Thursday, December 23

2010 en fotos móviles

A finales de febrero me mudo a Colonia. Con sólo un fin de semana para encontrar apartamento y sin hablar alemán tuve bastante potra de encontrar uno bueno en el centro.
Durante un par de meses me dediqué a aprenderme de memoria el catálogo de IKEA y a llenar la casa con sus cosas. Ahora ya puedo hablar sueco: "Pax stolmen Birkeland malm", que significa Feliz Navidad.

Luego me dediqué a hacer fotos a las cosas que se suponía que debía saber pero que no entendía porque estaban en alemán.

Esto, por ejemplo, dice que los envases los retiran los martes. No es muy higiénico, pero así es como funciona, todo muy organizado. Este año ya me han mandado el calendario de recogidas de 2011 con las fechas de recogida y aclarándome lo que puedo tirar y lo que no.

También tengo un archivo Excel con la traducción de las instrucciones del detergente, el suavizante y de alguna comida congelada. Lo puedo enviar bajo petición, es súper útil y está muy currado.



Llega el verano, sale el sol y la gente toma los parques como si fueran madrileños en las praderas de San Isidro para las fiestas del patrón, pero en lugar de llevar rosquillas y tortilla de los tupper, se llevan parrillas para hacerse sus barbacoas.

Pensadlo: Barbacoas en el Retiro. Igual está ya inventado.


Me caso y me pego un fiestón. Momentazo.

Me voy de viaje a USA y me ponen una multa en San Francisco por aparcar el coche en una cuesta y dejar las ruedas giradas en el sentido contrario al que debía (wtf???). Nos damos un viaje en helicóptero por el Cañón del Colorado en el que sólo faltó que me dejaran pilotar a mí.
Vuelvo a trabajar después del viaje y me veo raro con la alianza, no estoy cómodo y juego con ella. Cuando estoy a punto de perderla, dejo de jugar y me como las uñas.






España campeona del mundial de fútbol. Por casualidad estoy en España para la final y aprovecho para dejarme llevar por mi lado forofo. Ver el fútbol anestesia mi mente, que entiendo que es lo que busca el que ve Matrimoniadas. Entro en coma cerebral por 90 minutos y eso da gustirrinín.
Ayer me enteré que los de Alcorcón (¿¿alcornoconienses, alcorconitas, alcorcoños??)contrataron a una medium para que les tocara la lotería... y les ha tocado.... .... .... Bueno, igual yo también soy un poco supersticioso.




En Julio viene Berlín a vivir a Colonia y todo mejora. El cielo es más azúl, el sol brilla más, las flores huelen mejor y los schnitzel son más grandes.
Este restaurante, bastante pequeño, estás siempre lleno y eso que sólo preparan schnitzel. Son muy pocos los que consiguen acabarse el plato y muchos los que se llevan lo que sobra en papel de plata, cosa que no es ninguna indignidad porque el hecho es que además de ser gigante, está de muerte y es una pena dejarlo allí.





En otoño la ciudad se pone bastante bonita. Como hay mucho parque y casi todos los árboles son de hoja caduca, hay un par de semanas en las que de verdad merece la pena salir a dar paseos con la cámar preparada. Salir a correr por el bosque con estos colores da subidón subidón.

Vale, igual ésta tiene un poco de Photoshop, pero muy poco.





Antes de llegar el invierno ya me avisan de que este va a ser especialmente frío, así que poco a poco empiezo a llenar mi armario de camisetas interiores, calcetines de lana, abrigos bien gordos, y me faltan los "pantalones interiores" porque aún guardo algo de dignidad. Si bajan más las temperaturas, acabarán cayendo.

Con tanto frío y después de un par de meses sin visitar España, lo que más apetece es un cocido madrileño en todo su esplendor, con hueso de jamón traído en la maleta y todo. Y después siesta, como debe ser.



A partir de Noviembre las temperaturas ya son casi siempre negativas y nieva sin parar. Paso de salir a la calle con la boca abierta a comerme los copos de nieve, a tener empacho. Los trayectos en bici de casa a la oficina y vuelta son más interesantes que nunca, y la bici siempre tiene sorpresa cuando pasas a recogerla.
Los paseos por la nieve, bien abrigado, también tienen su punto, especialmente el sonido crunch crunch que hace la nieve al pisarla y los paisajes de foto.


Para las Navidades, Berlín se coge un avión el lunes 20 y hoy 24 me tocaba a mí volar a Madrid para pasar unos días de vacaciones con la familia.

Iba bastante confiado al aeropuerto porque aunque había oído que el aeropuerto de Frankfurt había cerrado algunos días antes y que seguía nevando, el de Colonia no había tenido ningún problema.

El caso es que después de 7 horas de retraso, me han cancelado el vuelo y me he tenido que volver a casa a hacerme mi cena de Navidad yo solo, que no es que esté mal, es que no es lo mismo. Por ejemplo, hace un rato me he cantado unos villancicos y luego me ha dado cosa darme aguinaldo.

En cuanto termine de escribir el post voy a ver si brindo por algo bonito, como el fin de la crisis, la paz en el mundo o que Germanwings quiebre y me voy a la cama.
¡Felices Navidades y un estupendérrimo 2011!

Wednesday, November 5

Buenos Aires

Desde Septiembre no he parado de viajar. Londres, Nueva Zelanda (Auckland, Rotorua, etc.), Dusseldorf, Colonia, Amsterdam, La Haya y Rotterdam se cuentan entre mis visitas de estos dos últimos meses que me permiten afirmar que:

a) Me gustaría vivir en Nueva Zelanda.
b) No me gustaría vivir en Holanda.
c) Odio la prepotencia en forma de personal que trabaja en Barajas, especialmente de los que dirigen las colas de los taxis en la T4 vestidos con un chaleco fosforito que por lo visto le hace sentir a uno que es Naomi Campbell.

También he viajado por España, no mucho, pero lo suficiente para odiar también a la gente que trabaja en la cafetería de la estación de Atocha a primera hora de la mañana.

Será que con tanto viajar me he hecho a comer a las 12:30, cenar a las 18:00 y a sorprenderme por la falta de educación y los malos modales. No, oiga, no se atiende al que más chilla sino al que lleva más tiempo esperando. ¿No educa usted así a su hijo? Pues empiece a hacerlo antes de que él se quede afónico y usted sordo.

De aquí a que termine el año seguiré viajando. Dos semanas a Buenos Aires, Alemania, Holanda, Bélgica... y entretanto tratando de organizar cenas con los amigos. Esta semana habrá cena de los jueves con Elza, Kurt y Dwalks. Cuánto bueno.

Las semanas que no viajo me dedico a hacer home working, que mola infinito más que el tele-trabajo, que suena a tele-tienda, a trabajo que te ayuda a adelgazar sin esfuerzo o que te pica los informes en cuadraditos con cuchillas que nunca se gastan. Concepto demasiado Paolo Basile.

Los primeros días de homeworking cuesta ser productivo, pero eso es algo que las empresas conocen y por eso se inventaron Skype y las videoconferencias. Qué gran invento el Skype, por cierto. Los primeros días que lo tuve estuve enseñando mi despacho a Dwalks con la webcam, luego me enseñó él el suyo, y después ya nos aburrimos y empezamos a hacer tele-teatrillos (ahora sí pega el tele-) con lo que teníamos a mano, recordando los tiempos en los que trabajábamos juntos.

