinatural a alborotarse.
Esto último traía ayer por la noche un poco loco a Dwalks. Tanto que durante los primeros quince segundos en que nos vimos no apartó su vista de mi cabeza, y luego, intermitentemente levantaba los ojos para volver a mirarme y ladeaba la cabeza hasta que le dije que me estaba poniendo nervioso. "¡Jué chaval! Si te queda guay pero entiéndeme, con tu pelo para conseguir ese peinado de moderno de mierda has tenido que gastar gomina suficiente para detener el movimiento de la Tierra, ¿no?" En fin.
Siempre he renegado un poco de las fiestas sorpresa porque creo que no es necesario hacerle creer a alguien que va a pasar la noche teniendo que buscar las parejas de los calcetines que se han perdido en la lavadora a lo largo de tres generaciones para que luego se encuentre con sus amigos recibiéndole con globos, aplausos, y alaridos.
Sin embargo ayer cambié un poco de opinión porque fue justamente lo que le hicimos a una compañera de trabajo que transita hacia una vida mejor, y con sólo ver la cara que se le puso y el abanico de colores por el que pasó, decidí que de mayor yo no quiero otra cosa que morir delante de mis amigos mientras sujetan una tarta de cumpleaños y le dicen a la striper que por favor los calzoncillos me los deje puestos.
Cenamos en un restaurante de Malasaña que lleva el grupo del Bazaar, Baltazar, etc., etc. Esta gente que franquiciando parecen los de McDonalds. Allí Dwalks y yo hicimos nuestro numerito "que salgo del armario-que me quedo dentro-que me pillo los dedos haciendo el idiota con la puerta". Por lo que vi ayer, cada vez hace más gracia y con un par de miraditas tiernas, y unos pestañeos nos metemos al público en el bolsillo.
Después de la cena fuimos al Penta, templo de La Movida madrileña y que está tan acabado como ésta. Ahora lo transgresor es escuchar la Cope y allí pinchan lo de siempre. Tomamos un par de copas, le deseamos lo mejor a Patricia porque se lo merece, y nos cogimos un taxi para casa.
Esta mañana me ha costado madrugar, y aunque para despedirme de mi compañera me había aprendido algo muy triste y que me hiciese llorar, al final con todo el sueño y la resaca se me ha olvidado la letra de la canción de Marco.
Me queda el consuelo de saber que los Reyes Magos se enteran de todo, no tendrán dudas de que yo tenía la mejor de las intenciones y me dejarán un montón de regalos esta noche.
Suerte también a los que habéis sido malos.
Esto último traía ayer por la noche un poco loco a Dwalks. Tanto que durante los primeros quince segundos en que nos vimos no apartó su vista de mi cabeza, y luego, intermitentemente levantaba los ojos para volver a mirarme y ladeaba la cabeza hasta que le dije que me estaba poniendo nervioso. "¡Jué chaval! Si te queda guay pero entiéndeme, con tu pelo para conseguir ese peinado de moderno de mierda has tenido que gastar gomina suficiente para detener el movimiento de la Tierra, ¿no?" En fin.
Siempre he renegado un poco de las fiestas sorpresa porque creo que no es necesario hacerle creer a alguien que va a pasar la noche teniendo que buscar las parejas de los calcetines que se han perdido en la lavadora a lo largo de tres generaciones para que luego se encuentre con sus amigos recibiéndole con globos, aplausos, y alaridos.
Sin embargo ayer cambié un poco de opinión porque fue justamente lo que le hicimos a una compañera de trabajo que transita hacia una vida mejor, y con sólo ver la cara que se le puso y el abanico de colores por el que pasó, decidí que de mayor yo no quiero otra cosa que morir delante de mis amigos mientras sujetan una tarta de cumpleaños y le dicen a la striper que por favor los calzoncillos me los deje puestos.
Cenamos en un restaurante de Malasaña que lleva el grupo del Bazaar, Baltazar, etc., etc. Esta gente que franquiciando parecen los de McDonalds. Allí Dwalks y yo hicimos nuestro numerito "que salgo del armario-que me quedo dentro-que me pillo los dedos haciendo el idiota con la puerta". Por lo que vi ayer, cada vez hace más gracia y con un par de miraditas tiernas, y unos pestañeos nos metemos al público en el bolsillo.
Después de la cena fuimos al Penta, templo de La Movida madrileña y que está tan acabado como ésta. Ahora lo transgresor es escuchar la Cope y allí pinchan lo de siempre. Tomamos un par de copas, le deseamos lo mejor a Patricia porque se lo merece, y nos cogimos un taxi para casa.
Esta mañana me ha costado madrugar, y aunque para despedirme de mi compañera me había aprendido algo muy triste y que me hiciese llorar, al final con todo el sueño y la resaca se me ha olvidado la letra de la canción de Marco.
Me queda el consuelo de saber que los Reyes Magos se enteran de todo, no tendrán dudas de que yo tenía la mejor de las intenciones y me dejarán un montón de regalos esta noche.
