Monday, December 27

agujetas


Ich, auch, mmph. Tengo pinchazos en las tetas.

Hacía mucho que no entrenaba en serio en el gimnasio, más de dos meses, y este domingo se me metió entre frontal y occipital que ya era hora de romper con la rutina de flojera y desidia en la que había entrado. Los músculos a un 50% de la consistencia y volumen normales no ayudan para nada a una autoestima que en Navidades sufre directos en el estómago en forma de cordero, polvorones, y marisco. Así que me calcé mis Adidas, mi chándal ’04 y mis guantes Reebok (perfectos para poder tener las manos como los escultores noruegos), y me fui al gimnasio a entrenar.

No encontré entrenando a ninguno de los habituales, un domingo a las 12:00 es difícil encontrar en el gimnasio a nadie que no sea un enfermo (debo pensar esto dos veces), así que pude hacer los 5 ejercicios de pecho rápidamente (press y poleas en plan estrella). Sabía que me darían agujetas, pero me daba igual porque... siempre que me permitan seguir moviéndome, ¡me gustan!

Para empezar, quiero desmentir que lo que se decía antes de que el ácido láctico que se libera durante el ejercicio se cristaliza y pincha los músculos, sea cierto. El ácido láctico no cristaliza ni a temperatura corporal ni a las que ayer nos permitieron ver nevar en Madrid.

Realmente, las agujetas provienen de micro-roturas fibrilares que se producen por un sobreesfuerzo muscular, como abrir un bote de mermelada Hero, y vienen acompañadas de una inflamación en el músculo afectado (no confundir esta inflamación con la tonificación muscular), y el vertido del contenido celular al exterior, incluidos los irritantes y dolorosos iones de calcio y de potasio que son el origen de los pinchazos.

Lo positivo de las agujetas es que forman parte de un proceso de selección de las mejores fibras musculares, en el que se eliminan las fibras débiles y atrofiadas, y las que consiguen aguantar se vuelven más fuertes. Lazies out!

Por cierto, para los que quieren comenzar el año dándole forma a su cuerpo y quemando los roscones y chocolates tomados en estas fiestas, las agujetas se pueden prevenir con vitaminas anti-oxidantes (C, E, y Beta-Carotenos) que podéis encontrar en verduras, aceite de oliva, zanahorias y cítricos.

Y si esto ya llega tarde, y alguien tiene agujetas y se quiere deshacer de ellas, lo mejor es el frío y repetir SUAVEMENTE los ejercicios que se las provocaron. Evitar la ingesta masiva de bicarbonato o agua con azúcar, porque, aparte de que estés más hidratado, y esto no significa una piel más tersa, sirven para poco más que llegar a provocarte náuseas, vómitos o incluso diarrea.

... Estoy muy mal, ¿verdad?

Tuesday, December 14

hola, soy tu menstruación

Ayer pasando por delante de la tele recibí un flashazo bastante..., mmm, bastante,.... dantesco. Pero dantesco de Leonardo Dantés.

Una señora vestida toda de rojo, con el estilismo de una azafata de vuelo con gorrito y todo, se presentaba a una niña pecosa como su sonriente menstruación. No vi más, pero recordé que ya habían pasado un anuncio de la misma marca con la misma idea (no quememos las ideas, por favor), y la niña acababa destruyendo tan molesta presencia con una compresa, creo.

Ojalá todas las molestias se pudiesen destruir así, yo le correría a mi jefe a golpe de extrafina por el pasillo, y luego usaría una superabsorbente para que se tragase la montaña de papeles de encima de mi mesa, que creo que se mueve, y a veces incluso me habla. Es como la montaña de basura de los Fraggel, pero sin los Fraggle, cumpliendo al 100% el concepto de montaña y el de basura, mientras que yo me veo más como un curry, mis construcciones son devoradas por tíos más grandotes que yo.