Uno de los momentos estelares fue éste en el que el muñeco de nieve le pedía perdón al microbio de la úlcera. Me encanta especialmente la actitud de este último y el sentimiento en la expresión del primero.

Wednesday, September 10

Óbidos, Lisboa, Frankfurt

Ya he terminado de preparar mi agenda para lo que queda de año y la conclusión es que me voy a mover más que galleta en boca de vieja. La semana pasada empecé un grupo de 8 semanas consecutivas en las que voy a estar fuera, y de aquí al 31 de Diciembre únicamente voy a parar por casa 3 semanas. Diría que "afortunadamente" casi todos los fines de semana voy a pasarlos en España, pero esto no lo decidiré hasta saber si estar sábados poniendo lavadoras y domingos planchando me compensa.

La semana pasada estuve en Portugal, unos días en Óbidos, un pueblo a 80 km hacia el norte de Lisboa, y otros días en el mismo Lisboa.

Portugal me gusta porque está cerca, porque es bonito, porque la gente es amable y porque se come bien. De hecho es el país en el que mejor he comido, mejor incluso que en muchas zonas de España. Desde el lunes que llegué hasta el viernes no probé nada de carne y todo el pescado que comí estaba para no dejar ni las raspas, aunque me daba miedo pedir según que platos porque me parece que en bastantes ocasiones abusan de la nata y del perejil. Hay mucho perejil en Portugal.

Óbidos es un pueblo muy turístico. Tiene una muralla que rodea todo el pueblo y un pequeño castillo.

El castillo y unas casas de cartón piedra típicas muy típicas en Portugal

El polígono industrial de Óbidos

También tiene unas cuantas redes de Wifi desprotegidas desde las que envié un par de fotos con el teléfono para dar envidia, que a mí me da mucho gusto eso de hacer creer que mi trabajo está muy bien aunque luego la realidad sea muy distinta. Porque una cosa es darte una vuelta por el pueblo según llegas con el coche y antes de ir a cenar, que sí, que está muy bien, y otra muy distinta es lo que tuve que pasar el día siguiente:

Para empezar me obligaron a descalzarme.

A sufrir exfoliación plantar sobre restos de conchas.

Y sanación con agua yodada, que pica mogollón.

Al día siguiente fui a Lisboa y visité el Bairro Alto y Chiado, que son lo más. Lo único que me dio un poco de pereza fue que el 90% de los que andábamos por allí éramos turistas y aquello parecía más Eurodisney que Lisboa con sus mimos y sus carteristas. Nada que un buen bacalao no haya solucionado.

Esta semana estoy en Frankfurt, que afortunadamente para mí es como decir que estoy en casa porque mi hermana vive aquí con su familia y he aprovechado para ocuparles la habitación de invitados, comerles las salchichas de la nevera y beberme sus cervezas, que es lo mínimo que puedo hacer por ellos para no parecer grosero ante su germana hospitalidad. Este aspecto es algo que cuido mucho cuando voy de invitado a cualquier sitio, tenedlo en cuenta y sabed apreciarlo.

Entretanto voy a ver qué delicatessen encuentro en la despensa, que de bien nacidos es ser agradecido y la cortesía la llevo por bandera.

Monday, July 21

Bologna

¡Ay, que desastre! ¡Cómo está todo! Me voy unos meses de vacaciones y me encuentro esto lleno de polvo. Al menos el spam no me ha ocupado el blog.

Hace unos meses cambié de trabajo, esto ya lo dije, y durante este tiempo he tenido que hacer un pequeño esfuerzo en ponerme al día y aprender a tener los papeles bajo control. Lo que ya no controlo tanto es mi cabeza.

En este nuevo trabajo tengo que viajar aproximadamente la mitad del tiempo, una semana fuera-una semana en casa suele ser el ritmo, y con cada viaje que hago dejo-olvido-pierdo algo.

Esta semana, mientras mi teléfono móvil vuelve por correo desde Colonia después de que lo olvidara en la oficina, mi paraguas y una chaquetan volaban hacia Bonn en la maleta de una compañera de trabajo que lo tuvo que recoger del asiento de detrás del coche de alquiler donde también quedaron olvidados.

Otras veces no he tenido tanta suerte, y ya he dado por perdido una colonia, un cargador de móvil, el cable del iPod, dos CDs (asumamos que siempre se quedan en las radios de los coches de alquiler), una memory stick, y ropa, mucha ropa.

Mañana vuelo a Boloña, tierra del tomate y la carne picada, y esta vez llevo la maleta llena de cosas prescindibles.

Saturday, April 12

El del mes de abril sin Maika Pi

Esta semana la he pasado entera en Madrid y he aprovechado para hacer todas las cosas de las que siempre me acuerdo cuando estoy fuera. He hecho el gandul junto a Berlín, he jugado al fútbol, he ido a ver a mi familia y he salido con los amigos. Lo que es un rearme mental.

Desde que ya no tengo hora de entrada ni debo trabajar en traje, voy probando los límites horarios en los que puedo mantener la eficiencia, y los distintos vestuarios que me permitan vestir cómodo, acorde al entorno, y no parecerme a las gemelas Olsen. En este sentido ahora estoy experimentando con la fusión de mis zapatillas brasileñas con el traje de banquero de Serrano, y mi abrigo largo de corredor de bolsa londinense con una gorra yankee. Cuando a esto (o a una variante con vaqueros chungos y camiseta de moderno) le sumo una barba de tres o cuatro días, el iPod con una selección musical correcta, y mucha actitud, me parece estar caminando por Nueva York rodeado de gente que hace de extra en las películas de Woody Allen.

En cuanto al manejo de horarios, durante este último mes he estado yendo al gimnasio antes de trabajar, y como sigue sin gustarme madrugar al final acabo en la oficina a las 11:00. Trabajo muy bien a partir de entonces, pero he decidido levantarme un poco antes para no empezar más tarde de las diez menos cuarto, que sino al final tengo la sensación de no estar haciendo las cosas al 100%.

El jueves celebramos en un bar-restaurante canario de la Cava Baja el cumpleaños de Dwalks, y antes de volvernos cada uno a nuestra casa, celebramos un poquito también el de Kurt. Las ganas que tenía de ver a todo el grupo junto (Agr, CF, Seiai, Elza, Dwalks, Berlín y Kurt) y lo rico que estaba todo lo que pedimos en el bar, me hicieron olvidar lo altivo que estuvo el camarero con nosotros durante toda la cena. Decía Dwalks que el trato había sido mejor las otras veces que había ido él, así que decidimos perdonarle a Caco Senante que se convirtiese en Risto Mejide por esa noche, el muy cretino.

Claro, que nosotros tampoco empezamos fetén porque a Dwalks le íbamos a regalar una cosa estupenda que le iba a gustar mucho, y como se la quedaron más tiempo de lo esperado en una isla muy lejana y llena de gente inútil, tuvimos que comprarle un juego placebo para calmar su ansia de regalos, pero que me temo que no va a entender jamás.