Suerte también a los que habéis sido malos.
Tuesday, January 3
Clinc, clinc. Ya está puesto el contador a cero. O no.
[Flashback - Imágenes en blanco y negro]
Hace más de dos años celebraba la boda de mi mejor amigo. El primero de todos los que se han ido casando estos años y que han sacudido, uno tras otro, puñetazos en mi confianza de tener capacidad para seguir la corriente.
Uno se pone guapo para estas ocasiones. Saca del armario el traje de los domingos, lo cepilla un poquito, elige una camisa bonita, una corbata a juego, unos zapatos que brillen y se pone unos gemelos. Sí, unos gemelos, ¿qué pasa?
Coges el coche, vas donde se celebran la ceremonia y el banquete, brindas por los novios. Brindas por los padrinos. Porque se besen unos a otros. Por que lo hagan con lengua. Bailas la conga, Paquito el Chocolatero, Follow the Leader y brindas por ello. Todo muy normalizado, todo muy de boda.
Luego, menos generalizable, es que cojo el coche y me para la guardia civil. "Buenas noches, agente". Soplo. 0,6. "Aparque usted el coche ahí". Aparco, apago el motor y bajo del coche. Vuelvo a entrar. Apago las luces y bajo. Me asomo a la furgoneta. Soplo. 0,6. Doy muy educadamente el coñazo al guardia. Soplo. 0,56. El guardia muy educadamente me multa con 600 euros, me quita el carnet 1 mes y me hace el favor de mi vida.
[Fundido en negro - Imágenes en color y voz en off]
Ya han pasado más de 2 años desde que me multaron, con lo que una nueva infracción de estas no tendría el agravante de ser reiterada.
Sin embargo, a día de hoy, tengo la absoluta certeza de que eso no volverá a ocurrir. Primero porque la sensación de vergüenza que pasé hizo que, cogiese o no el coche, no bebiese ni una cerveza los dos primeros meses; que el primer año no probara una gota de alcohol si sabía que iba a conducir en las cuatro horas siguientes; y finalmente, que haya descubierto que la cerveza sin alcohol funciona.
Desgraciadamente, con la lección aprendida, la vida se encargó de confirmarme que conducir habiendo tomado un par de copas es una de las mayores gilipolleces que pueden hacerse.
Esta nochevieja saqué el coche, y antes de que diesen las 2 de la mañana ya había visto 4 accidentes.
Conducir borracho ni es gracioso ni es una prueba de habilidad. ¿A alguien se le escapa que hay maneras mejores de pasar una noche que, en el mejor de los casos, estar esperando una grúa?
Hace más de dos años celebraba la boda de mi mejor amigo. El primero de todos los que se han ido casando estos años y que han sacudido, uno tras otro, puñetazos en mi confianza de tener capacidad para seguir la corriente.
Uno se pone guapo para estas ocasiones. Saca del armario el traje de los domingos, lo cepilla un poquito, elige una camisa bonita, una corbata a juego, unos zapatos que brillen y se pone unos gemelos. Sí, unos gemelos, ¿qué pasa?
Coges el coche, vas donde se celebran la ceremonia y el banquete, brindas por los novios. Brindas por los padrinos. Porque se besen unos a otros. Por que lo hagan con lengua. Bailas la conga, Paquito el Chocolatero, Follow the Leader y brindas por ello. Todo muy normalizado, todo muy de boda.
Luego, menos generalizable, es que cojo el coche y me para la guardia civil. "Buenas noches, agente". Soplo. 0,6. "Aparque usted el coche ahí". Aparco, apago el motor y bajo del coche. Vuelvo a entrar. Apago las luces y bajo. Me asomo a la furgoneta. Soplo. 0,6. Doy muy educadamente el coñazo al guardia. Soplo. 0,56. El guardia muy educadamente me multa con 600 euros, me quita el carnet 1 mes y me hace el favor de mi vida.
[Fundido en negro - Imágenes en color y voz en off]
Ya han pasado más de 2 años desde que me multaron, con lo que una nueva infracción de estas no tendría el agravante de ser reiterada.
Sin embargo, a día de hoy, tengo la absoluta certeza de que eso no volverá a ocurrir. Primero porque la sensación de vergüenza que pasé hizo que, cogiese o no el coche, no bebiese ni una cerveza los dos primeros meses; que el primer año no probara una gota de alcohol si sabía que iba a conducir en las cuatro horas siguientes; y finalmente, que haya descubierto que la cerveza sin alcohol funciona.
Desgraciadamente, con la lección aprendida, la vida se encargó de confirmarme que conducir habiendo tomado un par de copas es una de las mayores gilipolleces que pueden hacerse.
Esta nochevieja saqué el coche, y antes de que diesen las 2 de la mañana ya había visto 4 accidentes.
Conducir borracho ni es gracioso ni es una prueba de habilidad. ¿A alguien se le escapa que hay maneras mejores de pasar una noche que, en el mejor de los casos, estar esperando una grúa?
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