Como a la menstruación del anuncio veo acercarse a mi jefe: “Quiero el presupuesto, el informe de los expedientes, el balance económico y los proyectos de la documentación para el miércoles que viene”. “Sí, sí, y yo quiero combo”. ¿No te jode? ¡Casi nada lo del ojo y lo llevaba en la mano!

Friday, December 10

10 clásicos navideños

1. El anuncio de Freixenet. Las alegres burbujitas y el niño con esquijama de otros años han sido sustituidas por un tío con una sonrisa que lo mismo serviría para anunciar dentífricos que para disimular el esfuerzo para evitar que se le escape un gas.

2. El turrón. Lobos sin Caperucitas y familiares exiliados nos llenas las casas en estas fechas. Por no hablar de las monjas inventoras del turrón de arroz con leche. Unas auténticas Arzak del ladrillo hipercalórico.

3. Atascos en Preciados. En estas fechas se celebra en esta comercial calle de Madrid el casting para la nueva edición de Operación Triunfo y de los extras para las hordas de orcos del Señor de los Anillos. Yo desde luego, no me pierdo esta oportunidad. ¿Alguien quiere, por favor, llamar a los agentes de movilidad?

4. El Mensaje del Rey. Un borbónico repaso a lo que ha sido este año que invade todas las cadenas de televisión generalista a la misma hora. Una pena que no sea después de comer, ahora que no hay ciclismo, ayudaría a conciliar el sueño.

5. La lista de regalos a los Reyes. Muñecas con aparato digestivo e intestinal y coches con su completo taller mecánico, se resisten a la invasión troyana de lo japonés, envasada en violentos videojuegos (a favor) y muñecos de estética más que discutible y capacidades hawkianas.

6. La película de Disney. Este año se ha adelantado un poco, pero seguro que Los Increíbles serán una ayuda a los padres para que endorfinen a los niños en estas fechas.

7. Los especiales de fin de año. Recientemente he recibido un mensaje: “Este año, cuando Ramón García diga a todos los españoles ¡Feliz 2005!, habremos de contestar al unísono: ¡Por el culo te la hinco! Teniendo en cuenta que esta oportunidad no reaparecerá hasta 2025, deberíamos esforzarnos por hacerlo bien”. Nos tragaremos de nuevo a Cruz y Raya, las canciones de Francisco, Julio Iglesias y Juan Pardo (“Caballo blanco” seguramente), y los potajes que montan con actuaciones del año terminado.

8. El sorteo de lotería. Normalmente la ilusión termina a las 12 de la mañana, momento en el que nos volvemos a cagar en el calvo que siempre sopla, pero nunca nos trae la suerte a nosotros. Aunque siempre queda interés por ver cantar a los niños y el disfraz que se ha puesto el excéntrico de todos los años, el Manolito el del Bombo de los sorteos de Navidad.

9. Las cenas de Navidad. La ocasión para reunirse entre amigos del: trabajo-gimnasio-fútbol-la sierra-universidad-familia. Dios me ha permitido pasar todos estos años sin un ataque de gota (la carne y el marisco son jodidos) y le doy gracias por ello. Confío en que un año más me permita castigarme durante 20 días de recebo sin que me queden más secuelas que unos centímetros en el perímetro pancil.

10. Los propósitos para el año nuevo. En 2005 me voy a apuntar al gimnasio, voy a dejar de fumar, voy a leer más, voy a hacer más caso a la familia y toda esa mierda que lo único que hace es que se multipliquen las ventas de los libros de autoayuda (se merecen un post para ellos solos) y que no haya quien entre en mi gimnasio durante un mes por que la gente que sale de comprar en Preciados va a entrenar allí.

Por cierto, hablando de dejar de fumar: incalificable el cartel de 3x5 metros que hay en el suelo de la estación de Gregorio Marañón recordando la prohibición. Acorde con las señales de 40 cm de diámetro que hay en las entradas de la estación de Alonso Martínez.

Se me ha acabado la lista y no he puesto los villancicos. ¿Os siguen llamando los niños a la puerta de casa para daros el coñazo y pediros dinero? A mí sí.