Ayer nuevamente vine a Alemania. Aprovechando que de lunes a miércoles debo rendir cuentas, he venido a visitar a Frankfurt a mi sobrino alemán que no tiene aún dos meses de vida y ya come codillo con chucrú y bebe vino caliente con canela.

Y ya que estaba aquí, esta mañana he ido por encargo a la BMW a recoger un coche de ministro con mucho brillo y cartera nueva, y he disfrutado de ver cómo de organizados son en esta casa. El taller parecía más un laboratorio de ingenieros de probeta y gafas al aire que el garaje hasta arriba de grasa y calendarios de mujeres llenas de tetas al uso en España. Había incluso una sala de espera (¿?) con un catering con fruta fresca cortada en dados y camareros con modales.

Me quedo en Frankfurt hasta el lunes, cuando me iré bien prontito por la mañana a otra ciudad alemana que esta vez no tiene nombre de salchicha. Hasta entonces sigo estudiando para convertirme en un hombre de provecho y muriéndome de rabia por no poder ir al concierto de Micah P. de esta semana en Madrid.

Tuesday, March 25

Colonia de trabajo y sin corbata

Esta semana me toca estar en Colonia visitando a mis alemanes, que es algo que voy a hacer en adelante con cierta frecuencia. Como por Semana Santa ayer fue festivo para ellos, hemos comenzado hoy nuestras tareas. Primero ha sido la presentación a todo el equipo (a todo el equipo que estaba por aquí). No sabía si me había colado en las oficinas de ACNUR (ayuda al refugiado) o estábamos para hacer un chiste: “¿Sabes aquél en el que estaban un húngaro, un inglés, un alemán, un peruano, una sudafricana y un español?”

Hoy ha sido mi primer día completo de reuniones en inglés. Un día así es como un día en el Pueblo Vaughan. Algo así como “Miles de frases escritas y pronunciadas con 7 acentos diferentes. ¡Abrirás tu mente y tu oído! Comerás en inglés, cenarás en inglés, y probablemente sueñes en inglés”. Ahora, como ejercicio de descompresión me tengo puesto Astrud en el iPod, que me lo dice todo bien clarito y sazonado.

En las dos reuniones en las que he participado únicamente éramos 5 personas. Y digo participado porque atrás quedan los tiempos en los que podía ir sin haber dormido a las reuniones de más de 20 personas y entornar los ojos haciendo como que prestaba mucha atención mientras hacía justo lo contrario. Además, como mi nivel de inglés es el de un niño de tres años, un niño portugués de tres años quiero decir, estar concentrado durante las 3 horas que ha durado cada reunión me dejado un poco tal, sin muchas ganas de continuar hablando de trabajo en inglés durante la cena, la verdad. Supongo que según me vaya haciendo, me irá dando más igual.

Durante las reuniones me he acordado mucho de Dwalks (Dwalks, te quiero), que se embarcó antes que yo en otra aventura alemana distinta pero en cierto modo similar. Yo también soy el más joven de toda la plantilla (o casi), y esto, junto a que me digan que mi experiencia es necesaria en sus foros y que de momento somos muy poquitos los que podemos hacer esto (y no estoy hablando de comerme las pelotillas del ombligo sin usar las manos) está haciendo que mi ego esté rondando el sobrepeso. Lucho contra ello haciendo mucho ejercicio, dándome cuenta de que estar aquí es básicamente resultado de haber estado en el sitio adecuado en el momento preciso, y de haber tenido al lado a gente que me ha aconsejado bien por el camino.

En cuanto a Colonia, es una ciudad alemana en la que hay muchos alemanes y en la que hace frío. Es todo cuanto puedo decir por lo que llevo de viaje, además de que me compré "Flores de Febrero" en el aeropuerto (sigo adorando todo lo que venga de China a pesar de que últimamente me lo ponen difícil). También sé, porque lo he visto en otra visita anterior, que tienen una catedral enorme y una cerveza especial (Kölsch). Y por los 5 locales en los que he estado (aeropuerto, hotel, oficina, y 2 restaurantes) parece que a los colonios no les gusta mucho la luz. En todos estos sitios he tenido que estar prácticamente en penumbra, lo que probablemente me cause ceguera severa cuando vuelva a España por la dilatación de mis pupilas.

Sunday, March 16

Empezando el nuevo trabajo

Ya ha pasado un mes desde que comencé mi nuevo trabajo y la verdad es que no puedo estar más contento. En las dos últimas semanas he estado en Almería, Granada, Alicante, Valencia, Tarragona y Barcelona. Paso entre 3 y 4 días a la semana fuera de casa, que son 2 o 3 noches, y de momento lo llevo estupendamente. Echaba tanto de menos viajar...

Estoy aprovechando para pegarme homenajes en los desayunos de los hoteles, y un poco también en las cenas, pero menos. A pesar de que viajo a gastos pagados y sin dietas, yo soy muy mirado para eso de los dineros y no me sale natural reservar en hoteles que no escogería si los tuviera que pagar yo, así que voy de un hotel de a 50 la noche a otro de a 60 con desayuno. Incluso con esas condiciones he logrado alojarme ya un par de veces en estupendos hoteles de 4 estrellas y en habitaciones bastantes más grandes que el estudio en el que vivo con Berlín. Mi jefe, con quien de momento estoy yendo a todos los viajes, me ha dicho que al menos procure no coger los hoteles en medio de un polígono, y me ha pedido que cuando salgamos de España me ande con más ojo, que las estrellas no son iguales aquí que en India.

Al estar fuera de casa, cuando después del trabajo aún tengo fuerzas, no me importa ponerme un poco más a hacer cosas de la oficina, e incluso retomar después de la cena. Esto, que no me supone ningún esfuerzo, me permite entrar a las 10:15 y salir a las 19:00 los días que estoy en Madrid, tomarme el tiempo que quiera para comer, y si es necesario, la mañana o la tarde para hacer lo que quiera.

Aquí tengo un despacho para mí al que ya me he llevado mi altavoz para el iPod con el que me acompaño cada día al ritmo de lo que más me apetece, también me climatizo a mi gusto con la ventana y el aire acondicionado, y me peo cuanto quiero, que yo soy muy de legumbre.

Estoy contento, mucho, e igual que el proyecto anterior siempre lo vi desde un punto de vista corto o medioplacístico, a éste le doy más recorrido, probablemente hasta que los alemanes quieran, y espero que esto sea mucho.

Wednesday, February 20

Cumpleaños y Nuevo Trabajo

El mismo día que Blogger publicaba su edición en filipino y yo cumplía 32 años, empezaba en mi nuevo trabajo.

El día antes de eso quedé a cenar con Kurt, Dwalks, Seiai, Elza y Berlín para que tuvieran ocasión de felicitarme los primeros y darme mis regalos, todos ellos muy caros y con mucha clase como corresponde a gente de nuestra posición. Las mejores cremas para la cara y los productos gourmet más exquisitos están ya en mi casa dispuestos a ser comidos y echados por el cuerpo indistintamente.

Laboralmente, por fin, después de 2 semanas de vacaciones y casi una de parado volví a trabajar, y la verdad es que se me hizo cuesta arriba. Tanto tiempo enganchado a cualquier cacho de carne que saliera por la tele, hizo que para pasar dos horas concentrado en una misma tarea me resultara tan agotador como escuchar tres misas seguidas.

