Thursday, January 20

pelos



Pensar que solo hay dos maneras de llevar el pelo, bien y mal, es un error tan grande como pensar que llevar el pelo sucio, siempre es llevarlo mal.

Axioma: Hay cuatro maneras de tener los pelos que resultan de combinar las dos primeras (bien y mal) con otras dos (limpio y sucio).

La mayoría de la gente lleva el pelo como quiere y dentro de los estándares de una tolerancia social. Largo, corto, con raya, de punta, en capas...

La normalidad dice que si tienes el pelo liso, te lo dejas un poquito largo porque queda chulo; si tienes el pelo muy rizado lo llevas cortito porque no te queda más remedio; y si no te queda pelo, el último remedio desaparece con la última preocupación estilística.

Puede darte igual que la naturaleza del cabello no te permita dejártelo largo. Ahí tenemos el exitoso ejemplo de Michael Jackson a los 8 años, que se volvió a poner de moda con Brasil en el Mundial 82, el de Naranjito.

Hoy, si tienes más rizos que la duquesa de Alba y te gustas con pelo largo, pues te cuelgas unas medallas grandotas por encima de una camiseta de los New York Yankees y te enfundas unos pantalones bien bien anchos, para hacerte pasar por un rival de Snoop Dogg. Y si con esos pelos quieres vestir normal, no te extrañe que te confundan con el cantante de M-Clan o de los Mojinos.

Cuando la frente comienza a brillar por su presencia, puedes dejar que el pelo de una de las patillas te cuelgue hasta el hombro del mismo lado, no más, y con un cepillo de esqueleto te lo repartes sobre la calva, emulando al gran Oneto.

Si va uno a optar por esta elección, debe ser consciente de que deberá pasar por la fase "Patillas Chiquito".

Si eres amante de la laca y del pelo cardado, te puedes plantar un par de horas frente al espejo dotando a tu cabeza de un volumen imposible. Imprescindible en el kit: botes de laca, cepillo duro, y una foto de Collin Farrell en el infame papel del Alejandro Magno ideado por el desgraciado de Oliver Stone.

Pero volviendo a las combinaciones y para terminar, las rastas son el paradigma de pelo sucio pero bien. Me encantan, me ponen. ¿Las llevaría? Nunca. Pero...

Monday, January 17

el gran circo mundial

Llevo unas cuantas noches en las que volviendo del fútbol por la M-30, veo luces en la plaza de toros de las Ventas que han hecho que me pregunte qué se estaría celebrando.

Descartadas las corridas taurinas nocturnas (las no taurinas dudo que merezcan tal espectáculo luminoso a menos que el “diestro” sea Nacho Vidal), o un concierto de Bisbal (fuera de la temporada veraniega Madrid suele ser territorio seguro y libre de torturas musicales), supuse que no podía ser otra cosa que el cíclico e inagotable Gran Circo Mundial.

El concepto circo clásico es algo eterno, por mucho que en el Circo del Sol se empeñen en lo contrario: Cuando parecía que las focas se habían comido todas las sardinas, que los leones habían triturado todas las sillas de madera, que los cocodrilos habían cascado como nueces las cabezas de todos los valientes domadores, que todos los elefantes habían huido en estampida atravesando las gradas medio vacías, que el último trapecista se había dado cuenta de que si hubiese puesto red aún podría andar, y que los clowns habían agotado el stock de maquillaje de Ámbar (antes Tamara), renacen con más fuerza que nunca con el híbrido más terrible, el animal más fiero y que se convertirá inevitablemente en el nuevo rey de la selva, el ser que ni la más torturada mente humana habría alcanzado siquiera a tener por pesadilla.

¡¡Señoras y señores!! ¡¡En la pista central!! (Movimiento de focos y redoble de tambores). ¡¡Adiestrado por el único discípulo de Ángel Cristo que continua entero!!....... (más tambores)........ ¡¡¡¡EL LIGRE!!!

Wednesday, January 5

ya vienen los reyes


Tres eran, tres, como las mellizas, los cerditos y los tenores. Un día dejaron sus astrolabios y se fueron a ver el nacimiento de Jesús, acontecimiento que seguimos celebrando hoy, y le llevaron regalos, acto que celebraremos mañana.

Es costumbre no muy reciente que se les pidan cosas, y que en la medida en que hayamos sido más o menos cabrones con el prójimo, nos satisfagan en proporción inversa. Por ejemplo: que te pides una peli de DVD para entretenerte un viernes por la noche y has sido muy bueno: pues dentro de tus zapatos encontrarás, sin ninguna duda, Gladiator: violencia, acción, intriga y casi sexo, todo en una cuidadísima presentación del monstruoso Ridley Scott.

Si has sido medio bueno, Woody Allen, o Tarantino serán tu premio: risas inteligentes envolviendo absurdos insustanciales.

Si no has ayudado a la abuelita a cruzar la calle, alguna peli de Hugh Grant te servirá para pasar el rato.

Si has pateado al perro del vecino, el catálogo de pelis serie B de los 80 será el consultado por los Reyes... y reza para que no te toque Robocop 5.

Pero si has sido un auténtico hijo puta, ten por seguro que te vas a joder tragándote Krampak de principio a fin.

En fin, que hay que tener cuidado con lo que se pide, más cuanto más hayas cabreado a los demás, no vaya a ser que un portátil, y lo que te traigan sea esto.

Monday, January 3

2005

Original título para el primer post de este año, ¿verdad? Supongo que los excesos de dulces, salados y licores varios típicos de estas fechas, están reblandeciéndome las neuronas y castrando mi imaginación.

Suponía que al comienzo del año de verso fácil, igual que en todos los anteriores, los buenos propósitos llevarían a la gente en manadas a los gimnasios, a las academias de idiomas y a las farmacias a por parches de nicotina. La primera sorpresa me la llevé el domingo en el gimnasio (los vicios es lo que tienen), cuando subo a la sala de musculación y la encuentro TOTALMENTE vacía. ¿Es que nadie tiene ganas de entrenar la mañana del domigo 2 de enero? ¿Es que nadie ha comido demasiado el 1, y bebido por dos el 31? Pues yo, que monjilmente me quedé en mi casa los dos días, allí estaba, con la misma ilusión con la que un niño se levanta la noche de Reyes, frotándome las manos y diciendo: "Hoy es el día de entrenar en triserie".

A los 5 minutos apareció mi dominguero y mastuercil colega ("cuanto menos entreno más brazo tengo", y la cabeza de sus biceps ya es como la de Jordi Estadella), y charlamos un rato, entre otras cosas, de nuestros deseos de comprarnos un iPod, con la única diferencia de que él ya tiene el de iPod photo de 60 Gb, el de 20 Gb, y ahora se quiere comprar el "mini", producto que me recomienda fervientemente "al ser el más apropiado para llevar al gimnasio, nuestro hábitat natural", y que yo no tengo más reproductor de MP3 que mi Palm, en la que apenas cabe un disco y medio.

Frustraciones varias para empezar el año aparte, solo quería desearos un feliz 2005 a todos los que hayáis podido caer por aquí en alguna ocasión, y que espero que os traiga mucha pasta y mucho sexo.

¡A disfrutarlo!