Thursday, December 9

la navidad


A la artista austriaca Eva Lootz le parece que ESTO es la Navidad y nos lo quiere contagiar a los madrileños. Foto real.

"Situada frente a la Biblioteca Nacional, la obra toma como argumento el inmenso poder evocador de la palabra.

La instalación ocupa todo el ancho de la calzada y está concebida como un poema léxico que se lee en ambos sentidos de la circulación. La iluminación se percibe como dos lentas olas de luz que recorren el paseo de Cibeles a Colón y de Colón a Cibeles buscando el efecto de "una mies acariciada por el viento".

Las palabras, leídas una tras otra, juegan con el ritmo y la aliteración. Son palabras de uso cotidiano, que evocan sensaciones, objetos, acciones o sentimientos atemporales, que al leerse en el espacio público, en un orden aleatorio, sugieren a cada ciudadano significados diferentes".

¿Sin palabras? No, la mierda se vende con una maravillosa campaña de marketing. ¿Alguien se había percatado de que mi blog está escrito para evocar el mecer de las olas en el Pacífico tras una severa tormenta? Fijaos, fijaos bien.

Thursday, December 2

fotobloggeando

Gracias a Dwalks, ahora puedo presentaros a mi amigo Iki.



Su cumpleaños fue el pasado día 30, pero no pude felicitarle... así que espero que no me lo tenga en cuenta y me deje darle un "abrazo" cuando le vea.

PD: Esto son promesas cumplidas Kurt. (Último párrafo).

comprómata

Tras unos días en el extranjero, ayer volví con renovados bríos... que me duraron justo lo que tardé en llegar a la oficina en metro desde el aeropuerto. El teléfono me estaba esperando impaciente como yo mi primer polvo. Riiing, riiiing. ¡Su madre! Ya no respetan ni el jet-lag.

El caso es que he estado unos días en la pérfida Albión, discutiendo con los bárbaros por qué nos hundieron nuestros barcos, por qué conducen por la izquierda y qué hacen con sus vidas cuando a las 16:30 ya es completamente de noche.

Respuesta 1: hundieron nuestros barcos porque llevaban bandera española y no les éramos simpáticos. Nota: Nelson debía ser familia de Ibarretxe o Rovira. Un punto para John.

Respuesta 2: ¿Por qué vosotros conducís por la derecha? Nota 2: John debía tener ascendencia gallega. Otro punto para John.

Respuesta 3: ¡TENER VIDA! Nota 3: Esto es envidiable para gente que sale de trabajar en España a las 20:30, también de noche. Un último punto para John y con esto hacen tres. Me retiro.

Tras pasar dos relajados días en una casita Rural de Oxfordshire, nombrada “Inn of the Year 1998" por Les Routiers (no, estos no son los que inventan instrumentos musicales), volví a Oxford a dar un paseo....Y PUM, la primera en la frente. Nada más llegar me encuentro con un señor BORDERS (versión Brit x4 de la sección de libros de la FNAC), y el resultado es, tal y como ocurrió con mi visita a la Puma Store de Munich, el esperado:


- Koji Suzuki “The Ring” (regalo)
- Douglas Coupland “Microserfs” (regalo)
- George Orwell “Nineteen eightyfour” (regalo)
- Chuck Palaniuk “Fight Club”
- Paul Auster “The New York Trilogy”
- Martin Amis “Yellow Dog”

Todos metiditos en una bolsa, junto a “Catch 22” de Joseph Heller, a la espera de que termine mi lectura simultánea de “Hey Nostradamus!” y “Vernon God Little” . Curiosamente los dos comienzan con matanzas en un instituto. Está claro que estos americanos deberían ver más pelis de Woody Allen.

Completo fracaso de mi más deseada que creíble recuperación. Y ahora se avecinan tiempos aún más difíciles..... ¡las Navidades! Pero ya habrá tiempo de hablar de esto.