Afortunadamente la primera toma de contacto tampoco resultó algo tan intenso como el olor de los kebabs o una actuación de Belén Rueda, sino que sucedió muy natural porque lo que voy a hacer a partir de ahora tiene T-O-D-O que ver con lo que había hecho los 6 últimos años y N-A-D-A con lo que hice los últimos 7 meses.

¿Por qué solo 7 meses? Pues porque cuando alguien con quien siempre has pensado que te apetecía trabajar te ofrece la oportunidad de hacerlo, no hay mucho que pensar. Desde el viernes, y como Dwalks anteriormente, voy a trabajar para unos alemanes, y mis funciones serán hacer lo que mejor sé hacer y viajar por todo el mundo para comprobar que todos lo hacen igual. China, India, Japón, Sudáfrica, Sudamérica, USA, Europa, e incluso Valencia, donde voy la semana que viene.

El viernes, además de tener un empleo nuevo como regalo de cumpleaños, me hicieron entrega de mis herramientas de trabajo: una Blackberry, un portátil y una VISA, lo que confirma que voy a convertirme en una mezcla de Marco y el tío Matt el Viajero.

Además, como voy a manejar una información tan ultraconfidencial, el portátil trae incorporado un lector de huella digital (que no pienso usar para que a nadie se le ocurra cortarme el dedo para acceder a la informaicón del portátil), varias claves de acceso, y Windows Vista para que en el caso de que te saltes los dos anteriores seas incapaz de abrir ningún archivo.

Cambiando de tema, hoy, invitado por una amiga, he ido al concierto de Lizz Wright, una mujer que tiene una voz suave y contundente, y un cuerpo enorme y una cabeza enana. Es, en sí misma, una contradicción. Una contradicción hermosísima. Os diría que os descargarais el disco para poder comprobarlo, pero ya que me han invitado a la entrada y me han pagado las copas, lo que tenéis que hacer es comprarlo ¡YA! Me lo agradeceréis.

Thursday, February 14

ARCO 2008

Después de dos semanas de vacaciones comencé ésta siendo una fila más en el EXCEL del paro. Afortunadamente no he pasado ningún nervio porque sabía que se trataba de una situación temporal con fecha de solución tan próxima como mañana, así que he continuado entregándome al hedonismo teniendo siempre en mente que podía morir mañana mismo y que hoy debía disfrutar al máximo, pero que también sería una putada que después de habérmelo gastado todo, haber contraído todo lo que cabe dentro de la definición de ETS de Wikipedia, y haber hipotecado mi hígado, tuviera que ir a trabajar al día siguiente.

Dentro de esta filosofía, ayer fui a comer cocido a casa de mis padres porque no hay plan mejor que éste. El segundo mejor plan era ir a ARCO y allí que fui con Iván, que teníamos los dos muchas ganas de echarnos unas risas a costa de los que muchas veces tratan de reírse de nosotros, o sea los artistas.

Aprovechando que Iván es amigo de uno de ellos, uno que además de ser de su tierra pinta de escándalo, fuimos con dos invitaciones a pasearnos entre la modernidad y el figureo, que es muy de nosotros el hacer esto. Peinados entre superconstruidos y deconstruidos, vestidismos ultratodo, y complementos de polipiel. Era todo tan lo más…

Entre pasillos de moqueta que hacían que los pelos de la gente estuviese siempre de punta, encontramos cositas como éstas:

- Bisectriz (línea semirrecta que divide un ángulo por la mitad)

Bisectriz

Las dos cabezas que se ven son las de Iván y JNF, y lo que están pensando es cómo al tío de la imagen se le ocurrió subirse a la silla para hacer un picado de cabeza contra la esquina de la pared y quedarse ahí clavado. A mí lo que más me llamó la atención es que no había cortinas en las ventanas.

- Wait Until (Espérate un poquito).

Esto no es, ni más ni menos, lo que se ve en la foto: una copa al borde de una tabla que se mueve. Y ya.

Castafiore

Iván, que sabe mucho de todo, pero aún más de arte, consideró que la copa estaba ahí para que alguien la rompiese a do sostenidos. El detalle de la foto muestra cómo él mismo se tira del pescuezo para alcanzar agudos aún más grotescos. En una escala de 000 a 999 el gritómetro únicamente alcanzó 225. Muy pobre su performance.

- Aceitunas negras (un resumen de lo que son algunas secciones de la feria).

Aceitunas negras

Estas cucarachas estaban evidentemente vivas, porque todo el mundo sabe que una cucaracha cuando muere tiene la deferencia de avisar poniéndose patas arriba.


- Ayuda al refugiado

Esta obra estaba en el stand de El País y es una cabeza gigantesca (podría ser la de Constantino Romero) rodeada de zapatos viejos.

These boots

Éste es el momento en que Iván, JNF y yo fuimos testigos de cómo un grupito de perroflautas, imprescindible en este tipo de actos, se metió en medio de todo ese montón de zapatos para cambiar los suyos por unos más nuevos que encontraran. Entre los visitantes hubo un par de taquicardias y un aumento generalizado de la sudoración provocado por una intensísima sensación de vergüenza ajena.

Y allí poco más. Nos despedimos todos camino del metro dándonos chispazos por culpa de la moqueta e iluminándonos en los rincones oscuros porque nosotros lo valemos.

Monday, February 11

Vaya

Hoy que iba a contar lo bien que lo había pasado el fin de semana con unos amigos en una casa rural, lo mal que he comido, lo interesante que va a ser mi nuevo trabajo y lo bonito que está el día en Madrid, me encuentro con que Dwalks cierra su blog por sorpresa.

Para ser sinceros esto no me causa casi ninguna pena porque al fin y al cabo voy a seguir teniendo actualizaciones suyas prácticamente igual que antes, pero sí que me tiene más estupefacto porque sabía del cariño que Dwalks le tiene a su blog. Si le conozco bien, ésta es una decisión que lleva meditando desde hace más de 3 meses, porque otra cosa no, pero a racional a Dwalks no le gana ni César Vidal (quizá la única persona que además escribe tanto como él).

Mi esfera blog cada vez se hace más pequeña, evidencia de que como le ha ocurrido a Dwalks, las prioridades cambian. Si tuviéramos 15 años le diría que la culpa de todo lo que le pasa es de las mujeres, también se lo diría si él fuese John Lennon y yo Paul McCartney. Si lo hubiera cerrado hace 6 meses le habría dicho que la culpa es del nuevo trabajo. Si lo hubiera cerrado dentro de 6 le habría dicho que lo hace por la derrota de España en la Eurocopa. Lo que indudablemente es ley de vida es que de pequeño te gustan los macarrones con tomate y jugar con los Clicks de Famobil, y de mayor el temaki de maguro e ir a los conciertos de los Rolling. Las preferencias varían con el tiempo.

