Thursday, January 4

los reyes son los padres

Llevo tres días buscando regalos y no puedo más. La culpa es mía por no haberlos comprado antes, lo sé, pero como esto de dejar las cosas para última hora es algo que está en el material genético del cromosoma Y, no me queda sino asumir que siempre andaré jodido por plazos de entrega, fechas de vencimiento y camisetas de tirantes.

El año pasado regalé a mi hermana el libro “Loca por las compras” de Sophie Kinsella y es a gente como la protagonista a la que me gustaría poner en fila para darle capones. Si ya colgué, por absurda, una foto de una cola de 20 metros mayoritariamente orientales en el exterior de la tienda que Louis Vuitton tiene en los Campos Elíseos, cuánta más hilaridad me provoca una cola de 7 tíos en una tienda de Malasaña que vende camisetas estampadas. Que vale que son originales, pero coño, ¿qué somos, hombres o comadrejas?

Del espíritu consumista de la Navidad prefiero no hablar porque soy tan cínico que solo me sienta mal si no soy yo quien recibe los regalos. Pero, haciendo honor a la educación que me han dado mis padres, he de decir que la auténtica navidad es esa en la que uno quiere mucho al vecino y le da los buenos días en lugar de limpiarse los pies en su felpudo cuando sube con los zapatos llenos de barro.

Después del maratón de compras que estoy haciendo, únicamente he conseguido traer a casa una miserable bandeja de plástico y cuatro platos de picnic que me han costado 50 euros. He tenido que tirar unos zapatos a la basura, he dejado de ir a rehabilitación y no he podido continuar con el gimnasio. Consecuentemente he ido acumulando estrés, ira y dolor de muelas de tanto apretar las mandíbulas.

Esta mañana, Elliot me ha preguntado qué me pasaba que estaba tan cascarrabias y me ha sorprendido porque no es que yo esté cascarrabias, es que yo toda la vida he tenido 85 años. Llevo dentro un señor mayor ultracatólico que tiene unas vecinas lesbianas que adornan con toda clase de gritos sus performances sexuales y que le roban el periódico del buzón. Si no hago deporte para dar escape a mi mala hostia, recurro a las compras (ver serie comprómata en Silent Shouts). Y si no me dejan comprar, solo me queda matar gente.

Afortunadamente para todos ayer hice borrón y cuenta nueva gastándome 80 euros en un jersey, y porque Dwalks no me dejó que me gastase 120 en otro, que sino hoy habría permitido hasta que me cogiesen la grapadora sin pedírmela.

8 comments:

Anonymous said...

Es lo bueno que tiene mi familia. Como su reunificación para reyes es chunga (por no decir imposible), adelantamos los regalos al día que estemos todos...

Evitas agobios, que estoy de la Gran Via hasta las mismísimas....

Anonymous said...

Por fin encuentro un relato que se ciñe a la verdad de lo que realmente son las navidades. Sostenerle la puerta del portal y cederle el paso al vecino, para, tan sólo 15 días más tarde, volver a soltársela en las narices (durante el resto del año) pasado reyes. Me ha gustado, W (últimamente me gusta todo lo que escribes, eres un mierda seca).

A ti te pasa con el señor de 85 años como a mí con el top model (masculino) que llevo dentro. Mi físico está equivocado, no cuadra con quien yo soy realmente.

Abrazos!!

P.S.- El Kappa reabre hoy 5 de enero... aunque no sé hasta cuándo. Cuando quieras, 2nd try...

Anonymous said...

bueno, y a mi que me has comprado?

ah, y feliz año nuevo, bla, bla, bla...

Anonymous said...

¿¿¿Pero y lo que me ha gustado el jersey??? Gracias, eres un sol, y mi mejor amigo (de hoy), y guapo, y alto, y... de todo lo bueno...

Dwalks, cabrón, sabías que yo quería el de 120€, ¿eh?

Anonymous said...

Totalmente de acuerdo con el señor de 85 años. Asi me siento... no lo habría podido explicar mejor.

would said...

M. ¿y qué os dáis los regalos, por Semana Santa?

Iván, esas cosas tan bonicas que me dices hacen que me sonroje. Eres todo un paladín de la causa del andamio, eso sí, que encierra a un top model.

Nanyu, tú no has sido bueno ni obediente, así que olvídate de los regalos.

Troy, pensaba que preferirías los pantalones de 220 EUR, pero bueno, me alegro de que te gustase la sorpresa.

Tipo raro, tu cara me suena. ¿No nos hemos visto antes jugando al dominó en el centro para mayores?

Anonymous said...

discrepo.

Troy said...

Como Nanyu no ha sido bueno ni obediente y no le has comprado nada... puedo meter en su contigente los/mis pantalones de 257€? (Es que me quedarían genial con el jersey!)