Y hablando de tiempo, cuando comenzamos casi juntos la aventura blogspot los dos trabajábamos en una empresa en la que teníamos un horario que nos dejaba un montón de él libre para nuestros hobbies, y con tanto como teníamos ambos descubrimos lo divertido que resultaba divagar y escribir. Sin embargo, cuando con el cambio de trabajo el tiempo se ha convertido en un bien escaso, él vuelve a darme una lección. Mientras él se retira con un blog saneado y de buen aspecto, yo mantengo al mío con apenas una actualización semanal. Él es la Marisol que se retira en lo alto, y yo la Marujita Díaz que se arrastra por los platós pidiendo unos minutos de atención.

En fin, ¿alguien quiere hacer un montaje conmigo ahora que Dwalks me abandona? Yo llamo a los fotógrafos.

Tuesday, February 5

Supermartes

Durante estas vacaciones forzosas estoy aprovechando para hacer todas esas cosas para las que no encontré tiempo mientras estaba tan "ocupadísimo" con el trabajo, como por ejemplo: ir al mercado a hacer la compra, pasearme por las tiendas para disfrutar la agonía de las rebajas, y sentarme en un banco y echar de comer a las palomas. Estoy asumiendo tan bien mi nueva situación que estoy planteándome la idea de comprar un perro y suscribirme al ABC.

También he decidido plantar cara a mi bruxismo de reciente detección. Se ve que el hecho de que tenga más cemento en la boca que el que hay en la presa de las Tres Gargantas en China no es culpa de que mi esmalte sea de tercera, que es tan bueno que de Roca me han llamado ya tres veces para tomarme muestras y utilizarlo para bañar sus lavabos, sino de que llevo un porrón de años machacándome la mandíbula a base de apretarla más que el público de un concierto de los Rolling.

Después de este párrafo en el que no se me ha ocurrido nada más exagerado que poner, quiero aclarar que el bruxismo no tiene nada que ver con el cronismo, y también quiero romper una lanza por aquellos valientes que se atreven a cambiar de dentista porque ellos conocerán una segunda opinión. Valga mi experiencia en la que donde para uno había un desgaste del esmalte por un cepillado excesivo, otro veía una evidencia de bruxismo, que es como decir que, tratándose de la duquesa de Alba, donde uno ve una anciana entrañable, otro ve la futura plusmarquista nacional de salto con pértiga.

Ahora ya tengo mi férula de descarga, que es como un protector bucal adaptado a mi dentadura y hecho con resina dura, y que en principio deber servir para que relaje la musculatura de la mandíbula. Estoy contento con él a pesar de que aún no consigue que relaje y de tratarse del juguetito más caro que me he comprado y que no puedo enseñar porque visto en fotografía tiene que resultar tan agradable ver un herpes genital.

Y como no puedo colgar fotos de esto, voy a colgar esta otra cosa que ha revolucionado mi armario de los desayunos:

Nesquik fresa

Soy bastante fan de alternar compras llenas de productos de marcas blancas, con compras en tiendas de alimentos de importación y/o delicatessen. Esto lo encontré evidentemente en una de estas últimas y me vais a permitir que os traduzca del envase cómo debe prepararse:

"Vierte impaciente la leche en un vaso. Con una sonrisa en la cara, añade de 2 a 4 cucharadas de NESQUIK para conseguir el sabor que más te guste (creemos que 3 cucharadas es lo mejor).

Trata de no SALTAR de emoción mientras remueves y...gulp... ya puedes disfrutar del requetedelicioso sabor de NESQUIK".

No me digáis que no es excelente. Además la palabra sonrisa tenía forma de sonrisa y la palabra saltar daba la impresión de estar saltando. Es, sin duda, el tipo de producto que veo tomando a Kiko Pantoja y Borja Thyssen en sus desayunos. El tipo de producto que yo debía tomar.

Su sabor es exactamente igual que el de los batidos de fresa tipos los que venden en los pasillos de los supermercados y en las tiendas de coloniales, aunque su aspecto en polvo echa un poco para atrás de puro artificial.

Ahora, con vuestro permiso, voy a disfrutar de la "scrummy yumminess" de un vaso de Nesquik de fresa, y voy a lavarme los dientes para ralajarme.

Wednesday, January 30

Nieve - No nieve - Action Man

Hace dos semanas estaba preparándome para lo que iba a ser mi primer día en la nieve.

Como en la oficina trabajamos mucho y somos muy rentables, la empresa nos ha regalado un fin de semana en una estación de esquí tipo las que molan para que hagamos lo que esperan las empresas de la onda de las consultoras de sus empleados: una celebración con empioje general, intercambio de teléfonos y fluidos, y sentir el “proud to be a leader”.

Yo, que a pesar de pasar media vida en la sierra no había subido a la nieve más que en dos ocasiones y para tirarme con unos plásticos, enganché a dos compañeros del trabajo y les pedí que me enseñaran a ponerme unos esquís y esas cosas de la nieve.

De ambos sólo puedo decir que son de esas personas que conoces con 30 años y que lamentas no haber conocido antes, como también es cierto que uno de ellos había sido monitor de esquí y el otro no, así que en este caso a uno de ellos le debo hacer más la pelota.

Fuimos a Xanadú, y desde cómo ponerme las botas hasta cómo quitármelas, fue todo aprendizaje puro. Aprendí a no dar el pecho al valle (¿?), a hacer la cuña, a levantarme (enseguida aprendí a tirarme cuando veía que me iba a comer a alguien), a hacer giros, a subir en el telesilla… Fue el mejor día que he pasado en mucho tiempo porque volví a divertirme como un chiquillo.

Sin embargo, a corto plazo, me va a resultar imposible practicar lo aprendido porque desde el lunes ya no trabajo donde solía, así que me he quedado sin viaje y sin fotocopias gratis.

Desde que no tengo que ir a trabajar no he parado de hacer colas, papeleos (parece que me vaya a casar), e ir poniéndome al día de todo lo que tenía pendiente por no tener nunca un minuto libre. También me he dedicado a hacer de chacha (limpiar el polvo, aspirar, fregar, limpiar cristales, hacer el baño, cambiar el orden de los muebles) y de cuñado manitas (sierra, martillo y silicona son mis nuevos amigos).

Y ahora sí, una vez terminado todo y visto Fama, he mirado por la ventana y esto es lo que había detrás del cristal perfectamente limpio: un miércoles al sol.

Corrala

Sí, es Madrid, el centro.

Terminaré contando que adoro Fred Perry y que amo esta marca aún más desde que he descubierto que por fin hacen ropa para gente que practica deporte, y no solo para los flequillos grasientos con cuerpo de chaval de 15 años.

Gracias a que a un diseñador de la marca se le ocurrió diseñar ropita para un Action Man en plan “esto es lo que va a hacer que Barbie le ponga los cuernos a Ken”, decidieron que sería buena idea llevar ese cuello y esas mangas más anchas y esa silueta slim-fit (no todos somos tubos, por Dios) a una escala mayor.

Éste es el resultado. También este que hay más abajo.

Action Man

Thursday, January 3

Pingüinos y de todo

A pesar de lo solo que me habéis dejado estas fechas, quiero desearos a todos que tengáis buenos regalos en reyes.

Aprovecho también la ocasión para comentar que me he gastado un panojón en Leroy Merlin comprando cosas de las que no se ven en casa y que estoy muy frustrado. Para desquitarme fui al Decathlon y compré unas zapatillas de deporte, pero como me encontraba casi igual, tuve que pasar luego al Media Markt y echar allí el resto, sin arreglar tampoco nada porque la suma de todos estos gastos ha hecho que me haya quedado encerrado en casa viendo episodios de Nip/Tuck y Los Tudor.

Uno de los pocos días que he salido de casa ha sido para celebrar el I Concurso de Tapas en casa de un amigo. No me extenderé mucho en los detalles (22 participantes cada uno con su tapa, varios empachos, sobornos al jurado, muchísimo sexo por todas partes...), y pasaré directamente a decir que yo quedé 7º con unas bolas de queso que había que tener los huevos duros para comerlas. y que Berlín quedó 3ª con una tosta de morcilla con mermelada de pimientos, crema de cebolla y huevo hilado que provocaba desmayos.

El primer premio fue para la tapa "Pingüinos", ahora sabréis por qué:

Pingüinos

Esta no es la tapa original sino una réplica que realicé en casa de mis padres 2 días después con tanto éxito de crítica y público que al final tuve que reconocer que la idea no había sido mía. Sé que vosotros también lo vais a intentar, así que aprended de mis errores y decid que la noche anterior soñasteis el número de la lotería del niño y esta tapa(esto le da verosimilitud a la historia).

También podéis decir que la tapa se os ocurrió viendo en un documental de La2 la persecución de un grupo de pingüinos por parte de unos osos polares. Adjunto coartada:

Pingüinos a la carrera

Y como tengo Flickr abierto, os pego aquí también la portada del disco que más estoy escuchando desde el lunes y que tengo unas ganas locas de que me guste por varias razones:

asobi-seksu

1ª. Estoy enamorado de la portada.
2ª. Estoy enamorado de las mujeres japonesas en general.

En cuanto a la música de Asobi Seksu, "Sexo Recreativo", es la voz dulce y naïf de la cantante Yuki Chikudate (me recuerda a El Perro del Mar y Camera Obscura) que a veces canta en inglés, y en japonés cuando se le pone, acompañada de riffs de guitarra, pedales y más guitarras. Todas las webs y revistas musicales les etiquetan como "shoegazers" (que viene a ser el que se mira los pinreles y el que mete ruido con una guitarrita distorsionada, tanto da) y los comparan con My Bloody Valentine. Todas excepto Pitchfork Media, que dice todo lo contrario.

A mí sinceramente, me tienen ya enganchado aunque para llegar a este punto haya tenido que escuchar 6 veces cada tema.

Y ya que estamos de historias reviejunas (el disco se publicó en España hace ya un año), aún a riesgo de convertirme en el nuevo increíble hombre desactualizado, os cuelo otras dos que tenía ganas de dejar caer.

La primera es que existe Blakoogle (Negroogle es la versión española), que nos permite ahorrar energía y cuidar mucho el Amazonas, la capa de ozono, el lince ibérico, y los murciélagos de los pueblos. Probadlo, que además llama la atención y relaja la vista después de tanto brillo de las pantallas blancas.

Y la segunda es este vídeo que descubrí hace más de un año y que nunca he sabido colar aquí. Este es su momento.

Ahora que lo pienso... ¿seguro que no lo había puesto ya?

Monday, December 24

Cena de Navidad

Hace un rato que he vuelto de pasar por la oficina para saludar a los compañeros, hacer un brindis, y desearles lo mejor en estas fechas, que es la idea en un día como hoy. Tanto a la ida como a la vuelta he disfrutado paseando por Sagasta, Santa Engracia y la Castellana como si fuera el último hombre en la tierra, el hombre omega, o Will Smith es leyenda, que viene a ser lo mismo.

Por otra parte, como en el sorteo de lotería de Navidad no me ha tocado más que el reintegro, el tema de hoy es el de siempre por estas fechas, y no son ni los polvos entre compañeros borrachos de la oficina, ni las colas para comprar regalos, ni las cestas con sus peladillas, ni las huelgas de los pilotos de Iberia. El tema de hoy son las cenas de Navidad, el exceso que no hace daño porque es una vez al año.

Lo que según mi experiencia debe incluirse en toda comida o cena para garantizar que es una auténtica celebración navideña, además del exceso de comida y alcohol, es lo siguiente:

Cena de empresa:

- Compañera con la falda demasiado corta. ¡Qué antiguo queda esto, y qué actual es querer ser Paris Hilton!
- Compañera demasiado borracha y que no muestra ningún pudor en contar lo mal que le va en su matrimonio y lo sola que se siente.
- Compañero borracho y babas que intentará follarse a la primera y que acabará llevando a casa a la segunda y haciéndose una paja en el coche.
- Alguien con una corbata en la cabeza.
- El “Follow the Leader”.
- Dwalks.


Cena de familia:

- Cocinero: cuando la celebración es en casa, es necesaria una madre al uso o un padre al que le guste tirarse el pisto con sus colegas diciendo que le encanta cocinar. Este personaje debe cogerse un día libre para hacer la compra y otro para preparar la comida, vestir delantal, y preguntar “¿Qué tal estaba todo?” al final de la cena.
- La abuela: habrá que ir a buscarla a casa, vigilar que no come nada con azúcar y que no se duerme
- Hermanos: que serán nuestros cómplices cuando nuestro padre haga el chiste de todos los años o se encabrone por lo de siempre.
- Sobrinos: estos son una actualización que viene con las últimas versiones de Navidad. Su misión es pedirte jamón y enredarse entre las piernas, haciendo muy peligroso el transporte de bandejas.
- Langostinos.

Me quedan pendientes las cenas de amigos, pero si lo cuento no me da tiempo a preparar los aperitivos.

Felices digestiones pesadas a todos.

Wednesday, December 12

todoscontraelcanon.es

Canon Senado

Algo se mueve y no son las conciencias sino, como siempre, los bolsillos.

Los piratas nos vemos las caras y nos gritamos ¡Fuera parches! De un lado tripulaciones completas de descargas masivas de productos protegidos, del otro los corsarios del canon amoral (cachis que no encaje aquí lo de ilegal por el pesebrismo político).

Desde hace unos años todos los que compramos CD-Rs o DVD-Rs somos igual de delincuentes: los que los usamos para grabar música, series, y películas, y los que los usan para poco más que para ahuyentar las palomas, cortar rebanadas de bizcocho, o de posavasos.

Delincuentes condenados a pagar multa los poseedores de un móvil que reproduzca MP3 (¿queda alguno que no lo haga ya?), delincuentes los propietarios de una cámara digital, y a poco que nos descuidemos, delincuentes también los que tenemos ADSL.

Al parecer el Senado, que lo mismo no es tan inútil como un apéndice, le ha dicho al Gobierno que le de otra pensada a esto, que lo mismo no está bien.

Entretanto encuentran otra manera de legalizarnos a todos a base de impuestos, congratulémonos (qué bonita palabra) aunque solo sea por el espejismo de que por los despachos hay gente que aún piensa en los que les votan.

Thursday, November 29

Super Size Me, Audrey

Desde que tengo este trabajo no tengo tiempo para nada. Tampoco es que hayan cambiado mucho las cosas porque antes lo tenía y no hacía nada con él, así que estoy igual pero con la sensación de que los días son más cortos.

Por las mañanas salgo más o menos a la misma hora para ir a trabajar, pero ahora tardo la mitad de tiempo y voy andando. En el descanso de dos horas que nos dan para comer voy al gimnasio a entrenar durante una hora y media, y como quiera que tardo 10 minutos en ir y 10 en volver, me he tenido que pasar a la dieta del astronauta, que no son sino los polvos aquellos que hace más de dos años en un alarde de ingenio bauticé como protocomida, haciendo un juego de palabras entre proto- y proteína. Sea como fuere, no hay otra alimentación tan sana que pueda ser preparada, ingerida y digerida en menos tiempo.

Por otra parte, como los tickets restaurant que nos dan en el trabajo para ayuda a la comida no los cogen en la tienda de musculocas (¡Viva el Músculo! se llama, no digo más), al final los voy quemando en el Hespen & Suárez de Barceló y en el Deli de Monte Esquinza, donde suelo comprar la cena que nunca tengo ganas de preparar cuando llego a casa.

Aparte de la leche de soja biológica Bjorg y las galletas de jengibre de McVities, que caen casi cada vez que paso, ahora en invierno me he aficionado a las sopas y cremas de Audrey Baxter, una mujer escocesa que está gorda como un tonel y que es millonaria como la quiniela. Ellas son las Baxters y han venido a salvarme del frío y del hambre.

Super Size Me, Audrey

En realidad no deberían engordar tanto: la sopa de tomate con albahaca no tiene más de un 2% de grasa, y la de cebolla no llega al 1%, pero es que viendo cómo está la mujer, solo hay dos posibilidades: o es una tragacaldos, o tiene un problema con sus hormonas, que le impiden pasear y hacer deporte. Además, todo el mundo sabe que las cosas que vienen en bote engordan mogollón. Igual que todos saben que María Escario está casada con la vicepresidenta, que la princesa Leonor es sorda, y que al cantante de Communards le sacaron medio litro de semen del estómago.

Yo, por si acaso, he empezado a escribir en un diario todos los cambios físicos que voy sintiendo y le he pedido a un amigo que me grabe con la webcam, por si puedo sacar tajada de todo esto.

Monday, November 19

Como en casa en ningún sitio

Ya han pasado casi 6 meses desde que me trasladé al centro para vivir con Berlín. Durante el verano, mis padres estaban en la sierra y como no era la primera vez que me quedaba en Madrid para trabajar, ni siquiera me echaron de menos. Fue a la vuelta cuando empecé a notar que encontrarse mi habitación vacía y ordenada cada día, la misma habitación que solía tener 3 o 4 pares de zapatos por el suelo, las sillas llenas de pantalones y camisas, y la mesa llena de papeles, no les hacía especialmente felices.

Yo soy el pequeño de 4 hermanos, 3 años menor que los siguientes, y siempre pensé que sería el último en marcharme de casa y que esto sería un trago poco agradable para mis padres, que no han celebrado, ni siquiera por disimulo, la marcha de ninguno de mis otros hermanos. Egoístamente me alegro de que aún quede otro hermano en casa porque finalmente no me ha tocado a mí servirles ese trago.

Por mucho que la convivencia con mis padres se hubiera limitado a compartir la cena los días que no tenía fútbol, que no eran más de 3 a la semana, y a que me dijesen a la una de la mañana que me acostase de una vez, tenerme allí era una vía de escape tanto para mi madre, como para mi padre. Saber que yo estaba allí para escucharles les daba a ellos tanta paz como a mí nervios.

Ahora, cuando voy a verles, lo primero que hago es ir a mi dormitorio a dejar el abrigo como siempre he hecho, y comprobar que aún no hay nada que haya cambiado de sitio. Abro el armario, meto la cabeza entre la ropa que no me he podido traer, y la huelo para invadirme de recuerdos y naftalina. También miro con guasa cómo mi colección de discos va poco a poco siendo reemplazada por Il Divo, Francisco y Gloria Stefan.

Mi madre me cuenta que ya no deja la mesa del desayuno preparada por las noches porque yo ya no estoy y mi hermano sale corriendo de casa por las mañanas. Me dice que ahora tampoco se levanta para hacer el zumo, y que me lleve mi taza para que siga desayunando como en casa.

Al buen rato digo que me tengo que ir porque me esperan 5 camisas y varios trajes para que los planche y veo que los ojillos se ponen tristes. En palabras de mi madre, lo que tenía que haber hecho era llevarme allí las camisas arrugadas porque me las habría llevado planchadas, y como a esto no le encuentro sentido, cojo, agarro, y me llevo 3 kiwis, un queso, y un tupper de arroz con leche.

Me encanta la sensación de que las visitas a los padres son las únicas en las que puedo quedarme dormido después de comer sin tener que dar ninguna explicación, y en las que además siempre acabo llevándome comida en algún tupper.

Me despiden en la puerta con dos besos. Bajo a la calle en el mismo ascensor que me llevó al colegio, la Universidad y al trabajo durante tanto tiempo que ya podría haber aprendido a dar los buenos días, y salgo a la calle. Me abrigo bien porque en Madrid ya hace frío y pongo rumbo al Metro.

Al minuto de paseo un presentimiento me hace volver la mirada y encontrarme en la ventana del cuarto piso las siluetas de mis padres asomados para ver cómo me marcho. Les digo adiós con el brazo en el que no llevo la bolsa de comida y pienso cuándo volveré a por más.

Sunday, November 11

¿Por qué no te callas?

Demasiada presión. A una persona de la edad del Rey habría que protegerla más de los elementos que le exponen a un trastorno bipolar. No debe ser muy saludable para el equilibrio mental ver un día a centenares de personas quemando fotos tuyas y de tu mujer, y dos días más tarde ver cómo otros centenares de personas no paran de besarlas. Es como si nosotros tuviéramos un hijo al que al coger una mierda del suelo le diéramos una tollina o un beso según tuviéramos apoyado el pie izquierdo o el derecho. Lo más probable es que con el paso del tiempo ese niño acabara en las noticias porque se le encontraran restos humanos guardados en bolsas en el congelador.

El Rey de España es un hombre que tiene casi 70 años, e insisto en que a esa edad a la gente habría que dejarla descansar tranquila y no tocarle mucho los huevos. Sin embargo en la Casa Real están empeñados en sacar de paseo al monarca no se sabe si para que le dé el aire y active su circulación, o para que siga ganándose día a día el respeto de unos y el odio de los demás. Le veo durmiéndose en los actos oficiales y me recuerda la victoria póstuma del Cid: "Sus servidores le embalsaman, le arreglan el rostro, le peinan los cabellos y la barba[...] Lo colocan en su silla [...] Una tabla sostiene su cuerpo por las espaldas, otra por el pecho, manteniéndole recto sobre la silla". Solo él sabe lo coñazo que tiene que ser estar todos los días de entrega de premios y de inauguraciones.

Cuando además llega uno a una edad en una determinada posición, pierde la paciencia y la necesidad de guardar las formas. La prueba es que ése dedo poligonero que señala a Chávez y le dice "Tú, tú" lo hemos visto anteriormente en Cela, Umbral y en Fernando Fernán Gómez.

Encuentro tan absolutamente fuera de lugar este "¿Por qué no te callas?" del Rey a Chávez que me vuelve loco. Me produce las misma simpatía por el personaje oír al Rey decir esto, que ver a la Pantoja decir "¡Dientes!" y a la Britney calva atacando a los fotógrafos con un paraguas.

Lo que está claro es que esta va a ser la frase del mes, que no me pierdo El Jueves de esta semana, y que el Rey no está ya para aguantar que le toquen los cojones.

Tuesday, October 30

Hinchazones

Vuelvo a tener esto lleno de matojos de lo poco que me paso por aquí para cuidarlo. En fin.

Desde que escribí mi última entrada, he visto algunas cosas muy hinchadas que me han llamado la atención, y no han sido solo los precios de la leche, del pan, y de los cereales:

- El fin de semana del puente del Pilar, mientras en Madrid desfilaban las Fuerzas Armadas honrando al pasar a la altura de Colón al Rey del que quemaban fotos en Cataluña, aproveché para salir junto a otro millón largo de madrileños rumbo al norte, a Galicia, donde hacía un clima de final de verano mientras en Calpe la gente perdía sus coches y casas por las riadas. ¡Qué polarizado está todo!

Estuve en O Grove, en la XLIV Festa do marisco invitado como siempre, en casa de unos buenos amigos. Muchas navajas, muchos berberechos, muchas nécoras (más de 40 para 8), pocos percebes a muchos euros, algún centollo, y algún buey. También muchos mejillones, que por no haber podido ser recogidos antes por las cenizas de los incendios, habían crecido hasta convertirse en gigantes.

Esta es la foto de un mejillón medalla de oro. Lo sujeta mi mano, que es más o menos la de un humano normal. Me lo tuve que comer en tres bocados:

Mejillón

Nota: Dícese mejillón también de aquel que come mierda, generalmente por cuenta ajena.

- Cristina Kirchner. Iba a empezar diciendo que no me gustaba su nombre porque creía que se llamaba Laura, pero al comprobar en Google que se llama Cristina se me ha venido el argumento abajo.

Acaba de ganar las elecciones argentinas, elecciones que probablemente hayan dado en otra presidencia populista y ladrona. Dios y Maradona (valga la redundancia) quieran que no. Por cierto, este fin de semana he escuchado que un euro vale cuatro veces más en Buenos Aires que en Madrid, por si queréis ir de viaje.

Lo que me ha llamado la atención de esta mujer es lo poco original que me resulta su discurso, y lo hinchada que tiene la cara. No sabría decir el número de cirugías faciales a las que se ha sometido, pero lo que no puede ocultar es que a algún cirujano y a algún camello de botoína ha hecho ricos.

Esta es su evolución natural: De cuando era joven, pasando por cómo está ahora, y llegando a cómo acabará cuando el tema de la cirugía se le haya ido de las manos y se haya gastado en bisturí los impuestos de los argentinos y lo que le haya robado a REPSOL.


Cristina Kirchner

- La última hinchazón de hoy es la de mis pelotas por vivir en un barrio bohemio y cinematográfico, que no me permite aparcar el coche el domingo y olvidarme de él hasta el viernes porque cada 4 días pasa algún director titiritero, con su troupe de titiriteros y acnéicos actores y técnicos, con una orden de alejamiento firmada por el Alcalde para que retire mi coche porque no da bien en cámara.

Y si no paso cada día a ver qué tal está mi auto y a darle el beso de buenas noches, me puedo encontrar con que me lo han secuestrado como si fuese una niña abandonada en casa puesta hasta arriba de barbitúricos. Y además pagaría multa.

Para terminar, y en honor a mi gracioso estado anímico de hoy, inauguro una sección:

Afirmación gratuita de hoy: Odio a Sarah Jessica Parker.

Thursday, October 18

Masters Series

Vuelvo ahora de ver el Masters Series de Tenis de Madrid. Ha jugado Rafael Nadal contra otro que no era nada malo y que al final me ha caído hasta simpático porque se le veía entregado a la derrota desde antes de empezar el partido.

Nadal es más alto y está más fuerte de lo que parece viéndole por la tele, donde además no parece ni bocazas ni engreído, por lo que resulta más simpático y se aproxima más al perfil de cualquier jugador de la selección española de baloncesto que a Fernando Alonso y que a Raúl, quien por cierto andaba por allí en lugar de estar jugando con la selección.

También estaban allí Aznar, Gallardón, la Botella, Pilar del Castillo, y Álvarez del Manzano. Mucho pepero y ningún sociata. Muchas perlas, mucho jersey de nudos, y mucha pulsera de cuero, hilo e incluso conchas, por lo que sumado a lo anterior, he confirmado que el tenis es un deporte muy de burgués y poco del taxista, del fontanero, y del currante borracho con los que voy los domingos al Bernabeu. ¿Es esto mejor o peor? Es distinto, pero a mí me gustan más las pijas que las barrigotas de mis vecinos de butaca.

Respecto a lo textil, gente como la que había hoy en el tenis tiene el peligro de que en cuanto quieren llevar un punto más allá su uniforme de pijo se pierden con facilidad y se convierten en unos horteras de cuidado, tan asentados de generación en generación están los náuticos, la camisa Oxford azul y los pantalones caquis de pinzas. A mí, que tengo un par de cada de lo anterior, me parecía que había muchos más imitadores de Beckham y Cristiano Ronaldo que los necesarios. ¿Para cuándo las imitadoras de la Britney borracha y deconstruida?

Al tenis, como a los toros, va la gente que tiene mucho dinero y los que tenemos buenos contactos, como mi hermano, que ha sido quien me ha conseguido la entrada VIP. Gracias a esta entrada hemos accedido a los salones de Telefónica, Lacoste y Mahou donde daban bebida y comida a cascoporro. Allí nos las hemos tenido él y yo en un duelo de canapés a dos manos que ha incluido salmorejo, callos y marmitaco. Muy jet nos ha quedado eso. Además, por el mismo precio, uno podía pasar al salón de peluquería donde te lavaban, cortaban y peinaban, que es otra cosa de los ricos que junto al Bentley de José Luis Moreno me ha gustado más.

Durante el partido me ha puesto un poco nervioso lo graciosa que se siente alguna gente por gritar en los silencios los chistes que tan ingeniosos les parecen cuando los ensayan en privado: “Vamos Alonso”, “Vamos Raúl”, “Rafa, quiero un hijo tuyo”, y “Aznar, vuelve que nos arruinan” son algunas de las ocurrencias lanzadas. También me he dado cuenta de lo efectiva que fue la campaña de ColaCao con Nadal, porque otra de las consignas más repetidas ha sido “¡Vaya ColaCao!”

¡Qué vergüenza ajena, de verdad! En el fútbol, como gritas junto a otras 90.000 personas, da igual lo que digas porque no se te oye, pero esto es como tirarse un pedo en misa.

Dejo aquí la evidencia de haber estado. Es una foto que podría haber hecho cualquiera, pero que yo sé que es mía y por eso me gusta.

Imagen(74)_1

Yo estuve allí. Yo no grité “Nadal, guapo”.